En este día 4 de agosto donde celebramos a san Juan María Vianey.
Todo el clero de la diócesis se dio cita en el Hogar de Ancianos Don Orione para un almuerzo fraterno que daba inicio a nuestra jornada en el Jubileo de la misericordia.
Monseñor Felipe Bacarreza nos habló de la espiritualidad del Santo Cura de Ars, una reflexión que ayudó a entender lo que quiere Dios de nosotros los párrocos.
Y tomando las palabras de » Misericordiae Vultus: La predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyo. Redescubramos las obras de misericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al forastero, asistir los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos» los sacerdotes ayudaron en dar la merienda a los ancianos asistidos del hogar de ancianos.
Ya al caer la tarde por las calles de la ciudad y precedidos por la imagen de Cristo Crucificado, se peregrinó los casi dos kilómetros que separan al hogar de la catedral, peregrinación que encabezó nuestro obispo y que fue un testimonio de la vida sacerdotal en las calles de Los Ángeles

Regina Coeli Una Señal de Esperanza