Por Germán Prosser Santana
Corren inundando mi teclado, como una lluvia invernal que todo lo baña, pero que a su vez fertiliza y alimenta el dulce vegetal, que la Primavera presentará como el pétalo de aquella flor que lucirá como la más linda del planeta, en aquel humilde jardín, que los hombres y mujeres, que todo lo perdieron y nada les quedó, porque una mano negra se los destruyó y han llorado, por su historia, por sus conquistas, por sus juegos y esperanzas, por sus animalitos, sus avecitas y cuanto la dicha del Dios de la vida les ha dado,
vemos niños sin juguetes, a jóvenes sin sus recuerdos del corazón y la mente, grabados en hermosos dibujos y bellas fotografías, en la artesanía del cuero, la madera, el cartón y la pintura o en la firma del famoso y talentoso ser humano, que a sus cortos y largos años impregnó con sus patitas y luego los primeros y siguientes zapatos de futbol, en ella la esquiva pelota, que vuela de un lado a otro, por sitios y patios, por calles y avenidas, por cerros y praderas, en la cancha del Colegio o la ciudad, como aquella del Bajo en Temuco, las que le darían la gloria del gol a Casely, a Leonel Sánchez, a Elías, al Ban Ban, a Marcelo Salas al Rey Arturo y al Niño Maravilla, junto a cientos de otros astros, que hicieron de Chile una querida Nación. Continúo enjugando mis lágrimas, para compartir lo bueno de mi país, pero no podría seguir este relato sin decir el por qué de mis lágrimas, que fueron causadas por la manera, en que fui atendido al concurrir en ayunas al CDT de los Ángeles ayer 7 de Febrero de 2016, a las 8,30 A:M:, para realizarme un examen de sangre y poder entregárselo al Médico, el que no podré llevar, en razón a mis lágrimas. Ya que al presentarme al Laboratorio de Exámenes Medicos y entregar la Orden respectiva, hicimos presente mi condición de diabético, a lo que contestaron, que esperara un poquito y ese poquito se fue extendiendo , después de ver pasar 22 personas llamadas en voz alta, fui a preguntar por mi atención y la misma dama que leía los nombres, contestó, “aquí se atiende por orden de llegada”, y le dije por qué a mi esposa le dijeron que esperáramos un poco y esto es otra cosa, ya que tradicionalmente así es como se atiende a los pacientes diabéticos que concurrimos en ayunas y nos atienden con una espera prudente e incluso muchos pacientes tienen un carnet de diabético y al exhibirlo, son atendidos en poco tiempo más, tal como yo lo he sido hasta antes de ayer, ya que ayer la persona que recibía a los pacientes en ese Servicio, me repitió varias veces “que la atención era por orden de llegada”, sin escuchar los argumentos que he señalado, es decir, ella trabajando en la salud de seres humanos, sorda como una tapia, tan sorda como si hubiese ganado recién el Derby, porque sus ademanes eran de una soberana, “así está instituido así se hace”. Mis lágrimas, quizás una de ellas sea, por lo que me sucedió, porque mi dignidad fue herida, las demás lágrimas son por aquellas familias que lo han perdido todo, lloro porque esa mano siniestra no descansa en atacar lo bello y lo bueno de Chile destrozando lo que hombres buenos y bellas mujeres, fundaron, construyeron y mantuvieron con honor y dignidad, recibiendo reconocimientos de grandes y chicos, de famosos y humildes ciudadanos, a los que nunca se les desconoció su ilustre dignidad, hoy en cambio se atropellan sus derechos fundamentales como lo hicieron ayer conmigo, porque si algo debo decir con fuerza “es que siempre, en mi lucha contra la diabetes, en todos los Centros Asistenciales del país”, he sido siempre muy bien atendido por el personal de la salud, salvo ayer, en el Laboratorio de Exámenes Médicos del CDT de Los Ángeles, la persona, o las personas recepcionistas de las Órdenes Médicas para realizar dichos exámenes, oportunidad, en que se nos colocó a los diabéticos, en una condición similar, a quienes no están expuestos a una descompensación y atención especial tal como siempre hemos sido tratados los diabéticos, por personal competente, cordial y de méritos dignos para ocupar un cargo en ese Servicio. Hice una carta al Dr. Director, pero consideré que era mejor archivarla, para no distraerlo de su enorme tarea. La orden de quitar las preferencias a los pacientes diabéticos, si es que existe. “Es tan errónea como la tristemente recordada de Antuco. (Si ayer no pude seguir esperando después de una hora y media (8,30 – 10,00) fue porque noté una debilidad, que es propia cuando nos baja la glicemia)
MI SÚPLICA es, a los oídos sanos y buenos
“LOS DIABÉTICOS NECESITAMOS UN TRATO DIGNO, HUMANITARIO Y CORDIAL”
LOS ÁNGELES, Febrero 8 de 2017.
Germán Prosser Santana
Regina Coeli Una Señal de Esperanza