Hoy es el tiempo de la misericordia.
Ser Misericordiosos como el padre, es solo un atributo del padre, para nosotros debido a nuestra condición humana es una realidad que jamás podríamos alcanzar, solo hemos podido contemplar a algunos santos que en nuestro medio logran la atención de los demás, alegrándonos de que haya alguien que hace lo imposible por cumplir el mandato de nuestro señor Jesucristo, quedando sin tomar palco , sin aceptar en forma personal involucrarnos en un proyecto tan amoroso como practicar la caridad, actos de misericordia, que también nos ayudaría a comprender la real dimensión del sermón de la montaña, por ejemplo.
Para que la verdad de Cristo tenga efecto en nuestra sociedad, es necesario que comprendamos que Dios es misericordiosos con nosotros, nos mira y trata con amor y bondad, con delicadeza y nos ofrece su cuerpo y su sangre para que aliviemos día a día esa herida que nos destruye, pero que tendrá su reverso en la medida en que nosotros podamos también mirar y tratar a nuestros hermanos con misericordia, es decir con amor y bondad, siendo completamente humildes, tolerantes, estando alertas y destruyendo la indiferencia a la que estamos acostumbrados.
Hoy es tiempo de Misericordia, es tiempo de cambiar nuestros proyectos materiales por proyectos espirituales, es detenerse, como en un impacto a gran velocidad y destruir al hombre viejo, y plantearse una nueva idea , descubrir que la vocación del hombre de Dios es la caridad, es el motor que nos empuja providencialmente a amar verdaderamente al prójimo, nos impulsa a realizar actos de misericordia y que nos muestra de una forma clara el rostro verdadero de Cristo , en aquel momento que va de camino al calvario , allí donde le dimos la espalda.
Pablo Oyarce
Voluntario del Comedor Fraterno
Regina Coeli Una Señal de Esperanza