Millones de niños sirios han crecido en un ambiente de guerra. Ellos ya llevan cinco años de sufrimiento, dolor y miedo…
Es por esto que este 1 de junio, Día Internacional del Niño, las Iglesias católica y ortodoxa se unirán en oración por la paz. Esto es parte de las iniciativas propuestas por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre, en conversación con ambas Iglesias, a favor de la paz y la reconstrucción de Siria.
Las Iglesias Católica y Ortodoxa sirias han anunciado para el 1 de junio, Día Internacional del Niño, una jornada de oración conjunta por la paz. Esta acción es fruto de una iniciativa de la Fundación Pontificia Internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre, que ya en abril de este año visitó junto con una delegación católico-ortodoxa a los representantes de todas las Iglesias sirias, a fin de abordar iniciativas comunes en aras de la paz y la reconstrucción en Siria. La campaña de oración de los niños es el primer fruto de estas conversaciones.
En el Día Internacional del Niño se reunirán en Damasco, Alepo, Homs, Tartus y Marmarita cientos de niños cristianos de diferentes confesiones para realizar procesiones por la paz y otros actos previstos en un amplio programa.
Los Patriarcas católicos y ortodoxos del país han firmado un mensaje conjunto en el que invitan a los cristianos de todo el mundo a unirse a esta oración por la paz. Como “patrón” de la campaña han elegido al Niño Jesús representado como rey que sujeta el orbe con su mano izquierda y que bendice el mundo con la derecha. Esta imagen es conocida en la Iglesia Católica como el Niño Jesús de Praga, mientras que la Iglesia Ortodoxa dispone de una imagen idéntica en un icono muy querido en Siria de la “Madre de Dios, Rosa que no se marchita”, en el que la Virgen sujeta en el brazo al Niño Jesús representado como rey. Los niños llevarán consigo en las procesiones imágenes y estatuas del Niño Jesús.
Los Patriarcas escribieron en su mensaje: “Los niños de nuestra patria, Siria, son los hermanitos y hermanitas del Niño Jesús necesitado. Llevan más de cinco años sufriendo heridas, traumas o la muerte a causa de una guerra cruenta. Muchos han perdido a sus padres y todo lo que querían y apreciaban. Muchísimos de ellos han nacido durante la guerra y todavía no saben lo que es la paz. Sus lágrimas y su sufrimiento claman al cielo. […]El niño indefenso en cuya persona Dios quiso hacerse hombre es, simultáneamente, el Señor de la Historia. El profeta Isaías anunció a este niño como “Príncipe de la Paz” y “Consejero maravilloso”.
Su mensaje concluye con una oración por los niños sirios: “A él, a Cristo, Rey del Universo, que como niño vulnerable en brazos de su Madre sujeta el mundo en su mano, le rogamos que bendiga a los niños sirios. A él, el único capaz de traer la paz, le rogamos: “¡Protege y salva a los niños de este país! ¡Escucha ahora nuestras oraciones! ¡No vaciles más en regalarle la paz a nuestro país! Mira las lágrimas de los niños, seca las lágrimas de las madres, permite que los llantos de dolor cesen de una vez”.
Ayuda a la Iglesia que Sufre participa en esta campaña de oración e invita a todas las personas del mundo a ampliarla. El 1 de junio será el punto de partida de campañas de oración duraderas por la paz. “Esperamos que esta acción no finalice, para que brille la luz de la paz”, han declarado los Obispos sirios. Sobre todo invitan a los niños de escuelas y parroquias de todo el mundo a unirse a la campaña de oración por sus hermanos en Siria.
Más información sobre la situación en Siria en www.aischile.cl
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