Acompañados del Párroco Padre Rogelio Azocar Ulloa y los diáconos Mamerto Troncoso y Patricio Yáñez, los fieles participaron de una solemne Eucaristía.

Antes de la misa, se rezó el Santo Rosario, seguido de la bienvenida a Monseñor Castro Toovey y la celebración de la Palabra y la Eucaristía. En las ofrendas, las 22 comunidades y la sede parroquial presentaron frutos de la tierra como símbolo de gratitud. Monseñor, en su homilía, recordó a los fieles que “quien quiera ser el primero, debe ser servidor humilde de los demás”, destacando la importancia del servicio como un acto de misericordia.

Un momento destacado fue la procesión en honor a la Virgen de Las Mercedes, que, a pesar de una ligera llovizna, rodeó la Plaza de Armas de Quilleco. Finalizada la procesión, un niño de primera comunión ofreció una cueca en homenaje a la Virgen.

La jornada concluyó con un alegre cóctel campesino en el salón parroquial, donde los asistentes compartieron en comunión fraterna en honor a la Virgen y al Señor.
Cristian Escobar San Martín
CORRESPONSAL.
Regina Coeli Una Señal de Esperanza