{"id":9997,"date":"2024-02-25T00:00:25","date_gmt":"2024-02-25T03:00:25","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=9997"},"modified":"2024-02-23T21:33:32","modified_gmt":"2024-02-24T00:33:32","slug":"el-evangelio-del-domingo-25-febrero-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/02\/25\/el-evangelio-del-domingo-25-febrero-2024\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 25 febrero 2024"},"content":{"rendered":"<p>Domingo de Cuaresma 2-B<\/p>\n<p>Mc 9,2-10<\/p>\n<p>Nosotros mismos escuchamos esta voz venida del cielo<\/p>\n<p>El relato de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or, que se lee en la liturgia de la Palabra en este Domingo II de Cuaresma, no tiene relaci\u00f3n de continuidad con el episodio de la permanencia de Jes\u00fas durante cuarenta d\u00edas en el desierto, siendo tentado por Satan\u00e1s, que le\u00edamos el domingo pasado. De hecho, en el Evangelio de Marcos, estos relatos est\u00e1n separados por ocho cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>Tiene, sin embargo, clara continuidad con otro episodio importante de ese Evangelio, con el cual el evangelista lo vincula expresamente con una precisa indicaci\u00f3n de tiempo: \u00abSeis d\u00edas despu\u00e9s, toma Jes\u00fas consigo a Pedro, Santiago y Juan y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfigur\u00f3 delante de ellos\u00bb (Mc 9,2). (Tenemos aqu\u00ed otro ejemplo de desprolijidad de quien dividi\u00f3 el Evangelio en cap\u00edtulos \u2212 Esteban Langton en 1214\u2212, porque hace comenzar este cap\u00edtulo IX con una sentencia de Jes\u00fas con la que debi\u00f3 haber concluido el cap\u00edtulo anterior, de manera que esta indicaci\u00f3n de tiempo sea el comienzo del nuevo cap\u00edtulo, como atina en el Evangelio de Mateo \u2212Mt 17,1\u2212, en tanto que en el Evangelio de Lucas queda en el interior del cap\u00edtulo IX de ese Evangelio: Lc 9,26).<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es ese episodio anterior, ocurrido seis d\u00edas antes, con el cual el evangelista vincula la Transfiguraci\u00f3n? Seis d\u00edas antes, Jes\u00fas hab\u00eda preguntado a sus disc\u00edpulos qui\u00e9n dec\u00edan los hombres que era \u00c9l y qui\u00e9n dec\u00edan ellos que era \u00c9l. A esa pregunta Pedro hab\u00eda respondido en representaci\u00f3n de los Doce: \u00abT\u00fa eres el Cristo\u00bb (Mc 8,29). Desgraciadamente, en ninguno de los tres ciclos del A\u00f1o Lit\u00fargico tenemos ambos episodios en continuidad \u2212en domingo seguidos\u2212, a pesar de estar ambos episodios vinculados en los tres Evangelios Sin\u00f3pticos. En efecto, el episodio de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or tiene su d\u00eda propio el 6 de agosto y se lee tambi\u00e9n en este Domingo II de Cuaresma, en tanto que la Confesi\u00f3n de Pedro, dada su importancia, se lee en los tres ciclos (Domingo 21A, 24B, 12C), pero nunca seguida de la Transfiguraci\u00f3n, con la cual es vinculada expresamente por los tres evangelistas.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 seis d\u00edas y no otro n\u00famero de d\u00edas? Es tal vez lo que se pregunt\u00f3 Lucas al referir el episodio de la Transfiguraci\u00f3n y, no encontrando una explicaci\u00f3n, acent\u00faa la continuidad, adoptando el n\u00famero de d\u00edas que separan un domingo del siguiente, ocho: \u00abSucedi\u00f3 que unos ocho d\u00edas despu\u00e9s de estas palabras, tom\u00f3 consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subi\u00f3 al monte a orar\u00bb (Lc 9,28). En efecto, \u00abocho d\u00edas\u00bb, seg\u00fan el c\u00f3mputo habitual, es la sucesi\u00f3n del \u00abD\u00eda del Se\u00f1or\u00bb. Es probable que la comunidad cristiana, cuando Lucas escribi\u00f3 su Evangelio, ya ten\u00eda un plan de lecturas y en ese plan estos episodios se le\u00edan en domingos seguidos. Otro caso de lo mismo, pero esta vez respetado por nuestros Leccionarios, lo tenemos Evangelio de Juan, en el relato de la primera y segunda presentaci\u00f3n de Jes\u00fas resucitado en medio de la comunidad: \u00abAl atardecer de aquel d\u00eda, el primero de la semana\u2026 Ocho d\u00edas despu\u00e9s, estaban de nuevo sus disc\u00edpulos dentro\u2026 (Jn 20,19.26). Siguiendo esta indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica, leemos ambos episodios en domingos seguidos, el Domingo de Resurrecci\u00f3n y el Domingo II de Pascua.<\/p>\n<p>Seis d\u00edas antes de la Transfiguraci\u00f3n, Pedro hab\u00eda confesado a Jes\u00fas declarando: \u00abT\u00fa eres el Cristo\u00bb. Jes\u00fas acepta esa declaraci\u00f3n como verdadera; pero modifica su comprensi\u00f3n comenzando una ense\u00f1anza nueva: \u00abComenz\u00f3 a ense\u00f1arles que era necesario que el Hijo del hombre sufriera mucho, que sea rechazado\u2026 ser matado\u2026 Y les hablaba sobre esto abiertamente\u2026\u00bb. \u00bfC\u00f3mo no reconocer la identificaci\u00f3n con el \u00abSiervo del Se\u00f1or\u00bb? Sobre \u00e9ste Isa\u00edas dice: \u00abPor su conocimiento justificar\u00e1 el Justo, mi Siervo, a muchos y las culpas de ellos \u00c9l soportar\u00e1. Por eso, le dar\u00e9 su parte entre los grandes y con poderosos repartir\u00e1 despojos, ya que indefenso se entreg\u00f3 a la muerte y con los rebeldes fue contado, cuando \u00c9l llev\u00f3 el pecado de muchos, e intercedi\u00f3 por los rebeldes\u00bb (Is 53,11b-12). Pero este Siervo hab\u00eda sido presentado por Dios en estos t\u00e9rminos: \u00abHe aqu\u00ed mi Siervo a quien Yo sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma\u00bb (Is 42,1). Jes\u00fas, anunciando repetidamente su pasi\u00f3n y muerte, se identifica con ese Siervo.<\/p>\n<p>Pero, seis d\u00edas despu\u00e9s del comienzo de esa ense\u00f1anza, Jes\u00fas sube al monte con sus m\u00e1s cercanos disc\u00edpulos y \u2212dice el Evangelio de Marcos\u2212, \u00abfue transfigurado delante de ellos\u00bb. El sujeto de ese verbo pasivo es Dios; \u00c9l lo muestra en esa \u00abforma\u00bb a los tres disc\u00edpulos y, sobre todo, la voz venida de la nube, que expresa la presencia de Dios, declara: \u00abEste es mi Hijo, el amado; esc\u00fachenlo\u00bb. Dios ya no lo llama \u00abmi Siervo\u00bb, sino \u00abmi Hijo\u00bb. Es el Hijo de Dios, uno con el Padre, Dios verdadero, quien asumi\u00f3 la forma de Siervo para entregar su vida por nosotros. Sabemos que el Evangelio de Marcos es contempor\u00e1neo con la Carta de San Pablo a los filipenses (se ubica en el a\u00f1o 63 d.C.) y all\u00ed el ap\u00f3stol cita el himno cristol\u00f3gico ya compuesto y ciertamente a menudo recitado por los cristianos: \u00abSe despoj\u00f3 de su forma de Dios\u2026 y asumi\u00f3 la forma de siervo, haci\u00e9ndose semejante a los hombres y apareciendo como hombre, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz\u2026\u00bb (cf. Fil 2,6-8). En la Transfiguraci\u00f3n (la palabra griega es \u00abmetamorfosis\u00bb, cambio de \u00abforma = morph\u00e9) Dios mostr\u00f3 a los disc\u00edpulos, por un instante, la forma de Dios que pertenece al Hijo como propia.<\/p>\n<p>Ahora la voz del cielo puede agregar una orden: \u00abEsc\u00fachenlo\u00bb. Es una declaraci\u00f3n divina de que, escuchando a Jes\u00fas, escuchamos a Dios mismo. El tiempo de la Cuaresma se nos ofrece como un tiempo de gracia en que debemos detenernos a escuchar la Palabra de Cristo. Hay que considerar que en el griego b\u00edblico \u00abescuchar\u00bb y \u00abobedecer\u00bb se dicen con la misma palabra, sobre todo, cuando se trata de la voz de Dios. La primera orden que Jes\u00fas les dio, acabada esa experiencia, es esta: \u00abLes orden\u00f3 que a nadie contasen lo que hab\u00edan visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos\u00bb. Y ellos la escucharon: \u00abEllos retuvieron el asunto (logos) para s\u00ed, discutiendo entre s\u00ed qu\u00e9 era eso de \u201cresucitar de entre los muertos\u201d\u00bb. Y, cuando Jes\u00fas resucit\u00f3 y recibieron el don del Esp\u00edritu Santo, ya entendieron lo que quer\u00eda decir eso y comenzaron a anunciar, a evangelizar. No s\u00f3lo encontramos el relato de la Transfiguraci\u00f3n, como hemos dicho, en los tres Evangelios Sin\u00f3pticos, sino tambi\u00e9n en la segunda carta de Pedro: \u00abLes hemos dado a conocer el poder y la Venida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, no siguiendo f\u00e1bulas ingeniosas, sino despu\u00e9s de haber visto con nuestros propios ojos su majestad. Porque recibi\u00f3 de Dios Padre honor y gloria, cuando la sublime Gloria le dirigi\u00f3 esta voz: \u201cEste es mi Hijo muy amado en quien me complazco\u201d. Nosotros mismos escuchamos esta voz, venida del cielo, estando con \u00c9l en el monte santo\u00bb. (2Pet 1,16-18). Escuchemos esa voz tambi\u00e9n nosotros. A nosotros se nos dirige, sobre todo, cada domingo en la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n<p><strong>S\u00edguenos en Redes Sociales:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">Facebook<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">Twitter<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">Instagram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">YouTube<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">Telegram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">WhatsApp<\/a><\/u><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@radio_violeta.cl?lang=es\">Tik Tok<\/a><\/li>\n<li><u>\u00a0<\/u><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Descarga nuestra App:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/apps\/details?id=com.violetaonline.app\">Android<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/apps.apple.com\/us\/app\/radio-violeta-fm\/id6449003313\">iPhone<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Cuaresma 2-B Mc 9,2-10 Nosotros mismos escuchamos esta voz venida del cielo El relato de la Transfiguraci\u00f3n del Se\u00f1or, que se lee en la liturgia de la Palabra en este Domingo II de Cuaresma, no tiene relaci\u00f3n de continuidad con el episodio de la permanencia de Jes\u00fas durante cuarenta d\u00edas en el desierto, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7034,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-9997","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9997"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9997\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9998,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9997\/revisions\/9998"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}