{"id":9968,"date":"2024-01-26T09:18:29","date_gmt":"2024-01-26T12:18:29","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=9968"},"modified":"2024-01-26T09:18:29","modified_gmt":"2024-01-26T12:18:29","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-viernes-26-de-enero-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/01\/26\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-viernes-26-de-enero-de-2024\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy viernes 26 de enero de 2024"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Viernes 3 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>26 de enero: Santos Timoteo y Tito, obispos<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Mc 4,26-34):<\/p>\n<p>Jes\u00fas dec\u00eda a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u201cEl Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra: sea que duerma o se levante, de noche y de d\u00eda, la semilla germina y va creciendo, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo. La tierra por s\u00ed misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga. Cuando el fruto est\u00e1 a punto, \u00e9l aplica enseguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n dec\u00eda: \u201c\u00bfCon qu\u00e9 podr\u00edamos comparar el Reino de Dios? \u00bfQu\u00e9 par\u00e1bola nos servir\u00e1 para representarlo? Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la m\u00e1s peque\u00f1a de todas las semillas de la tierra, pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la m\u00e1s grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los p\u00e1jaros del cielo se cobijan a su sombra\u201d.<\/p>\n<p>Y con muchas par\u00e1bolas como estas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos pod\u00edan comprender. No les hablaba sino en par\u00e1bolas, pero a sus propios disc\u00edpulos, en privado, les explicaba todo.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Hoy la Iglesia celebra la memoria de dos grandes colaboradores de San Pablo, San Timoteo y San Tito. Infatigables y fieles disc\u00edpulos del ap\u00f3stol san Pablo, a los que ungi\u00f3 como obispos y les asign\u00f3 el cuidado de las comunidades de \u00c9feso al primero, y de Creta al segundo. Tal como les ense\u00f1\u00f3 Pablo, ambos llevaron a la pr\u00e1ctica las indicaciones que nos hace el salmista: \u201cAnuncien las maravillas del Se\u00f1or a todas las naciones\u201d.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo cuarto de su evangelio, Marcos nos presenta un discurso de Jes\u00fas narrado en dos par\u00e1bolas que nos ayudan a entender c\u00f3mo conduce Dios nuestra historia. No debemos olvidar su protagonismo y la fuerza intr\u00ednseca que tiene su evangelio, sus sacramentos y su Gracia. No es nuestro esfuerzo el que hace crecer el Reino sino la fuerza y la vida que ya est\u00e1 en \u00e9l.<\/p>\n<p>La primera par\u00e1bola, propia de Marcos, es la semilla que crece por s\u00ed sola. Seg\u00fan la narraci\u00f3n, la tarea del sembrador es sembrar y recoger su fruto, puesto que, una vez sembrada la semilla, \u00e9sta no necesita que se queden a observarla. La semilla germina y va creciendo sin que el sembrador sepa c\u00f3mo. La importancia est\u00e1 en la semilla y en la tierra buena. Dios ha sembrado en la historia por medio de Jes\u00fas la realidad del Reino, cuyo dinamismo y vida llegar\u00e1 a su plenitud, no por nuestros m\u00e9ritos o acciones, sino porque Dios lo hace crecer. Lo nuestro es sembrar, aunque no sepamos como llegar\u00e1 a fructificar la fe en Jes\u00fas en el coraz\u00f3n de cada persona.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del grano de mostaza, compara una semilla del tama\u00f1o de una cabeza de alfiler con el arbusto que nace hasta alcanzar una gran altura. Jes\u00fas por medio de la par\u00e1bola est\u00e1 presentando el contraste que existe entre la peque\u00f1ez del presente y la grandeza del futuro con respecto al Reino de Dios. El rechazo a la misi\u00f3n y al proyecto de Jes\u00fas en el hoy prefigura la plenitud del Reino en el ma\u00f1ana. Dios ejerce su reinado desde lo peque\u00f1o, humilde, desde lo que no cuenta, para llevarlo a una Vida plena.<\/p>\n<p>Estas dos bellas par\u00e1bolas pueden alimentar y afianzar nuestra esperanza. No importan los aparentes fracasos, las grandes dificultades, la desproporci\u00f3n entre la escasez de nuestros medios de evangelizaci\u00f3n y la abundancia y gravedad de los problemas que debemos de enfrentar. Es el mismo Dios quien hace crecer y germinar su Reino.<\/p>\n<p>No tendr\u00edamos que enorgullecernos nunca, como si el mundo se salvara por nuestras t\u00e9cnicas y esfuerzos. San Pablo dijo que \u00e9l sembraba, que Apolo regaba, pero era Dios el que hac\u00eda crecer la semilla. Dios a veces se dedica a darnos la lecci\u00f3n de que los medios m\u00e1s peque\u00f1os producen frutos inesperados, no proporcionados ni a nuestra organizaci\u00f3n ni a nuestros m\u00e9todos e instrumentos. La semilla no germina porque lo digan los sabios bot\u00e1nicos, ni la primavera espera a que los calendarios se\u00f1alen su inicio. As\u00ed, la fuerza de la Palabra de Dios viene del mismo Dios, no de nuestras t\u00e9cnicas.<\/p>\n<p>Por otra parte, tampoco tendr\u00edamos que desanimarnos cuando no conseguimos a corto plazo los efectos que dese\u00e1bamos. El protagonismo lo tiene Dios. Por malas que nos parezcan las circunstancias de la vida de la Iglesia o de la sociedad o de una comunidad, la semilla de Dios se abrir\u00e1 paso y producir\u00e1 su fruto. Aunque no sepamos c\u00f3mo ni cu\u00e1ndo. La semilla tiene su ritmo. Hay que tener paciencia, como la tiene el labrador.<\/p>\n<p>No es que seamos invitados a no hacer nada, pero s\u00ed a trabajar con la mirada puesta en Dios, sin impaciencia, sin exigir frutos a corto plazo, sin absolutizar nuestros m\u00e9ritos y sin demasiado miedo al fracaso. Cristo nos dijo: \u201cSin m\u00ed no pueden hacer nada\u201d. S\u00ed, tenemos que trabajar. Pero nuestro trabajo no es lo principal.<\/p>\n<p>Jes\u00fas hablaba al pueblo en par\u00e1bolas, seg\u00fan su capacidad de comprender, pero a sus propios disc\u00edpulos se las explicaba aparte. En consecuencia, nuestra responsabilidad como creyentes es a\u00fan mayor, ya que tenemos que estar dispuestos a acoger y comprender el Reino de Dios. Conocer la din\u00e1mica del Reino de Dios ser\u00e1 fundamental para creer en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00bfSabemos interpretar nuestra historia personal y la historia del mundo con optimismo cristiano, convencidos del dinamismo y la eficacia del Reino de Dios entre nosotros? \u00bfCada vez que hablamos de Jes\u00fas y de sus ense\u00f1anzas procuramos que su Reino crezca, primero en nuestro coraz\u00f3n y luego en el mundo?<\/p>\n<p>Padre, que con Jes\u00fas sigamos sembrando tu campo y, sin que sepa c\u00f3mo, la semilla germine, crezca y d\u00e9 fruto abundante; por tu Esp\u00edritu Santo ens\u00e9\u00f1anos a ser constantes en la siembra, pacientes en la espera de la cosecha y alegres al recoger el preciado fruto de la salvaci\u00f3n en la vida de tus hijos e hijas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Viernes 3 del tiempo ordinario 26 de enero: Santos Timoteo y Tito, obispos Texto del Evangelio (Mc 4,26-34): Jes\u00fas dec\u00eda a sus disc\u00edpulos: \u201cEl Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra: sea que duerma o se levante, de noche y de d\u00eda, la semilla germina y &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":593,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[81,80],"class_list":["post-9968","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-domingo","tag-san-marcos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9968"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9968\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9969,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9968\/revisions\/9969"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}