{"id":9681,"date":"2023-11-07T08:34:19","date_gmt":"2023-11-07T12:34:19","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=9681"},"modified":"2023-11-07T08:34:19","modified_gmt":"2023-11-07T12:34:19","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-7-de-noviembre-de-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2023\/11\/07\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-7-de-noviembre-de-2023\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 7 de noviembre de 2023"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 31 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 14,15-24):<\/p>\n<p>Un s\u00e1bado, Jes\u00fas entr\u00f3 a comer en casa de uno de los principales fariseos.<\/p>\n<p>Uno de los invitados le dijo: \u201c\u00a1Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!\u201d<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cUn hombre prepar\u00f3 un gran banquete y convid\u00f3 a mucha gente. A la hora de cenar, mand\u00f3 a su sirviente que dijera a los invitados: \u00abVengan, todo est\u00e1 preparado\u00bb. Pero todos, sin excepci\u00f3n, empezaron a excusarse. El primero le dijo: \u00abAcabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo.\u00a0 Te ruego me disculpes\u00bb. El segundo dijo: \u00abHe comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes\u00bb. Y un tercero respondi\u00f3: \u00abAcabo de casarme y por esa raz\u00f3n no puedo ir\u00bb.<\/p>\n<p>A su regreso, el sirviente cont\u00f3 todo esto al due\u00f1o de casa, y \u00e9ste, irritado, le dijo: \u00abRecorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aqu\u00ed a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paral\u00edticos\u00bb.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 el sirviente y dijo: \u00abSe\u00f1or, tus \u00f3rdenes se han cumplido y a\u00fan sobra lugar\u00bb.<\/p>\n<p>El se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abVe a los caminos y a lo largo de los cercados, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena\u00bb\u201d.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Hoy, el Se\u00f1or nos ofrece una imagen de la eternidad representada por un banquete. Quien invita a esta gran fiesta es el mismo Dios y su deseo es que todos participemos sin exclusi\u00f3n. El Reino es comuni\u00f3n, alegr\u00eda, celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La invitaci\u00f3n a este gran banquete es personal, Dios la hace a cada uno de nosotros, por lo tanto necesita una respuesta. Sin embargo, resulta significativa la seguidilla de excusas para no asistir a la fiesta. Evidentemente hay otros intereses: las ocupaciones, los negocios, la propia vida afectiva, tantos motivos para decir que no. El due\u00f1o de la fiesta se indigna viendo que los convidados no acuden y extiende la invitaci\u00f3n; manda llamar a los pobres, a los lisiados, a los ciegos, a los cojos.<\/p>\n<p>\u00bfSon solo los israelitas los ingratos, que no saben aprovechar la invitaci\u00f3n y se autoexcluyen del banquete? Cada uno de nosotros deber\u00eda hacerse un chequeo para ver si merecer\u00edamos tambi\u00e9n la queja de Jes\u00fas por no haber sabido aprovechar su invitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si nos invitaran a hacer penitencia o a un trabajo enorme, se podr\u00eda entender la negativa. Pero nos invita a un banquete. A la felicidad, a la alegr\u00eda, a la salvaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo es que no sabemos aprovechar esa inmensa suerte, mientras que otros, mucho menos favorecidos que nosotros, saben responder mejor a Dios? Cuando Lucas escrib\u00eda este evangelio, ya se ve\u00eda que Israel, al menos en su mayor\u00eda, hab\u00eda rechazado al Mes\u00edas, mientras que otros muchos, procedentes del paganismo, s\u00ed lo aceptaban<\/p>\n<p>Qu\u00e9 triste ser\u00eda que nos perdamos el banquete del Reino porque nuestros planes marcan otras prioridades. La invitaci\u00f3n que hemos recibido, es el gran acontecimiento de la salvaci\u00f3n, pero no todos lo comprenden as\u00ed. Las puertas del Reino de Dios est\u00e1n abiertas y la invitaci\u00f3n para participar de \u00e9l est\u00e1 hecha. No nos quedemos afuera, es el mejor ofrecimiento que Dios pod\u00eda hacernos: participar de su casa, de su mesa, de su intimidad para siempre.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 gran responsabilidad! Somos, desdichadamente capaces de cambiar a Dios por cualquier cosa. Unos, como leemos en el evangelio, por un campo; otros por unos negocios. \u00bfY t\u00fa y yo, por qu\u00e9 somos capaces de cambiar a aqu\u00e9l que es nuestro Dios? Hay quien por pereza, por dejadez, por comodidad, deja de cumplir sus deberes de amor para con Dios: \u00bfTan poco vale Dios, que lo sustituimos por cualquier otra cosa?.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 que nuestra respuesta a la invitaci\u00f3n que el Se\u00f1or nos hace sea siempre un s\u00ed, lleno de agradecimiento y de admiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfEstamos desperdiciando las invitaciones que nos env\u00eda continuamente Dios? \u00bfQu\u00e9 excusas buscamos para no darnos por enterados? \u00bfCu\u00e1les son los motivos que algunos dan para excluirse de la Santa Misa y de la vida comunitaria?<\/p>\n<p>L\u00edbranos, Se\u00f1or, de la locura de rechazar tu invitaci\u00f3n con las rid\u00edculas excusas de nuestra miope insolidaridad. Rev\u00edstenos de la condici\u00f3n de nuestro bautismo, del hombre nuevo nacido en Cristo por el Esp\u00edritu, para ser dignos de sentarnos a tu mesa para siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 31 del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Lc 14,15-24): Un s\u00e1bado, Jes\u00fas entr\u00f3 a comer en casa de uno de los principales fariseos. 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