{"id":9597,"date":"2023-10-15T00:00:53","date_gmt":"2023-10-15T04:00:53","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=9597"},"modified":"2023-10-14T17:01:54","modified_gmt":"2023-10-14T21:01:54","slug":"el-evangelio-del-domingo-15-octubre-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2023\/10\/15\/el-evangelio-del-domingo-15-octubre-2023\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 15 octubre 2023"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 28-A<\/p>\n<p>Mt 22,1-14<\/p>\n<p>Muchos son llamados, pero pocos escogidos<\/p>\n<p>El Evangelio de este Domingo XXVIII del tiempo ordinario nos presenta una par\u00e1bola de Jes\u00fas, que Mateo une con lo anterior por medio de una frase de introducci\u00f3n: \u00abY respondiendo Jes\u00fas nuevamente les habl\u00f3 en par\u00e1bolas diciendo\u2026\u00bb. Esta introducci\u00f3n nos recuerda la del Discurso en par\u00e1bolas del cap\u00edtulo XIII: \u00abLes habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas, diciendo\u2026\u00bb (Mt 13,3). All\u00ed re\u00fane el evangelista siete par\u00e1bolas, de las cuales seis comienzan con la frase: \u00abEl Reino de los cielos es semejante a\u2026\u00bb, la misma con que comienza la par\u00e1bola del Evangelio de hoy. Por eso, el adverbio \u00abnuevamente\u00bb no se refiere al hecho de hablarles Jes\u00fas, sino al hecho de hacerlo en par\u00e1bolas, aunque, en realidad, ser\u00e1 una sola, la que leemos en el Evangelio de hoy.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, entonces, sigue ense\u00f1ando en el templo ante el mismo auditorio, respondiendo a los mismos sumos sacerdotes y ancianos del pueblo, que le ped\u00edan explicaci\u00f3n de su autoridad, a quienes acaba de decir, como conclusi\u00f3n de la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas: \u00abSe les quitar\u00e1 a ustedes el Reino de Dios para darselo a un pueblo que rinda sus frutos\u00bb (Mt 21,43).<\/p>\n<p>\u00abEl Reino de los cielos es semejante a un rey que celebr\u00f3 el banquete de bodas de su hijo\u00bb. La misma par\u00e1bola es transmitida por Lucas, pero en otro contexto. All\u00ed estaba Jes\u00fas a la mesa en casa de uno de los jefes de los fariseos y la par\u00e1bola responde a la exclamaci\u00f3n de uno de los comensales: \u00ab\u201c\u00a1Dichoso el que pueda comer en el Reino de Dios!\u201d. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cUn hombre dio una gran cena y convid\u00f3 a muchos\u2026\u201d\u00bb (Lc 14,15-16). Mateo introduce a la par\u00e1bola algunas modificaciones que responden al contexto \u2212se habla del hijo, como en la par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas\u2212 y a su sensibilidad eclesial, insinuando que este hijo es el esposo, como en la pregunta: \u00ab\u00bfPueden entristecerse los invitados a la boda, mientras est\u00e1 con ellos el esposo?\u00bb (Mt 9,15) o en la par\u00e1bola de las diez v\u00edrgenes: \u00ab\u00a1Ya est\u00e1 aqu\u00ed el esposo! \u00a1Salgan a su encuentro!\u00bb (Mt 25,6). Jes\u00fas se refiere a su propia presencia.<\/p>\n<p>En dos instancias el rey mand\u00f3 a sus siervos a llamar a los invitados, de nuevo como en la par\u00e1bola anterior. En respuesta a la primera instancia, ellos \u00abno quisieron venir\u00bb y en respuesta a la segunda, algunos no hicieron caso y otros \u00abagarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron\u00bb. La reacci\u00f3n del rey tambi\u00e9n es propia de Mateo: \u00abEl rey se enfureci\u00f3 y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendi\u00f3 fuego a su ciudad\u00bb. Esta observaci\u00f3n revela que Mateo escribe su Evangelio despu\u00e9s del episodio traumante del a\u00f1o 70 d.C., cuando las tropas de Tito sofocaron un levantamiento del pueblo jud\u00edo y el templo fue incendiado y destruido. Desde entonces los jud\u00edos deploran este hecho ante el \u00abmuro de los lamentos\u00bb, que serv\u00eda de fundamento al templo.<\/p>\n<p>Dado que aquellos primeros, para los cuales el rey se esmer\u00f3 tanto en hacer un excelente banquete, rechazaron la invitaci\u00f3n, el banquete se abre a todos: \u00abDice el rey a sus siervos: \u201cLa boda est\u00e1 preparada, pero los invitados no eran dignos. Vayan, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encuentren, invitenlos a la boda\u201d. Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llen\u00f3 de comensales\u00bb. Destaca en esta descripci\u00f3n la cl\u00e1usula \u00abmalos y buenos\u00bb, que nos recuerda la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a sembrada en medio del buen trigo y crecen juntos \u2212ciza\u00f1a y trigo\u2212 hasta la siega, cuando se produce la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a es propia de Mateo. Responde a lo que agrega el evangelista a la par\u00e1bola: \u00abEntr\u00f3 el rey a ver a los comensales, y al notar que hab\u00eda all\u00ed uno que no ten\u00eda traje de boda, le dice: \u201cAmigo, \u00bfc\u00f3mo has entrado aqu\u00ed sin traje de boda?\u201d. El enmudeci\u00f3. Entonces el rey dijo a los servidores: \u201cAtenlo de pies y manos, y echenlo a las tinieblas de fuera; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes\u201d\u00bb. Imposible no recordar, como dec\u00edamos, la par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a, porque acerca de \u00e9sta el due\u00f1o del campo dice a los segadores: \u00abRecojan primero la ciza\u00f1a y atenla en gavillas para quemarla\u00bb (Mt 13,30). En ambos textos resuena el verbo \u00abatar\u00bb. Cuando Jes\u00fas explica a sus disc\u00edpulos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a y el trigo, dice: \u00abEl Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, que recoger\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojar\u00e1n en el horno de fuego\u00bb (Mt 13,41-42). Ambas par\u00e1bolas tienen la misma conclusi\u00f3n: \u00abAll\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes\u00bb.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola de los invitados al banquete de bodas es, como la de los vi\u00f1adores homicidas, una teolog\u00eda de la historia de salvaci\u00f3n. Es la metodolog\u00eda usada por San Pablo en su misi\u00f3n de evangelizaci\u00f3n. En todos los pueblos donde llegaba, predicaba a Cristo, primero en la sinagoga del lugar y, solamente cuando all\u00ed era rechazado, se volv\u00eda a los gentiles, como lo hizo, por ejemplo, en Antioqu\u00eda de Pisidia. Relata Lucas en los Hechos de los Ap\u00f3stoles: \u00abPablo se levant\u00f3, hizo se\u00f1al con la mano y dijo: \u201cIsraelitas y cuantos temen a Dios, escuchen\u2026 hermanos, hijos de la raza de Abraham, y cuantos entre vosotros temen a Dios, a ustedes ha sido enviada esta Palabra de salvaci\u00f3n\u2026\u201d\u2026 Los jud\u00edos, al ver a la multitud, se llenaron de envidia y contradec\u00edan con blasfemias cuanto Pablo dec\u00eda. Entonces Pablo y Bernab\u00e9 dijeron con valent\u00eda: \u201cEra necesario anunciar la Palabra de Dios, en primer lugar, a ustedes; pero ya que la rechazan y ustedes mismos no se juzgan dignos de la vida eterna, miren que nos volvemos a los gentiles. Pues as\u00ed nos lo orden\u00f3 el Se\u00f1or: Te he puesto como la luz de los gentiles, para que lleves la salvaci\u00f3n hasta el fin de la tierra\u201d\u00bb (Hech 13,16.26.45-47).<\/p>\n<p>Aunque en la par\u00e1bola, de entre todos los llamados, hubo uno solo arrojado fuera, Jes\u00fas concluye la par\u00e1bola con una sentencia m\u00e1s severa: \u00abMuchos son llamados (kletoi), pero pocos escogidos (eklektoi)\u00bb. Debemos pedir continuamente la gracia de encontrarnos en este \u00faltimo grupo. El traje de bodas que se exige es el estado de gracia, que se recibe en el Bautismo y los dem\u00e1s Sacramentos y se alimenta en la Eucarist\u00eda; y no se pierde sino con el pecado. Por eso, en la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda pedimos al Se\u00f1or que \u00abayudados por su misericordia, vivamos siempre libres de pecado\u00bb.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n<p>S\u00edguenos en <a href=\"https:\/\/web.facebook.com\/Bionoticias.cl\/\">Facebook<\/a><\/p>\n<p>S\u00edguenos en <a href=\"https:\/\/twitter.com\/bionoticiascl\">Twitter<\/a><\/p>\n<p>Suscr\u00edbete a nuestro canal de <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BioNoticias\">YouTube<\/a><\/p>\n<p>\u00danete a nuestro canal de <a href=\"https:\/\/t.me\/bionoticias\">Telegram<\/a><\/p>\n<p>\u00danete a nuestro canal de <a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029Va0p5N86buMS4PoIFs3t\">WhatsApp<\/a><\/p>\n<p>Baja la App de radiovioleta.cl para androide <a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/apps\/details?id=com.violetaonline.app\">aqu\u00ed<\/a><\/p>\n<p>Baja la App de radiovioleta.cl para iPhone <a href=\"https:\/\/apps.apple.com\/us\/app\/radio-violeta-fm\/id6449003313\">aqu\u00ed<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 28-A Mt 22,1-14 Muchos son llamados, pero pocos escogidos El Evangelio de este Domingo XXVIII del tiempo ordinario nos presenta una par\u00e1bola de Jes\u00fas, que Mateo une con lo anterior por medio de una frase de introducci\u00f3n: \u00abY respondiendo Jes\u00fas nuevamente les habl\u00f3 en par\u00e1bolas diciendo\u2026\u00bb. 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