{"id":9371,"date":"2023-08-20T00:00:08","date_gmt":"2023-08-20T04:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=9371"},"modified":"2023-08-19T14:42:29","modified_gmt":"2023-08-19T18:42:29","slug":"el-evangelio-del-domingo-20-agosto-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2023\/08\/20\/el-evangelio-del-domingo-20-agosto-2023\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 20 agosto 2023"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 20-A<\/p>\n<p>Mt 15,21-28<\/p>\n<p>Todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas<\/p>\n<p>El texto del Evangelio de Mateo, que se proclama en este Domingo XX del tiempo ordinario es una unidad literaria aut\u00f3noma, desvinculada del contexto, bien delimitada entre dos frases circunstanciales: \u00abSaliendo de all\u00ed, Jes\u00fas se retir\u00f3 hacia la regi\u00f3n de Tiro y de Sid\u00f3n\u2026 Pasando de all\u00ed, Jes\u00fas vino junto al mar de Galilea; subi\u00f3 al monte y se sent\u00f3 all\u00ed\u00bb (Mt 15,21\u202629). Tiene, sin embargo, relaci\u00f3n con el episodio que le\u00edamos el domingo pasado, porque en ambos casos el tema central es la fe.<\/p>\n<p>El domingo pasado el Evangelio nos presentaba el episodio en que Jes\u00fas camina sobre el mar y, respondiendo a una petici\u00f3n de Pedro, lo invita a caminar, tambi\u00e9n \u00e9l, sobre el agua, dici\u00e9ndole: \u00abVen\u00bb. Esta palabra, en realidad, equivale a decirle: \u00abQue te suceda como has cre\u00eddo\u00bb (cf. Mt 8,13). En efecto, el agua se solidificaba bajo los pies de Pedro \u00aben la medida de su fe\u00bb. Empez\u00f3 a hundirse, porque su fe vacil\u00f3 y mereci\u00f3 el reproche de Jes\u00fas: \u00abHombre de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 dudaste?\u00bb (Mt 14,31). Era como decirle: Si tu fe hubiera sido grande, no te habr\u00edas hundido.<\/p>\n<p>El episodio que se nos narra en el Evangelio de hoy, como dice su introducci\u00f3n, ocurre en la regi\u00f3n de Tiro y Sid\u00f3n, que est\u00e1n sobre la costa, al norte de Israel. Es un episodio \u2212dir\u00edamos\u2212 emblem\u00e1tico, porque es el \u00fanico que encuentra a Jes\u00fas fuera de los l\u00edmites de Israel. Y tiene como protagonista a una mujer descrita como \u00abcananea\u00bb, es decir, lo m\u00e1s opuesto a un jud\u00edo que se pueda pensar. No hay alguien m\u00e1s opuesto a esa mujer que Pedro, no s\u00f3lo porque es var\u00f3n, sino, sobre todo, porque es jud\u00edo, diferencia que deja bien en claro Pablo dirigi\u00e9ndose a Pedro: \u00abNosotros somos jud\u00edos de nacimiento y no gentiles pecadores\u00bb (Gal 2,15).<\/p>\n<p>La mujer se pone a gritar al paso de Jes\u00fas: \u00ab \u00a1Ten misericordia de m\u00ed, Se\u00f1or, hijo de David! Mi hija est\u00e1 gravemente endemoniada\u00bb. El Evangelio no nos informa c\u00f3mo conoci\u00f3 esa mujer a Jes\u00fas, pero ella demuestra tener un conocimiento completo de su identidad. En efecto, lo llama \u00abhijo de David\u00bb, declarando as\u00ed que \u00c9l es el prometido por Dios a Israel, como se proclamaba por medio de los Salmos: \u00abHe encontrado a David mi siervo, con mi \u00f3leo santo lo he ungido\u2026 Suscitar\u00e9 a David un fuerte v\u00e1stago, aprestar\u00e9 una l\u00e1mpara a mi ungido\u00bb (Sal 89,21; 132,17). Declarando la mujer que ese \u00abfuerte v\u00e1stago de David\u00bb es Jes\u00fas lo est\u00e1 declarando \u00abUngido (Cristo)\u00bb de Dios, como David, antecedente de la confesi\u00f3n de Pedro: \u00abT\u00fa eres el Cristo (el Ungido)\u00bb (Mt 16,16; Mc 8,29). Pero, antes de esto, la mujer llama a Jes\u00fas \u00abSe\u00f1or\u00bb y expresa plena confianza en que \u00c9l puede liberar a su hija del poder del demonio que la ten\u00eda pose\u00edda. Antes de Jes\u00fas no encontramos a nadie \u2212ni patriarca ni profeta ni juez ni rey\u2212 que pueda expulsar a los demonios. S\u00f3lo Jes\u00fas tiene ese poder, s\u00f3lo Jes\u00fas cumple la sentencia de Dios contra la serpiente antigua que enga\u00f1\u00f3 a Ad\u00e1n y Eva: \u00ab\u00c9l (el linaje de la mujer) te pisotear\u00e1 la cabeza\u00bb (Gen 3,15).<\/p>\n<p>Todo esto se puede decir de esa mujer. Pero est\u00e1 por venir algo mayor. Jes\u00fas explica a sus disc\u00edpulos que no responde a los gritos de la mujer, porque no est\u00e1 incluida entre los destinatarios de su misi\u00f3n: \u00abNo he sido enviado m\u00e1s que a las ovejas perdidas de la casa de Israel\u00bb. Se acent\u00faa nuevamente su condici\u00f3n de \u00abgentil pecadora\u00bb. Pero ella insiste, revelando a\u00fan su plena confianza en el poder de Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, ay\u00fadame\u00bb. Esta vez, Jes\u00fas explica a ella por qu\u00e9 no lo hace: \u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perritos\u00bb. Ella insiste en el poder de Jes\u00fas asegurando que le basta con una migaja de ese pan: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos\u00bb. Esta fe de la mujer en la bondad y el poder termina por vencer toda resistencia en \u00c9l, que, admirado, exclama: \u00abMujer, grande es tu fe\u00bb. Tambi\u00e9n en esto la mujer difiere de Pedro \u2212pero, esta vez, a favor de ella\u2212, pues ella es \u00abmujer de mucha fe\u00bb. Jes\u00fas agrega: \u00abQue te suceda como deseas\u00bb. Esta sentencia recuerda la que hemos citado m\u00e1s arriba, que dijo Jes\u00fas en otra ocasi\u00f3n a un centuri\u00f3n \u2212gentil, como la mujer cananea\u2212: \u00abQue te suceda como has cre\u00eddo\u00bb. Ella demostr\u00f3 creer firmemente que Jes\u00fas pod\u00eda liberar a su hija del poder del demonio; y le sucedi\u00f3 como hab\u00eda cre\u00eddo: \u00abDesde aquella hora qued\u00f3 curada su hija\u00bb.<\/p>\n<p>Leemos en el Evangelio que Jes\u00fas hizo a sus disc\u00edpulos una promesa formal: \u00abTodo lo que ustedes pidan con fe en la oraci\u00f3n, lo recibir\u00e1n\u00bb (Mt 21,22). Si pudi\u00e9ramos preguntar a esa mujer cananea, qu\u00e9 opina de esa promesa de Jes\u00fas, ella responder\u00eda: \u00abEs verdad, se cumple siempre, Jes\u00fas nunca nos defrauda\u00bb. Para ella es evidente, porque \u00abgrande es su fe\u00bb. Jes\u00fas suele hablar para ese nivel de fe. Sus palabras son evidentes para los santos y para los que tienen una fe grande; son, en cambio, incomprensibles para los que no creen. Jes\u00fas cumple esa promesa, aunque, para hacerlo, tenga que obrar un milagro. Por eso, los milagros los concede siempre a petici\u00f3n de hombres y mujeres de mucha fe.<\/p>\n<p>Hemos dicho que \u00e9ste es un episodio emblem\u00e1tico, porque es el \u00fanico que nos concede contemplar la actuaci\u00f3n de Jes\u00fas fuera de los l\u00edmites de Israel en favor de una mujer que, para un jud\u00edo, era definida como \u00abgentil, pagana\u00bb. Despu\u00e9s de Jes\u00fas, el primero que hizo algo semejante fue Pedro, cuando entr\u00f3 en casa de Cornelio \u00abcenturi\u00f3n de la cohorte it\u00e1lica\u00bb y bautiz\u00f3 a Cornelio y su familia (cf. Hech 10,1ss). Pero fue criticado: \u00abCuando Pedro subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, los de la circuncisi\u00f3n se lo reprochaban, dici\u00e9ndole: \u201cHas entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos\u201d\u00bb (Hech 11,2-3). Pedro explic\u00f3 que lo hab\u00eda hecho obedeciendo a una voz del cielo que le repiti\u00f3 tres veces: \u00abLo que Dios ha purificado t\u00fa no llames profano\u00bb (Hech 11,9-10). Pero pudo haber explicado su conducta recurriendo al ejemplo del mismo Se\u00f1or: \u00c9l acogi\u00f3 los ruegos de una mujer cananea y le concedi\u00f3 lo que ella le ped\u00eda, algo que solo \u00c9l, en su condici\u00f3n de \u00abSe\u00f1or e hijo de David\u00bb, pod\u00eda conceder. Y, para hacerlo, antes tuvo que hacerla a ella \u00abhija de Dios\u00bb, porque tambi\u00e9n es verdad lo que \u00c9l declar\u00f3: \u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos\u00bb. Esa mujer recibi\u00f3 el pan de los hijos, porque ya era hija de Dios. De esta manera, Jes\u00fas nos ense\u00f1a que todos los seres humanos \u2212\u00abde toda raza, lengua, pueblo y naci\u00f3n\u00bb (cf. Apoc 5,9) \u2212 estamos llamados a ser hijos de Dios y que el \u00fanico medio para recibir este inefable don es la fe en \u00c9l. As\u00ed lo declara San Pablo, escribiendo a los g\u00e1latas: \u00abTodos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Gal 3,26). Esa mujer cananea fue hecha hija de Dios, porque \u00abgrande era su fe\u00bb.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 20-A Mt 15,21-28 Todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas El texto del Evangelio de Mateo, que se proclama en este Domingo XX del tiempo ordinario es una unidad literaria aut\u00f3noma, desvinculada del contexto, bien delimitada entre dos frases circunstanciales: \u00abSaliendo de all\u00ed, Jes\u00fas se retir\u00f3 hacia la regi\u00f3n &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5031,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-9371","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9371"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9371\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9372,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9371\/revisions\/9372"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5031"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}