{"id":9143,"date":"2023-07-02T13:03:09","date_gmt":"2023-07-02T17:03:09","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=9143"},"modified":"2023-07-02T13:03:09","modified_gmt":"2023-07-02T17:03:09","slug":"el-evangelio-del-domingo-2-julio-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2023\/07\/02\/el-evangelio-del-domingo-2-julio-2023\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 2 julio 2023"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 13-A<\/p>\n<p>Mt 10,37\u201342<\/p>\n<p>Dios los puso en la Iglesia, primeramente, como ap\u00f3stoles<\/p>\n<p>En este Domingo XIII del tiempo ordinario concluimos la lectura del discurso apost\u00f3lico. Dos cosas expresa Jes\u00fas en esta \u00faltima parte del discurso: la condici\u00f3n esencial del ap\u00f3stol y la recompensa que tendr\u00e1 quien lo recibe y quien favorece su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para expresar lo primero, es decir, lo que es esencial en el ap\u00f3stol, Jes\u00fas adopta el lenguaje de la casu\u00edstica y examina, primero, tres casos, que concluyen con la misma f\u00f3rmula negativa: \u00abNo es digno de m\u00ed\u00bb. Pong\u00e1moslo en positivo: \u00bfQu\u00e9 significa ser digno de Jes\u00fas? Jes\u00fas comunic\u00f3 al mundo la Palabra de Dios, el Evangelio, que es \u00abfuerza de Dios para salvaci\u00f3n de todo el que cree\u00bb (Rom 1,16). Jes\u00fas considera \u00abdigno de s\u00ed\u00bb a aquel a quien \u00c9l puede confiar esa Palabra de salvaci\u00f3n y enviar a anunciarla con la certeza de que no ser\u00e1 adulterada; m\u00e1s a\u00fan, Jes\u00fas considera \u00abdigno de s\u00ed\u00bb a aquel a quien \u00c9l conf\u00eda su propia Persona, en cuanto que \u00c9l es la Palabra de Dios, que se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros. Es condici\u00f3n esencial del ap\u00f3stol ser \u00abdigno de Jes\u00fas\u00bb para que se cumpla lo que Jes\u00fas declara sobre \u00e9l: \u00abQuien a ustedes recibe, a m\u00ed me recibe\u00bb. Si cada uno examina su propia experiencia podr\u00e1 ver que hay pocas persona \u2212o ninguna\u2212 en quien conf\u00eda hasta ese extremo. Es mucho m\u00e1s que darle un cheque en blanco; es darse a s\u00ed mismo. \u00a1Es, por tanto, inmensa la condici\u00f3n del ap\u00f3stol! El ap\u00f3stol es alguien a quien el Hijo de Dios hecho hombre se entrega plenamente, para que \u00e9l pueda darlo a los dem\u00e1s. Si es verdad que \u00abtanto am\u00f3 Dios al mundo que le dio a su Hijo \u00fanico\u00bb (Jn 3,16), tambi\u00e9n es verdad que tanto ama el ap\u00f3stol al mundo que le da ese mismo Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Si es as\u00ed de grande la condici\u00f3n del ap\u00f3stol, estamos ya deseando ver qu\u00e9 es lo que impide que esa condici\u00f3n se realice, es decir, a qui\u00e9n se refiere Jes\u00fas cuando repite tres veces: \u00abNo es digno de m\u00ed\u00bb. Como era de esperar, se refiere siempre al amor. No es digno de Jes\u00fas quien ama otra persona, cualquiera que sea, o \u2212peor a\u00fan\u2212 otra cosa, por ejemplo, el dinero, m\u00e1s que a Jes\u00fas. Y para ilustrar esta verdad, Jes\u00fas recurre a aquellas personas que m\u00e1s amamos en este mundo: el padre, la madre, el hijo, la hija, y a aquella cosa que m\u00e1s queremos: la propia vida. Escuch\u00e9moslo de labios del mismo Jes\u00fas: \u00abEl que ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; el que ama a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed. El que no toma su cruz y me sigue no es digno de m\u00ed\u00bb. Tomar la cruz y seguir a Jes\u00fas es un modo de decir que debe estar dispuesto a entregar la vida, como \u00c9l la entreg\u00f3.<\/p>\n<p>Bien conocemos el episodio en que Jes\u00fas resucitado, antes de confiar a Pedro la misi\u00f3n de pastor de sus ovejas, lo examin\u00f3 en el amor a \u00c9l: \u00abSim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que todo?\u00bb. Y habiendo recibido respuesta afirmativa tres veces, otras tres le dice: \u00abPastorea mis ovejas\u00bb (cf. Jn 21,15.16.17). Conocemos la motivaci\u00f3n de San Pablo para su inmenso celo apost\u00f3lico: \u00abEl amor de Cristo nos apremia al pensar que, si uno muri\u00f3 por todos, todos por tanto murieron. Y muri\u00f3 por todos, para que ya no vivan para s\u00ed los que viven, sino para Aquel que muri\u00f3 y resucit\u00f3 por ellos\u00bb (2Cor 5,14-15).<\/p>\n<p>Es cierto que esta \u00faltima condici\u00f3n \u2212tomar la cruz y seguirlo\u2212 es menos clara. Por eso, Jes\u00fas la explica: \u00abEl que encuentra su vida, la perder\u00e1; el que pierda su vida por m\u00ed, la encontrar\u00e1\u00bb. Sigue siendo esta una sentencia enigm\u00e1tica. No nos detendremos a explicar qu\u00e9 significa \u00abencontrar la vida\u00bb. Baste con decir que la vida en este mundo es temporal; por tanto, la encontremos o no la encontremos, siempre, tarde o temprano, la perderemos. Si no podemos retener esta vida para siempre, porque es temporal y, por tanto, la perderemos, podemos, sin embargo, tomar la iniciativa y perderla por un motivo particular, que puede ser la patria, el dinero, la fama u otras. Jes\u00fas indica un motivo: \u00abEl que pierda su vida por m\u00ed\u00bb; y el resultado en este caso: \u00abLa encontrar\u00e1\u00bb. Encontrar la misma vida que se ha perdido no ser\u00eda algo deseable; lo que Jes\u00fas quiere decir es que encontrar\u00e1 la verdadera vida, de la cual esta vida terrena temporal no es m\u00e1s que la antesala; encontrar\u00e1 la vida eterna, que es la vida sin fin, de plena felicidad junto a Dios. Perder la vida por Cristo, significa emplearla en el servicio de los m\u00e1s necesitados, en dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, visitar al enfermo y al encarcelado, etc. En efecto, Jes\u00fas asegur\u00f3: \u00abLo que hacen a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os lo hacen a m\u00ed\u00bb, al hacerlo, est\u00e1n perdiendo la vida por m\u00ed. Conocemos el destino de estos: \u00abIr\u00e1n estos a una vida eterna\u00bb (cf. Mt 25,40.46).<\/p>\n<p>Dec\u00edamos que lo segundo que expresa Jes\u00fas en esta conclusi\u00f3n del discurso apost\u00f3lico es la recompensa que recibir\u00e1 quien favorezca en cualquier forma la tarea del ap\u00f3stol. Jes\u00fas hace la afirmaci\u00f3n asombrosa de que quien recibe a un enviado suyo, a un ap\u00f3stol, lo recibe a \u00c9l. Pero no se detiene all\u00ed: \u00abEl que me recibe a m\u00ed recibe a Aquel que me ha enviado\u00bb, se entiende, Dios. \u00bfPuede la visita de un ser humano tener ese efecto, a saber, que sea la visita de Dios? S\u00ed, es as\u00ed, cuando el que viene es enviado por Jes\u00fas, ama a Jes\u00fas m\u00e1s que el padre, la madre, el hijo, la hija y hasta la propia vida y viene por amor al hermano, a quien quiere dar el Bien supremo, Dios. Conocemos la estela de conversi\u00f3n y de gozo que dejaban tras de s\u00ed los santos misioneros a su paso. Era el paso de Dios.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Jes\u00fas promete una recompensa a quien favorezca la misi\u00f3n en cualquier forma. El servicio m\u00e1s peque\u00f1o que se le ocurre es dar a su enviado un vaso de agua. Incluso respecto de este peque\u00f1o gesto dice: \u00abTodo el que d\u00e9 de beber, aunque sea s\u00f3lo un vaso de agua fresca a uno de estos peque\u00f1os, por ser disc\u00edpulo, en verdad les digo que no perder\u00e1 su recompensa\u00bb. Lejos de nosotros comenzar a negociar con Dios sobre el monto de esa recompensa, como hicieron los obreros de la vi\u00f1a de la primera hora, que contrataron el salario de su trabajo (cf. Mt 20,1-2.13). Nosotros dejamos que lo decida Dios, siempre ser\u00e1 recompensa divina. La Iglesia siempre ha motivado a los fieles a ofrecer esa contribuci\u00f3n a la misi\u00f3n de salvaci\u00f3n que Jes\u00fas le encomend\u00f3: \u00abHagan disc\u00edpulos de todos los pueblos\u00bb (Mt 28,19). La Iglesia promueve esta contribuci\u00f3n mucho m\u00e1s para dar a los fieles ocasi\u00f3n de recibir la recompensa divina que para proveer a las necesidades de la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 misi\u00f3n tan grande es ser ap\u00f3stol! En efecto, San Pablo, cuando afirma que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo y en ella cada miembro tiene su funci\u00f3n, siempre es el ap\u00f3stol el que encabeza la lista de esas funciones: \u00abDios los puso en la Iglesia, primeramente, como ap\u00f3stoles\u2026\u00bb (1Cor 12,28; Ef 4,11). Anhelamos que haya muchos que asuman esa funci\u00f3n cumpliendo las condiciones que Jes\u00fas indica y oramos por esta finalidad.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 13-A Mt 10,37\u201342 Dios los puso en la Iglesia, primeramente, como ap\u00f3stoles En este Domingo XIII del tiempo ordinario concluimos la lectura del discurso apost\u00f3lico. Dos cosas expresa Jes\u00fas en esta \u00faltima parte del discurso: la condici\u00f3n esencial del ap\u00f3stol y la recompensa que tendr\u00e1 quien lo recibe y quien favorece su misi\u00f3n. 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