{"id":8813,"date":"2023-04-09T00:00:23","date_gmt":"2023-04-09T04:00:23","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=8813"},"modified":"2023-04-08T12:27:58","modified_gmt":"2023-04-08T16:27:58","slug":"el-evangelio-del-domingo-9-abril-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2023\/04\/09\/el-evangelio-del-domingo-9-abril-2023\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 9 abril 2023"},"content":{"rendered":"<p>Domingo de Resurrecci\u00f3n A<\/p>\n<p>Mt 28,1-10<\/p>\n<p>Cristo resucit\u00f3, el Primog\u00e9nito de entre los muertos<\/p>\n<p>Todo el orbe cristiano escuch\u00f3 anoche en la celebraci\u00f3n de la Solemne Vigilia Pascual, la voz del \u00e1ngel, que, a la entrada del sepulcro vac\u00edo, dice a Mar\u00eda Magdalena y a la otra Mar\u00eda: \u00abS\u00e9 que buscan a Jes\u00fas, el Crucificado. No est\u00e1 aqu\u00ed. \u00a1Resucit\u00f3!, como lo hab\u00eda dicho\u00bb. Esa afirmaci\u00f3n es el anuncio gozoso de que la muerte ha sido vencida; pero, m\u00e1s importante a\u00fan, es la prueba de que el pecado ha sido remitido. \u00a1El ser humano ha sido liberado de la esclavitud del pecado!<\/p>\n<p>La muerte no estaba en el plan de Dios, que cre\u00f3 al ser humano \u00aba imagen y semejanza suya\u00bb (cf. Gen 1,26.27) y que dio a Ad\u00e1n y Eva el acceso libre al \u00ab\u00e1rbol de la vida\u00bb. La muerte entr\u00f3 por la desobediencia de Ad\u00e1n que transgredi\u00f3 el \u00fanico l\u00edmite que Dios le hab\u00eda puesto: \u00abDel \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal no comer\u00e1s\u00bb (cf. Gen 2,9.16-17), que equivale a decirle: \u00abT\u00fa eres hombre y no pretender\u00e1s ser Dios\u00bb. Esta prohibici\u00f3n ten\u00eda asociada una sentencia: \u00abEl d\u00eda que comas morir\u00e1s\u00bb, es decir, ser\u00e1 m\u00e1s claro que nunca que no eres Dios, pues nada hay m\u00e1s distinto de Dios que la muerte. Bien resume la historia de la humanidad San Pablo, expresando su verdadero sentido en breves palabras: \u00abPor un hombre entr\u00f3 el pecado en el mundo y, por el pecado, la muerte\u2026 as\u00ed como, por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, as\u00ed tambi\u00e9n, por la obediencia de uno solo, todos ser\u00e1n constituidos justos\u00bb (cf. Rom 5,12.19).<\/p>\n<p>El mandato de Dios: \u00abT\u00fa eres hombre y no pretender\u00e1s ser Dios\u00bb, sigue vigente y su sentencia tambi\u00e9n. La resurrecci\u00f3n de Cristo nos revela que, ahora, para quienes obedecen ese mandato, el cap\u00edtulo final no es la muerte, sino la resurrecci\u00f3n y la vida. As\u00ed lo declar\u00f3 Jes\u00fas: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida. El que cree en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1\u00bb (Jn 11,25).<\/p>\n<p>El verbo \u00abresucitar\u00bb puede ser transitivo o intransitivo. En ambas formas se usa de la resurrecci\u00f3n de Cristo. En efecto, por poner un ejemplo, en uno de los discursos kerygm\u00e1ticos, lo usa San Pedro en forma transitiva, es decir, la acci\u00f3n pasa de un sujeto a un objeto: \u00abUstedes mataron al Jefe que lleva a la vida; pero Dios lo resucit\u00f3 de entre los muertos y nosotros somos testigos\u00bb (Hech 3,15). Aqu\u00ed y en otros lugares se afirma: \u00abDios resucit\u00f3 a Jes\u00fas\u00bb. Pero en varios otros casos el verbo se usa en forma intransitiva, es decir, la acci\u00f3n queda en el mismo sujeto, como en la voz del \u00e1ngel: \u00abEl Crucificado resucit\u00f3, como lo hab\u00eda dicho\u00bb. En efecto, Jes\u00fas hab\u00eda anunciado su muerte, agregando siempre: \u00abEl Hijo del hombre\u2026 al tercer d\u00eda resucitar\u00e1\u00bb (cf. Mt 17,22; 20,19).<\/p>\n<p>Hemos dicho que ambas formas se dicen con verdad sobre Jes\u00fas, en cuanto que \u00c9l es verdadero Dios y verdadero hombre. En cuanto Dios, \u00c9l dice hablando sobre s\u00ed mismo: \u00abEl Hijo del hombre resucitar\u00e1\u00bb y el \u00e1ngel constata: \u00abResucit\u00f3\u00bb. Jes\u00fas hab\u00eda declarado a los jud\u00edos: \u00abPor eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita; yo la doy por m\u00ed mismo. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo\u00bb (Jn 10,17-18). Lo exclusivo de \u00c9l no es el poder para dar la vida; este poder lo tenemos todos los seres humanos; m\u00e1s a\u00fan, este es el mandato que tenemos: \u00abEn esto hemos conocido lo que es amor: en que \u00c9l dio su vida por nosotros. Tambi\u00e9n nosotros debemos dar la vida por los hermanos\u00bb (1Jn 3,16). Lo que es exclusivo de Cristo es el poder de recobrar la vida, de resucitar. S\u00f3lo Cristo puede ser el sujeto de este verbo usado en modo intransitivo; s\u00f3lo \u00c9l resucita.<\/p>\n<p>En cuanto hombre, en cambio, \u00c9l es resucitado por Dios, y es establecido por Dios como \u00abel Primog\u00e9nito de entre los muertos\u00bb (Col 1,18). Si \u00c9l es el Primog\u00e9nito, los otros hermanos son los dem\u00e1s seres humanos. En efecto, \u00c9l \u00abno se averg\u00fcenza de llamarlos hermanos\u2026 porque, as\u00ed como los hijos participan de la sangre y de la carne, as\u00ed tambi\u00e9n particip\u00f3 \u00c9l de las mismas, para aniquilar mediante la muerte al se\u00f1or de la muerte, es decir, al Diablo, y libertar a cuantos, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud\u00bb (Heb 2,11.14-15).<\/p>\n<p>El \u00e1ngel no s\u00f3lo dio a las mujeres el anuncio impresionante: \u00abResucit\u00f3\u00bb, sino tambi\u00e9n les encomend\u00f3 la misi\u00f3n de anunciarlo: \u00abAhora vayan enseguida a decir a sus disc\u00edpulos: \u00abResucit\u00f3 de entre los muertos e ir\u00e1 delante de ustedes a Galilea; all\u00ed lo ver\u00e1n\u00bb\u00bb. Este mandato no habr\u00eda sido suficiente para dar testimonio ante los disc\u00edpulos; era necesario que ellas mismas vieran a Cristo vivo. Cuando corr\u00edan ya a dar el anuncio a sus disc\u00edpulos: \u00abJes\u00fas les sali\u00f3 al encuentro y les dijo: \u201c\u00a1Al\u00e9grense!\u201d. Y ellas, acerc\u00e1ndose, se asieron de sus pies y lo adoraron\u00bb. Un jud\u00edo tiene como primer mandamiento que Dios es uno y que s\u00f3lo a \u00c9l debe adorar. Con su actitud, ellas confiesan que Jes\u00fas es el Se\u00f1or, que \u00c9l es ese Dios \u00fanico. Como tal, \u00c9l, hecho hombre, resucita con su propio poder y \u00c9l resucita a los dem\u00e1s: \u00abYo lo resucitar\u00e9 en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb (Jn 6,44.54).<\/p>\n<p>Jes\u00fas resucitado les dijo: \u00abAl\u00e9grense\u00bb. Esa alegr\u00eda ya nadie podr\u00e1 arrebat\u00e1rsela, como \u00c9l les hab\u00eda dicho a sus disc\u00edpulos, despu\u00e9s de anunciarles su partida: \u00abVolver\u00e9 a verlos y se alegrar\u00e1 el coraz\u00f3n de ustedes y la alegr\u00eda de ustedes nadie se la podr\u00e1 quitar\u00bb (Jn 16,22). Esa alegr\u00eda es la que puede convencer a los disc\u00edpulos. Por eso, Jes\u00fas les repite la misi\u00f3n que hab\u00edan recibido del \u00e1ngel: \u00abVayan, avisen a mis hermanos que vayan a Galilea; all\u00ed me ver\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Es consolador observar que ahora Jes\u00fas llama a sus disc\u00edpulos: \u00abMis hermanos\u00bb. \u00c9l resucit\u00f3 de entre los muertos como el \u00abPrimog\u00e9nito\u00bb de muchos hermanos. \u00c9l llama: \u00abMis hermanos\u00bb a quienes ser\u00e1n resucitados con \u00c9l. Esa resurrecci\u00f3n los cristianos ya la hemos vivido en forma sacramental en el Bautismo: \u00abPor el Bautismo fuimos sepultados con \u00c9l en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos\u2026, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros vivamos una vida nueva\u2026 si hemos sido hechos una misma cosa con \u00c9l por una muerte semejante a la suya, tambi\u00e9n lo seremos por una resurrecci\u00f3n semejante\u00bb (Rom 6,4-5). Esta vida nueva alcanza su plenitud en la Eucarist\u00eda: \u00abEl que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y Yo lo resucitar\u00e9 el \u00faltimo d\u00eda\u00bb (Jn 6,54). Lo que comemos y bebemos en la Eucarist\u00eda es su Cuerpo y su Sangre resucitados y llenos de vida divina \u2212vida eterna\u2212 que se nos comunica. De esta manera vivimos desde ahora la vida de \u00abresucitados con Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n<p>S\u00edguenos en <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/bionoticias.online\/?hl=es-la\">Instagram<\/a><\/p>\n<p>S\u00edguenos en <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/bionoticias\">Facebook<\/a><\/p>\n<p>S\u00edguenos en <a href=\"https:\/\/twitter.com\/bionoticiascl\">Twitter<\/a><\/p>\n<p>Suscr\u00edbete a nuestro canal de <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BioNoticias\">YouTube<\/a><\/p>\n<p>\u00danete a nuestro canal de <a href=\"https:\/\/t.me\/bionoticias\">Telegram<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Resurrecci\u00f3n A Mt 28,1-10 Cristo resucit\u00f3, el Primog\u00e9nito de entre los muertos Todo el orbe cristiano escuch\u00f3 anoche en la celebraci\u00f3n de la Solemne Vigilia Pascual, la voz del \u00e1ngel, que, a la entrada del sepulcro vac\u00edo, dice a Mar\u00eda Magdalena y a la otra Mar\u00eda: \u00abS\u00e9 que buscan a Jes\u00fas, el Crucificado. &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8814,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-8813","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8813"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8815,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8813\/revisions\/8815"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8814"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}