{"id":8679,"date":"2023-01-31T09:35:54","date_gmt":"2023-01-31T12:35:54","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=8679"},"modified":"2023-01-31T09:35:54","modified_gmt":"2023-01-31T12:35:54","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-31-de-enero-de-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2023\/01\/31\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-31-de-enero-de-2023\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 31 de enero de 2023"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 4 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>31 de Enero: San Juan Bosco, presb\u00edtero<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Mc 5,21-43):<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas regres\u00f3 en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reuni\u00f3 a su alrededor, y \u00c9l se qued\u00f3 junto al mar. Entonces lleg\u00f3 uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arroj\u00f3 a sus pies, rog\u00e1ndole con insistencia: \u201cMi hijita se est\u00e1 muriendo; ven a imponerle las manos, para que se sane y viva\u201d. Jes\u00fas fue con \u00e9l y lo segu\u00eda una gran multitud que lo apretaba por todos lados.<\/p>\n<p>Se encontraba all\u00ed una mujer que desde hac\u00eda doce a\u00f1os padec\u00eda de hemorragias. Hab\u00eda sufrido mucho en manos de numerosos m\u00e9dicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor. Como hab\u00eda o\u00eddo hablar de Jes\u00fas, se le acerc\u00f3 por detr\u00e1s, entre la multitud, y toc\u00f3 su manto, porque pensaba: \u201cCon s\u00f3lo tocar su manto quedar\u00e9 sanada\u201d. Inmediatamente ces\u00f3 la hemorragia, y ella sinti\u00f3 en su cuerpo que estaba sanada de su mal.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se dio cuenta enseguida de la fuerza que hab\u00eda salido de \u00c9l, se dio vuelta y, dirigi\u00e9ndose a la multitud, pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQui\u00e9n toc\u00f3 mi manto?\u201d<\/p>\n<p>Sus disc\u00edpulos le dijeron: \u201c\u00bfVes que la gente te aprieta por todas partes y preguntas qui\u00e9n te ha tocado?\u201d Pero \u00c9l segu\u00eda mirando a su alrededor, para ver qui\u00e9n hab\u00eda sido.<\/p>\n<p>Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sab\u00eda bien lo que le hab\u00eda ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confes\u00f3 toda la verdad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u201cHija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda sanada de tu enfermedad\u201d.<\/p>\n<p>Todav\u00eda estaba hablando, cuando llegaron unas personas de la casa del jefe de la sinagoga y le dijeron: \u201cTu hija ya muri\u00f3; \u00bfpara qu\u00e9 vas a seguir molestando al Maestro?\u201d Pero Jes\u00fas, sin tener en cuenta esas palabras, dijo al jefe de la sinagoga: \u201cNo temas, basta que creas\u201d. Y sin permitir que nadie lo acompa\u00f1ara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago, fue a casa del jefe de la sinagoga.<\/p>\n<p>All\u00ed vio un gran alboroto, y gente que lloraba y gritaba. Al entrar, les dijo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 se alborotan y lloran? La ni\u00f1a no est\u00e1 muerta, sino que duerme\u201d. Y se burlaban de \u00c9l.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas hizo salir a todos, y tomando consigo al padre y a la madre de la ni\u00f1a, y a los que ven\u00edan con \u00c9l, entr\u00f3 donde ella estaba. La tom\u00f3 de la mano y le dijo: \u201cTalit\u00e1 kum\u201d, que significa: \u201c\u00a1Ni\u00f1a, Yo te lo ordeno, lev\u00e1ntate!\u201d En seguida la ni\u00f1a, que ya ten\u00eda doce a\u00f1os, se levant\u00f3 y comenz\u00f3 a caminar. Ellos, entonces, se llenaron de asombro, y \u00c9l les mand\u00f3 insistentemente que nadie se enterara de lo sucedido. Despu\u00e9s dijo que dieran de comer a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Este pasaje del evangelio de San Marcos es una joya literaria y teol\u00f3gica. La narraci\u00f3n tiene dos partes: la curaci\u00f3n de la mujer que padec\u00eda hemorragias y la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo. Ambas est\u00e1n conectadas por dos elementos comunes. El primero es el dato de los 12 a\u00f1os: 12 a\u00f1os de enfermedad de la mujer y 12 a\u00f1os de edad de la hija de Jairo. El segundo, la fe: la mujer queda libre de su enfermedad salvada por su fe; Jairo es invitado a no temer y a tener fe.<\/p>\n<p>Los dos milagros se dan en contextos dram\u00e1ticos. La mujer, declarada impura por su enfermedad, no se atreve a presentarse de frente a Jes\u00fas. Teme el rechazo de los que lo rodean. Se acerca casi a escondidas y toca su manto. San Marcos a\u00f1ade una nota casi humor\u00edstica: \u00abJes\u00fas se detiene, mira a su alrededor, empujado por la gente. Pregunta: \u201c\u00bfQui\u00e9n toc\u00f3 mi manto?\u201d\u00bb La pregunta deb\u00eda haber sido: \u201c\u00bfQui\u00e9n NO me ha tocado?\u201d Se explica la respuesta de los disc\u00edpulos: \u201cEst\u00e1s viendo que la gente te oprime y preguntas qui\u00e9n te ha tocado.\u201d Al ver que Jes\u00fas sigue mirando para descubrir qui\u00e9n lo toc\u00f3, la mujer, temblando de temor y verg\u00fcenza, se postra y le cuenta toda la verdad. \u00c9l le da cr\u00e9dito a su fe por la curaci\u00f3n que ha tenido.<\/p>\n<p>El drama del segundo milagro es todav\u00eda mayor. Despu\u00e9s de la curaci\u00f3n de la mujer, llegan mensajeros de la casa de Jairo para comunicarle que su hija ha muerto y que no tiene sentido molestar al Maestro. Jes\u00fas desaf\u00eda a Jairo a tener fe y lo acompa\u00f1a a su casa.<\/p>\n<p>Al o\u00edr los gritos de amigos y familiares, hace la segunda pregunta un poco incomprensible : \u201c\u00bfPor qu\u00e9 se alborotan y lloran?\u201d Es natural que la gente llore: la ni\u00f1a ha muerto. Jes\u00fas invita a las burlas cuando les dice que la ni\u00f1a no ha muerto, sino que est\u00e1 dormida.<\/p>\n<p>Hubiera sido natural haber hecho el milagro delante de los que se burlaban. No es as\u00ed. Echa fuera a los que gritan y lloran y entra donde la ni\u00f1a, acompa\u00f1ado solamente por su padre, su madre y sus disc\u00edpulos. Despu\u00e9s del milagro, proh\u00edbe Jes\u00fas que se sepa. En un \u00faltimo detalle de gran humanidad, manda Jes\u00fas que le den de comer a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, el Se\u00f1or, sigue curando y resucitando. Como entonces, en tierras de Palestina, sigue enfrent\u00e1ndose ahora con dos realidades importantes: la enfermedad y la muerte. Lo hace a trav\u00e9s de la Iglesia y sus sacramentos. El Catecismo de la Iglesia, inspir\u00e1ndose en esta escena evang\u00e9lica, presenta los sacramentos \u201ccomo fuerzas que brotan del Cuerpo de Cristo siempre vivo y vivificante\u201d: el bautismo o la reconciliaci\u00f3n o la unci\u00f3n de enfermos son fuerzas que emanan para nosotros del Se\u00f1or resucitado, que est\u00e1 presente en ellos a trav\u00e9s del ministerio de la Iglesia. Son tambi\u00e9n acciones del Esp\u00edritu Santo que act\u00faa en su Cuerpo que es la Iglesia. Se puede decir que los sacramentos son \u201clas obras maestras de Dios en la nueva y eterna Alianza\u201d (CEC 1116).<\/p>\n<p>Ante las dos realidades que tanto nos preocupan, la Iglesia debe anunciar la respuesta positiva de Cristo. La enfermedad, como experiencia de debilidad, y la muerte, como el gran interrogante, tienen en Cristo, no una soluci\u00f3n del enigma, pero s\u00ed un sentido profundo. Dios nos tiene destinados a la salud y a la vida. Eso se nos ha revelado en Cristo Jes\u00fas. Y sigue en pie la promesa de Jes\u00fas, sobre todo para los que celebramos la Eucarist\u00eda: \u201cEl que cree en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1; el que me come tiene vida eterna\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfConfesamos y vivimos nuestra fe abiertamente o nos escondemos por verg\u00fcenza?<\/p>\n<p>Se\u00f1or, cuando nos desviemos del rumbo de nuestra vida, cuando parezca que todo est\u00e1 perdido, sin remedio, recu\u00e9rdanos tus palabras: \u201cNo temas, basta que tengas fe\u201d, pues el encuentro contigo en tu Palabra y en tus sacramentos despierta tu gesto creador que da vida al hombre. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 4 del tiempo ordinario 31 de Enero: San Juan Bosco, presb\u00edtero Texto del Evangelio (Mc 5,21-43): Cuando Jes\u00fas regres\u00f3 en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reuni\u00f3 a su alrededor, y \u00c9l se qued\u00f3 junto al mar. 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