{"id":8450,"date":"2022-11-28T09:54:19","date_gmt":"2022-11-28T12:54:19","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=8450"},"modified":"2022-11-28T10:54:21","modified_gmt":"2022-11-28T13:54:21","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-28-de-noviembre-de-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/11\/28\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-28-de-noviembre-de-2022\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy lunes 28 de noviembre de 2022"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 1 de Adviento<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Mt 8,5-11):<\/p>\n<p>Al entrar Jes\u00fas en Cafarna\u00fam, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n, rog\u00e1ndole: \u201cSe\u00f1or, mi sirviente est\u00e1 en casa enfermo de par\u00e1lisis y sufre terriblemente\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cYo mismo ir\u00e9 a sanarlo\u201d.<\/p>\n<p>Pero el centuri\u00f3n respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanar\u00e1. Porque cuando yo, que no soy m\u00e1s que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que est\u00e1n a mis \u00f3rdenes: \u201cVe\u201d, \u00e9l va, y a otro: \u201cVen\u201d, \u00e9l viene; y cuando digo a mi sirviente: \u201cTienes que hacer esto\u201d, \u00e9l lo hace\u201d.<\/p>\n<p>Al o\u00edrlo, Jes\u00fas qued\u00f3 admirado y dijo a los que lo segu\u00edan: \u201cLes aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendr\u00e1n de Oriente y de Occidente, y se sentar\u00e1n a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos\u201d.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>En el evangelio de hoy vemos la fe, la confianza y la humildad de un centuri\u00f3n romano que se acerca a Jes\u00fas para pedirle la curaci\u00f3n de su sirviente gravemente enfermo y por quien siente una profunda estima.<\/p>\n<p>Este centuri\u00f3n que deja su casa para ir hasta Jes\u00fas e invocar la curaci\u00f3n es un hombre del Adviento, un hombre que no se resigna a la enfermedad de su criado. Es una invitaci\u00f3n tambi\u00e9n para nosotros a que nos dirijamos al Se\u00f1or, para que intervenga y traiga curaci\u00f3n y salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El centuri\u00f3n ten\u00eda todos los motivos para quedarse encerrado en la resignaci\u00f3n. No s\u00f3lo no participa de la fe de Israel, sino que es tambi\u00e9n un ocupante militar. Todas estas razones deber\u00edan impedirle dirigirse a un Maestro jud\u00edo para pedirle ayuda. Sin embargo, est\u00e1 preocupado por su criado que se encuentra mal. Esta preocupaci\u00f3n le empuja a salir para acudir donde Jes\u00fas. Intuye que es suficiente con poner un poco de su coraz\u00f3n en esas manos buenas y ser\u00e1 escuchado.<\/p>\n<p>Jes\u00fas lee en el coraz\u00f3n del centuri\u00f3n y, con la generosidad de quien sabe conmoverse, va m\u00e1s all\u00e1 de su petici\u00f3n y le responde que ir\u00e1 a su casa para curar al criado. Ante aquel profeta que viene de Dios, ese centuri\u00f3n comprende de inmediato su pobreza y peque\u00f1ez. Y replica a Jes\u00fas que no es digno de que vaya a su casa. Sab\u00eda que para los jud\u00edos entrar en casa de un pagano pod\u00eda constituir una contaminaci\u00f3n. Siente verg\u00fcenza ante un hombre tan bueno y no quiere ponerle en apuros. Sin embargo, no duda de la bondad de Jes\u00fas y muestra su fe en la fuerza de la palabra que, cuando se pronuncia con la autoridad del coraz\u00f3n, se vuelve eficaz. Y he aqu\u00ed que pronuncia esas espl\u00e9ndidas palabras que la liturgia -haciendo suyo el estupor de Jes\u00fas- sigue poniendo en nuestros labios: \u00abSe\u00f1or, yo no soy digno de que entres en mi casa; con que digas una sola palabra, mi criado quedar\u00e1 sano\u00bb. Jes\u00fas elogia su fe extraordinaria. Es un pagano, pero tiene una fe grande.<\/p>\n<p>En efecto, la fe no es pertenencia a un grupo, sino adhesi\u00f3n del coraz\u00f3n a Jes\u00fas. Y ese centuri\u00f3n escucha que le dice: \u00abVe; que sea como has cre\u00eddo\u00bb. Se podr\u00eda decir que el Se\u00f1or se ha doblegado ante su fe. Y el criado enfermo se cur\u00f3 \u00aben aquella hora\u00bb, se\u00f1ala el evangelista, mostrando los efectos inmediatos de la fuerza de la palabra de Jes\u00fas. En realidad tambi\u00e9n se ha curado aquel centuri\u00f3n: en el encuentro con Jes\u00fas ha descubierto que es indigno, pero ha encontrado a quien le comprende en profundidad. El centuri\u00f3n est\u00e1 hoy delante de nosotros para indicarnos c\u00f3mo ir al encuentro del Se\u00f1or que est\u00e1 por venir.<\/p>\n<p>El adviento abre el horizonte de la salvaci\u00f3n a todos; nadie est\u00e1 excluido y ninguna circunstancia es excepci\u00f3n. Aprovechar esta oportunidad salv\u00edfica nos pide ponernos en camino, desinstalarnos, salir de la modorra espiritual, dejar el miedo, la cobard\u00eda y bajar la guardia para acercarnos a Jes\u00fas, como lo hizo el centuri\u00f3n romano, para interceder por otros y por nosotros mismos, convencidos que una Palabra suya basta para hacer nueva nuestra historia y la de la humanidad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 puedo aprender del centuri\u00f3n para mi vida? \u00bfMe preocupo por la salud de los dem\u00e1s? \u00bfEn mi vida cotidiana y al enfrentar dificultades, le creo a Dios? \u00bfconf\u00edo en su poder y acci\u00f3n o busco otros caminos? \u00bfQu\u00e9 dir\u00eda Jes\u00fas acerca de mi fe?.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, creemos en ti, pero aumenta nuestra fe; no permitas que los temores y las dudas nos aparten de tu amor, sino que en todo momento te busquemos con esperanza. Que nuestra fe no sea excluyente, sino que conduzcamos a otros a ti para que sean salvados. Que vivamos en este Adviento una esperanza universal. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 1 de Adviento Texto del Evangelio (Mt 8,5-11): Al entrar Jes\u00fas en Cafarna\u00fam, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n, rog\u00e1ndole: \u201cSe\u00f1or, mi sirviente est\u00e1 en casa enfermo de par\u00e1lisis y sufre terriblemente\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cYo mismo ir\u00e9 a sanarlo\u201d. 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