{"id":8393,"date":"2022-11-14T09:20:31","date_gmt":"2022-11-14T12:20:31","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=8393"},"modified":"2022-11-14T09:20:31","modified_gmt":"2022-11-14T12:20:31","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-14-de-noviembre-de-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/11\/14\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-14-de-noviembre-de-2022\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy lunes 14 de noviembre de 2022"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 33 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 18,35-43):<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas se acercaba a Jeric\u00f3, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al o\u00edr que pasaba mucha gente, pregunt\u00f3 qu\u00e9 suced\u00eda.\u00a0 Le respondieron que pasaba Jes\u00fas de Nazaret. El ciego se puso a gritar: \u201c\u00a1Jes\u00fas, Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u201d Los que iban delante lo reprend\u00edan para que se callara, pero \u00e9l gritaba m\u00e1s fuerte: \u201c\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u201d<\/p>\n<p>Jes\u00fas se detuvo y mand\u00f3 que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 quieres que haga por ti?\u201d<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1or, que yo vea otra vez\u201d.<\/p>\n<p>Y Jes\u00fas le dijo: \u201cRecupera la vista, tu fe te ha salvado\u201d. En el mismo momento, el ciego recuper\u00f3 la vista y sigui\u00f3 a Jes\u00fas, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>El evangelio de hoy nos propone como modelo de seguimiento y gratitud al ciego Bartimeo. Su grito esperanzador revela un paradigma de oraci\u00f3n, de fe y de disponibilidad para seguir al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Una vez enterado que Jes\u00fas estaba pasando por all\u00ed, empez\u00f3 a llamarlo a gritos para que lo curara. En primer lugar llama la atenci\u00f3n su fe, que no pod\u00eda ocultarla y que estaba dispuesto a confrontarla con quien saliera a su encuentro. No le import\u00f3 nada m\u00e1s que alcanzar su cometido, sabiendo que pod\u00eda lograrlo si Jes\u00fas as\u00ed lo dispon\u00eda. Su proceder es testimonio y modelo para todos nosotros. Es as\u00ed como debe obrar quien tiene fe. Es as\u00ed como tenemos que proceder nosotros cada d\u00eda.<\/p>\n<p>La fe es la palanca que nos permite modificar nuestra realidad, por Gracia de Dios. Es la acci\u00f3n de Dios en el mundo, en atenci\u00f3n a nuestros ruegos. Es arrancar lo que Dios nos ha prometido con nuestras oraciones. \u00c9l atender\u00e1 nuestras s\u00faplicas. Convencidos de ello, hemos de rogar sin tregua, sin verg\u00fcenza y sin miramientos, haciendo caso omiso a los reproches que pudieran surgir llam\u00e1ndonos al orden. Nuestra fe ha de ser ciega y no descansar\u00e1 hasta lograr aquella manifestaci\u00f3n de Dios que buscamos en nuestras vidas, sin importar el qu\u00e9 dir\u00e1n, ni los vetos, ni las llamadas de atenci\u00f3n, exigiendo que volvamos a la cordura. As\u00ed, pues, la fe, nos elevar\u00e1 por encima de cualquier obst\u00e1culo que pudiera surgir, hasta alcanzar el prop\u00f3sito que sabemos que Dios har\u00e1 posible por amor.<\/p>\n<p>Vivimos en un mundo de ciegos, en el que muy pocos alcanzan la iluminaci\u00f3n del Se\u00f1or para ver todo con sus ojos, tal como \u00c9l las ve. Pero adoptar esta visi\u00f3n no es solo cuesti\u00f3n de voluntad; no est\u00e1 en nuestras manos; ser\u00e1 imposible sin la ayuda del Se\u00f1or. La buena noticia es que \u00c9l siempre est\u00e1 dispuesto a ayudarnos; solo espera que se lo pidamos para conced\u00e9rnoslo. Si creemos en \u00c9l, lo conseguiremos. De eso se trata: de creer en \u00c9l, como el ciego de este pasaje, que clama insistentemente y no se detiene ante nada. El Se\u00f1or quiere que todos veamos como \u00c9l; que todos recuperemos la vista; es cuesti\u00f3n de ped\u00edrselo. Busquemos cada d\u00eda con insistencia Su luz, que \u00c9l la dar\u00e1 gustoso a quien se la pide con perseverancia. La Conversi\u00f3n es un Camino que comienza con el convencimiento que sin \u00c9l somos nada y que no habr\u00e1 nada mejor para nuestras vidas que abandonarnos a Su Voluntad. De all\u00ed que como el ciego Bartimeo, debemos pedir insistentemente a Jes\u00fas que nos conceda la Gracia de ver. Pedir valientemente, sin temor a incomodar a quienes nos toman por locos, por indiscretos o vehementes. No tengamos miedo a la censura de quienes prefieren la discreci\u00f3n y el prestigio, antes de reconocer humildemente sus limitaciones o necesidades. No tengamos miedo de importunar a Jes\u00fas, que \u00c9l nos est\u00e1 esperando con los brazos abiertos.<\/p>\n<p>Dios no se nos impone, pero pasa frecuentemente muy cerca de nosotros: aprendamos la lecci\u00f3n de Bartimeo y&#8230; \u00a1no lo dejemos pasar de largo!.<\/p>\n<p>\u00bfNuestra fe es firme y persistente, con la fuerza de obtener lo que se desea, o fr\u00e1gil y moment\u00e1nea, que se derrumba con el primer obst\u00e1culo? \u00bfQu\u00e9 cegueras necesito que el Se\u00f1or me quite? \u00bfSoy capaz de confesar mi fe ante los dem\u00e1s como hizo el ciego?<\/p>\n<p>Haz, Se\u00f1or, que tu amor despierte nuestra fe curando nuestra ceguera, para poder verlo todo con los ojos nuevos de la fe. As\u00ed te seguiremos impulsados por la fuerza de tu ternura, como hombres y mujeres nuevos, guiados por tu Esp\u00edritu. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 33 del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Lc 18,35-43): Cuando Jes\u00fas se acercaba a Jeric\u00f3, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al o\u00edr que pasaba mucha gente, pregunt\u00f3 qu\u00e9 suced\u00eda.\u00a0 Le respondieron que pasaba Jes\u00fas de Nazaret. El ciego se puso a gritar: \u201c\u00a1Jes\u00fas, Hijo de David, ten &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5443,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[48,47],"class_list":["post-8393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-dia","tag-san-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8393"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8394,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8393\/revisions\/8394"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5443"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}