{"id":8325,"date":"2022-10-30T00:00:16","date_gmt":"2022-10-30T03:00:16","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=8325"},"modified":"2022-10-29T12:51:22","modified_gmt":"2022-10-29T15:51:22","slug":"el-evangelio-del-domingo-30-octubre-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/10\/30\/el-evangelio-del-domingo-30-octubre-2022\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo, 30 octubre 2022"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 31\u2212C<\/p>\n<p>Lc 19,1-10<\/p>\n<p>Si escuchan la voz del Se\u00f1or, no endurezcan el coraz\u00f3n<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del fariseo y al publicano, que le\u00edamos el domingo pasado, parece tener su cumplimiento en la vida real, como se observa en dos encuentros que tuvo Jes\u00fas con hombres ricos en su camino a Jerusal\u00e9n, uno fiel cumplidor de los mandamientos y el otro un publicano.<\/p>\n<p>El primero de esos encuentros ocurre cuando se acerca a Jes\u00fas un dirigente y le pregunta: \u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para heredar la vida eterna?\u00bb (cf. Lc 18,18-24). Con su primera respuesta Jes\u00fas indaga la condici\u00f3n religiosa de su interlocutor: \u00abYa sabes los mandamientos: no cometas adulterio, no mates, no robes\u2026\u00bb. En efecto, eso el dirigente lo sabe y su reacci\u00f3n nos recuerda la oraci\u00f3n del fariseo: \u00abTodo eso lo he guardado desde mi juventud\u00bb. Ante esta declaraci\u00f3n, Jes\u00fas, como \u00abmaestro bueno\u00bb que es, se anima a darle la respuesta que corresponde a \u00e9l en particular: \u00abA\u00fan te falta una cosa: todo cuanto tienes vendelo y repartelo entre los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en los cielos; luego, ven y sigueme\u00bb. Ante esto, la reacci\u00f3n fue inesperada: \u00abAl o\u00edr esto, se puso muy triste, porque era muy rico\u00bb. El lector no puede evitar pensar: \u00bfPara qu\u00e9 pregunta sobre lo que tiene que hacer, si no est\u00e1 dispuesto a hacerlo? El desenlace dej\u00f3 triste tambi\u00e9n a Jes\u00fas que formula una seria advertencia: \u00abViendolo Jes\u00fas, dijo: \u201c\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!\u201d\u00bb. En este caso, el amor a las riquezas de un hombre que cumpl\u00eda todos los mandamientos fue superior al amor de la vida eterna. \u00c9l no escuch\u00f3 la voz del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El episodio siguiente, que involucra a un hombre rico, es el que leemos en este Domingo XXXI del tiempo ordinario. Ocurre ya en Jeric\u00f3, la \u00faltima etapa del camino a Jerusal\u00e9n, y el hombre es un publicano, m\u00e1s a\u00fan, jefe de publicanos: \u00abHabiendo entrado en Jeric\u00f3, Jes\u00fas la atravesaba. Hab\u00eda un hombre llamado Zaqueo que era jefe de publicanos y, el mismo, rico\u00bb. Si ya es dif\u00edcil que un rico entre en el Reino de Dios, con mayor raz\u00f3n uno que, adem\u00e1s, es jefe de publicanos (literal: \u00abarchipublicano\u00bb). Pero este hombre tuvo un impulso que sigui\u00f3. Seguramente, hab\u00eda o\u00eddo hablar sobre Jes\u00fas, como hab\u00eda o\u00eddo tambi\u00e9n el ciego, quien poco antes, \u00abal acercarse Jes\u00fas a Jeric\u00f3\u00bb, al o\u00edr que era Jes\u00fas, se puso a gritar: \u00ab\u00a1Jes\u00fas, Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed\u00bb (Lc 18,38). Zaqueo, entonces, quiere ver qui\u00e9n es \u00e9ste de quien ha o\u00eddo hablar. No es ciego; pero tiene otro problema: es de baja estatura y Jes\u00fas camina rodeado de gente. El deseo de ver a Jes\u00fas puede m\u00e1s que su propia honra: \u00abSe adelant\u00f3 corriendo y se subi\u00f3 a un sic\u00f3moro para verlo, pues \u00c9l iba a pasar por all\u00ed\u00bb. En ese ambiente correr no era una actitud digna de un hombre con poder, y menos encaramarse a un \u00e1rbol a la orilla del camino. Tendr\u00e1 una recompensa inesperada, pero digna de Dios: recibir\u00e1 cien veces m\u00e1s y heredar\u00e1 la vida eterna.<\/p>\n<p>\u00abCuando Jes\u00fas lleg\u00f3 a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: \u201cZaqueo, baja pronto; porque hoy Yo debo quedarme en tu casa\u201d\u00bb. Debi\u00f3 sorprender a Zaqueo que Jes\u00fas lo conociera por su nombre; y a quien le bastaba con verlo Jes\u00fas va a recompensarlo siendo su hu\u00e9sped. Se entiende la reacci\u00f3n de Zaqueo: \u00abSe apresur\u00f3 a bajar y lo recibi\u00f3 con alegr\u00eda\u00bb. Todo es aqu\u00ed alegr\u00eda, en contraste con el episodio de aquel otro rico que \u00abse qued\u00f3 muy triste\u00bb. Es que Zaqueo escuch\u00f3 la voz del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de la gente ante la misericordia de Dios suele ser errada, como en este caso: \u00abAl verlo, todos murmuraban diciendo: \u201cHa ido a hospedarse a casa de un hombre pecador\u201d\u00bb. Pero, en realidad, donde entra Jes\u00fas y es acogido como lo hizo Zaqueo, se produce el milagro de la gracia, la conversi\u00f3n que s\u00f3lo Dios puede operar: \u00abZaqueo, puesto en pie, dijo al Se\u00f1or: \u201cDar\u00e9, Se\u00f1or, la mitad de mis posesiones a los pobres; y, si en algo he defraudado a alguien, le devolver\u00e9 el cu\u00e1druplo\u201d\u00bb. Esto no lo logra ninguna ley humana. Esto es obra de la gracia de Dios, porque s\u00f3lo Dios puede infundir en nuestro coraz\u00f3n el amor, que salva al mundo: \u00abEl amor es de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios\u00bb (1Jn 4,7).<\/p>\n<p>Jes\u00fas explica esa reacci\u00f3n de Zaqueo dandonos un mensaje que todos debemos acoger: \u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, porque tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido\u00bb. Dos veces repite Jes\u00fas el t\u00e9rmino \u00abhoy\u00bb. Es el \u00abhoy\u00bb de la salvaci\u00f3n, que no debemos dejar pasar y que consiste en acoger en nuestras vidas a Jes\u00fas. As\u00ed nos exhorta el autor de la Carta a los Hebreos: \u00abDice el Esp\u00edritu Santo: \u201cSi escuchan hoy su voz, no endurezcan sus corazones\u2026\u201d, Exhortense, hermanos, mutuamente cada d\u00eda mientras dure este hoy, para que ninguno de ustedes se endurezca seducido por el pecado\u00bb (Heb 3,7.8.13).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a nosotros, como a Zaqueo, se nos concede un \u00abhoy\u00bb. Nuestra patria busca el modo de redactar una carta fundamental. No nos endurezcamos; acojamos en nuestras leyes a Cristo. Que no repitamos el error de la primera convenci\u00f3n, que ignor\u00f3 sistem\u00e1ticamente a Dios y quiso salvar el pa\u00eds con su propio esfuerzo. Nuestro anhelo es que Jes\u00fas sea acogido en nuestra patria, en sus leyes y sus instituciones, y pueda declarar: \u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a este pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 31\u2212C Lc 19,1-10 Si escuchan la voz del Se\u00f1or, no endurezcan el coraz\u00f3n La par\u00e1bola del fariseo y al publicano, que le\u00edamos el domingo pasado, parece tener su cumplimiento en la vida real, como se observa en dos encuentros que tuvo Jes\u00fas con hombres ricos en su camino a Jerusal\u00e9n, uno fiel cumplidor de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5405,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81],"class_list":["post-8325","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8325"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8325\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8327,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8325\/revisions\/8327"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5405"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}