{"id":8015,"date":"2022-08-21T00:00:48","date_gmt":"2022-08-21T04:00:48","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=8015"},"modified":"2022-08-20T19:55:08","modified_gmt":"2022-08-20T23:55:08","slug":"el-evangelio-del-domingo-21-agosto-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/08\/21\/el-evangelio-del-domingo-21-agosto-2022\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 21 agosto 2022"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 21\u2212C<\/p>\n<p>Lc 13,22-30<\/p>\n<p>Ustedes han sido salvados por gracia mediante la fe\u2026 Esto es un don de Dios<\/p>\n<p>El episodio que leemos en el Evangelio de este Domingo XXI del tiempo ordinario se une a lo anterior por medio de una afirmaci\u00f3n general: \u00ab(Jes\u00fas) atravesaba ciudades y pueblos ense\u00f1ando y viajando hacia Jerusal\u00e9n\u00bb. Se trata de esas ciudades y pueblos a los que hab\u00eda enviado por delante a preparar su paso a los 72 disc\u00edpulos: \u00abDesign\u00f3 el Se\u00f1or a otros 72, y los envi\u00f3 de dos en dos delante de s\u00ed, a todas las ciudades y lugares a donde \u00c9l hab\u00eda de ir\u00bb (Lc 10,1).<\/p>\n<p>Lo que Jes\u00fas hac\u00eda era \u00abense\u00f1ar\u00bb. Se entiende, entonces que alguien, en uno de esos lugares, le haga una pregunta: \u00abUno le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfson pocos los que son salvados?\u201d\u00bb. Por el contenido de la pregunta deducimos el tema de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, algo que, por lo dem\u00e1s, nosotros sabemos bien, porque es lo que leemos en los Evangelios. Jes\u00fas vino al mundo para conceder al ser humano la salvaci\u00f3n, como \u00c9l mismo lo declara: \u00abTanto am\u00f3 Dios al mundo que le dio a su Hijo unig\u00e9nito\u2026 para que el mundo sea salvado por \u00c9l\u00bb (Jn 3,16.17).<\/p>\n<p>Jes\u00fas estaba hablando, entonces, sobre el modo de gozar de la salvaci\u00f3n. As\u00ed se entiende tambi\u00e9n que un hombre rico le pregunte, en otra ocasi\u00f3n: \u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 he de hacer para tener en herencia vida eterna?\u00bb (Lc 18,18). Lo que ese hombre quiere alcanzar es la salvaci\u00f3n, que \u00e9l con raz\u00f3n llama \u00abvida eterna\u00bb, es decir, una vida de felicidad colmada y sin fin. En esa ocasi\u00f3n, despu\u00e9s de que ese hombre, esclavizado por sus riquezas, rehus\u00f3 hacer lo que Jes\u00fas le dijo, a la pregunta de sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 ser salvado?\u00bb, Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLo que es imposible para los hombres es posible para Dios\u00bb (Lc 18,26). M\u00e1s claro lo establece Mateo en el lugar paralelo: \u00abPara los hombres eso es imposible\u00bb (Mt 19,26). La salvaci\u00f3n, que consiste en la vida eterna, es imposible para los hombres; es un don gratuito de Dios; s\u00f3lo Dios puede obrarla en el ser humano.<\/p>\n<p>Ya que estamos en este tema, motivados por la pregunta que alguien hizo a Jes\u00fas, respondamos con San Pablo en una de las cartas de su madurez: \u00abDios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos am\u00f3, estando nosotros muertos, a causa de nuestros delitos, nos vivific\u00f3, junto con Cristo \u2212por gracia ustedes han sido salvados\u2212 y con \u00c9l nos resucit\u00f3 y nos hizo sentar en el cielo, en Cristo Jes\u00fas, a fin de mostrar en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia, por su bondad para con nosotros en Cristo Jes\u00fas. Pues ustedes han sido salvados por gracia mediante la fe; y esto no viene de ustedes, sino que es un don de Dios\u00bb (Efesios 2,4-8). El verbo \u00absalvar\u00bb en el Evangelio, cuando el sujeto es el ser humano, se usa siempre en modo pasivo. El ser humano es salvado, no se salva a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Sobre esto ense\u00f1aba Jes\u00fas. Pero la pregunta no se refiere al modo, sino a algo m\u00e1s perif\u00e9rico; se refiere al n\u00famero de los que son salvados. Y est\u00e1 hecha como \u00abpauteando\u00bb a Jes\u00fas, esperando ser contradicho por \u00c9l: \u00ab\u00bfSon pocos los que son salvados?\u00bb. Jes\u00fas responde usando una met\u00e1fora: a la vida eterna se entra como por una puerta, que es estrecha. Y agrega: \u00abLuchen por entrar por la puerta estrecha, porque, les digo, muchos pretender\u00e1n entrar y no podr\u00e1n\u00bb. A nosotros no nos interesa saber si los que son salvados son pocos o muchos. Nos preocupa la advertencia de Jes\u00fas: son muchos los que querr\u00e1n entrar y no podr\u00e1n. En realidad, los que querr\u00e1n entrar son todos \u2212no ha nacido el ser humano que no quiera gozar de la felicidad plena y eterna\u2212, pero \u00a1muchos no podr\u00e1n! \u00bfDe qu\u00e9 depende? De la aceptaci\u00f3n o rechazo de Jes\u00fas y de su Palabra. Repitamoslo: \u00abTanto am\u00f3 Dios al mundo que le dio a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo el que crea en \u00c9l no perezca, sino que tenga vida eterna\u00bb (Jn 3,16).<\/p>\n<p>San Pablo habla de una \u00abfuerza de salvaci\u00f3n\u00bb, que Dios ha puesto en nuestras manos: \u00abNo me averg\u00fcenzo del Evangelio, que es una fuerza de Dios, para salvaci\u00f3n de todo el que cree\u00bb (Rom 1,16). Nosotros no podemos decir si son pocos o muchos los que son salvados. Pero podemos mirar a nuestro alrededor, en nuestra sociedad, en las leyes que queremos darnos, en nuestras instituciones y discernir cu\u00e1n presente est\u00e1 all\u00ed la \u00abfuerza de salvaci\u00f3n\u00bb. Por ir a la \u00abcarta magna\u00bb, la propuesta de Constituci\u00f3n que la ciudadan\u00eda deber\u00e1 aprobar o rechazar, nunca aparece en ella \u2212en sus 178 p\u00e1ginas\u2212 la palabra \u00abEvangelio\u00bb, ni Cristo, ni salvaci\u00f3n. La implicancia de ese articulado de leyes es que el ser humano se salva a s\u00ed mismo. Jes\u00fas, en cambio, dijo: \u00abPara el hombre es imposible\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de comparar la salvaci\u00f3n con la entrada por una puerta estrecha, Jes\u00fas declara la irrevocabilidad de la sentencia final: \u00abCuando el due\u00f1o de la casa se levante y cierre la puerta, los que est\u00e9n fuera se pondr\u00e1n a llamar a la puerta, diciendo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, \u00e1brenos!\u00bb. Y les responder\u00e1: \u00abNo s\u00e9 ustedes de d\u00f3nde son\u00bb\u00bb. En la par\u00e1bola que Jes\u00fas usa, lo que quedaron fuera arg\u00fcir\u00e1n su condici\u00f3n de jud\u00edos, incluso su cercan\u00eda con ese due\u00f1o de casa: \u00abHemos comido y bebido contigo, y has ense\u00f1ado en nuestras plazas\u00bb. Jes\u00fas propone esa ense\u00f1anza en la plaza de uno de esos pueblos. Para los que estaban all\u00ed ser\u00e1, por tanto, verdad: \u00abHas ense\u00f1ado en nuestras plazas\u00bb. Pero la procedencia \u2212en este caso, del pueblo jud\u00edo\u2212 no les valdr\u00e1: \u00abLes volver\u00e1 a decir: \u00abNo s\u00e9 ustedes de d\u00f3nde son. \u00a1Retirense de m\u00ed, todos los obradores de injusticia!\u00bb\u00bb. Jes\u00fas es al Salvador de todo el mundo. Por eso, declara que la procedencia no tendr\u00e1 relevancia: \u00abVendr\u00e1n de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondr\u00e1n a la mesa en el Reino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>La diferencia entre los que entran y los que quedan fuera la establece Jes\u00fas por medio de im\u00e1genes muy expresivas: afuera \u00abser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes\u00bb, profunda amargura y rabia; en cambio, adentro \u00abse pondr\u00e1n a la mesa en el Reino de Dios\u00bb. Es la imagen del banquete de la plena felicidad junto a Dios para siempre. La diferencia depende de la aceptaci\u00f3n de Jes\u00fas como el Hijo de Dios hecho hombre y de su doctrina, sobre todo, de su mandamiento del amor, como norma de vida.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 21\u2212C Lc 13,22-30 Ustedes han sido salvados por gracia mediante la fe\u2026 Esto es un don de Dios El episodio que leemos en el Evangelio de este Domingo XXI del tiempo ordinario se une a lo anterior por medio de una afirmaci\u00f3n general: \u00ab(Jes\u00fas) atravesaba ciudades y pueblos ense\u00f1ando y viajando hacia Jerusal\u00e9n\u00bb. 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