{"id":7930,"date":"2022-08-02T09:23:16","date_gmt":"2022-08-02T13:23:16","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7930"},"modified":"2022-08-02T09:23:16","modified_gmt":"2022-08-02T13:23:16","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-2-de-agosto-de-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/08\/02\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-2-de-agosto-de-2022\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 2 de agosto de 2022"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 18 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Mt 14,22-36):<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de los panes, Jes\u00fas oblig\u00f3 a los disc\u00edpulos que subieran a la barca y pasaran antes que \u00e9l a la otra orilla, mientras \u00e9l desped\u00eda a la multitud. Despu\u00e9s, subi\u00f3 a la monta\u00f1a para orar a solas. Y al atardecer, todav\u00eda estaba all\u00ed, solo.<\/p>\n<p>La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque ten\u00edan viento en contra. A la madrugada, Jes\u00fas fue hacia ellos, caminando sobre el mar. Los disc\u00edpulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. \u201cEs un fantasma\u201d, dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas les dijo: \u201cTranquil\u00edcense, soy Yo; no teman\u201d.<\/p>\n<p>Entonces Pedro le respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, si eres T\u00fa, m\u00e1ndame ir a tu encuentro sobre el agua\u201d.<\/p>\n<p>\u201cVen\u201d, le dijo Jes\u00fas. Y Pedro, bajando de la barca, comenz\u00f3 a caminar sobre el agua en direcci\u00f3n a \u00c9l. Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, grit\u00f3: \u201cSe\u00f1or, s\u00e1lvame\u201d. En seguida, Jes\u00fas le tendi\u00f3 la mano y lo sostuvo, mientras le dec\u00eda: \u201cHombre de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 dudaste?\u201d En cuanto subieron a la barca, el viento se calm\u00f3. Los que estaban en ella se postraron ante \u00c9l, diciendo: \u201cVerdaderamente, T\u00fa eres el Hijo de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Al llegar a la otra orilla, fueron a Genesaret. Cuando la gente del lugar lo reconoci\u00f3, difundi\u00f3 la noticia por los alrededores, y le llevaban a todos los enfermos, rog\u00e1ndole que los dejara tocar tan s\u00f3lo los flecos de su manto, y todos los que lo tocaron quedaron sanados.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>El evangelio de hoy describe la traves\u00eda dif\u00edcil y cansada de los ap\u00f3stoles por el mar de Galilea en un fr\u00e1gil barco, empujado por el viento contrario. Tambi\u00e9n hoy nosotros podemos encontrarnos en una traves\u00eda dif\u00edcil, pero el Se\u00f1or nos invita a confiar siempre en \u00c9l, a\u00fan en medio de las situaciones m\u00e1s complejas que debamos enfrentar. Jes\u00fas nos asegura su permanente presencia para sostener la fr\u00e1gil barca de nuestra vida.<\/p>\n<p>La barca de los disc\u00edpulos, primero zarandeada por el mar de fondo y, despu\u00e9s, llevada a puerto seguro gracias a Jes\u00fas, es un s\u00edmbolo cl\u00e1sico de la Iglesia. Al redactarse el evangelio seg\u00fan san Mateo, la Iglesia de los primeros tiempos ten\u00eda ya experiencia de las dificultades en el camino de la fe y del seguimiento de Cristo. Experiencia suficiente, aunque corta en comparaci\u00f3n con la que hoy tenemos despu\u00e9s de una traves\u00eda de veinte siglos sin que las tormentas internas y externas hayan hecho zozobrar la nave de la Iglesia. Se cumple as\u00ed la promesa de Jes\u00fas: \u201cYo estoy con ustedes todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u201d.<\/p>\n<p>El episodio evang\u00e9lico de hoy tiene validez en todo tiempo, tanto en la trayectoria comunitaria como personal de los creyentes, porque es una lecci\u00f3n de fe ante las crisis, las dudas y los fantasmas del miedo. Cuando se oscurecen los signos de Dios en nuestro entorno porque fallan el amor y la amistad en el mundo de los hombres, la fidelidad en el matrimonio, el respeto a la vida, la justicia y los derechos humanos en la sociedad; cuando el bien y la verdad parecen batirse en retirada ante el empuje del mal y de la mentira; cuando nos golpean con rudeza la enfermedad, los accidentes y la desgracia, inevitablemente se nos hace m\u00e1s dif\u00edcil seguir creyendo en Dios y en la bondad de las personas. Es natural.<\/p>\n<p>Surgen, entonces, las crisis de fe, la duda sobre Dios y la desesperanza ante la casi imposible fraternidad humana; nos ronda el miedo, aparece el des\u00e1nimo, nos invade la desconfianza en el futuro. Todo ello es se\u00f1al inequ\u00edvoca de una fe d\u00e9bil, que queda a la intemperie y sin ra\u00edces, tanto en los j\u00f3venes como en los mayores. Entonces necesitamos hablar con Dios en el silencio de la oraci\u00f3n para superar la tentaci\u00f3n de abandonar, como ora Jes\u00fas en la noche de la tormenta y como grita el ap\u00f3stol Pedro ante el peligro de hundirse. En medio de la noche, confiemos en Dios a fondo perdido, prescindiendo de nuestras \u201crazonables\u201d seguridades. Sin querer arriesgar nada, atenazados por el fantasma del miedo, no podemos ser aut\u00e9nticos cristianos.<\/p>\n<p>\u00bfEscuchamos la Palabra de Dios que nos pone en camino y sostiene nuestra d\u00e9bil fe? \u00bfEs la oraci\u00f3n el motor de nuestra actividad? \u00bfEn qu\u00e9 situaciones me he sentido como hundido gritando a Jes\u00fas: \u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!?<\/p>\n<p>No permitas, Se\u00f1or, que cuando sentimos en la noche la fuerza del viento y el empuje de las olas, nos portemos como hombres y mujeres de poca fe. Danos tu mano para seguir la aventura de la fe y para avanzar m\u00e1s all\u00e1 de las seguridades \u201crazonables\u201d sin m\u00e1s punto de apoyo que una absoluta confianza en ti. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 18 del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Mt 14,22-36): Despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de los panes, Jes\u00fas oblig\u00f3 a los disc\u00edpulos que subieran a la barca y pasaran antes que \u00e9l a la otra orilla, mientras \u00e9l desped\u00eda a la multitud. Despu\u00e9s, subi\u00f3 a la monta\u00f1a para orar a solas. 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