{"id":7919,"date":"2022-07-31T00:00:09","date_gmt":"2022-07-31T04:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7919"},"modified":"2022-07-30T13:57:41","modified_gmt":"2022-07-30T17:57:41","slug":"el-evangelio-del-domingo-31-julio-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/07\/31\/el-evangelio-del-domingo-31-julio-2022\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 31 julio 2022"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 18\u2212C<\/p>\n<p>Lc 12,13-21<\/p>\n<p>Al que tome lo tuyo no se lo reclames<\/p>\n<p>En el Evangelio de este Domingo XVIII del tiempo ordinario leemos un episodio de la vida p\u00fablica de Jes\u00fas que conoci\u00f3 Lucas y que s\u00f3lo \u00e9l nos transmite. El evangelista lo introduce de manera abrupta en medio de una ense\u00f1anza de Jes\u00fas, presentandolo como una interrupci\u00f3n: \u00abUno de la multitud le dijo: \u201cMaestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>El evangelista ya ha descrito esa \u00abmultitud\u00bb diciendo: \u00abHabiendose reunido una multitud de miles y miles, hasta pisarse unos a otros, comenz\u00f3 a decir primeramente a sus disc\u00edpulos\u2026\u00bb (Lc 12,1). El que alza la voz de en medio de esa inmensa multitud para exponer una situaci\u00f3n que afecta personalmente a \u00e9l est\u00e1 indeterminado: \u00abUno de la multitud\u00bb. As\u00ed le responde tambi\u00e9n Jes\u00fas llamandolo de la manera m\u00e1s universal posible: \u00ab\u00a1Hombre! \u00bfQui\u00e9n me ha constituido juez o repartidor entre ustedes?\u00bb. Cerrado el par\u00e9ntesis de este episodio, la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sigue: \u00abDijo pues a sus disc\u00edpulos: \u201cPor eso, les digo: No se inquieten por su vida, qu\u00e9 comer\u00e1n, ni por su cuerpo, con qu\u00e9 se vestir\u00e1n\u2026\u201d\u00bb. Analizado el episodio en s\u00ed, nos preguntaremos qu\u00e9 movi\u00f3 a Lucas a introducirlo en este punto de su Evangelio.<\/p>\n<p>Con la presentaci\u00f3n del caso de manera universal el evangelista quiere decir que se trata de un conflicto entre hermanos que suele ocurrir. Es frecuente que los hermanos se enemisten por discrepancias en la repartici\u00f3n de la herencia. \u00bfNo tiene nada que ense\u00f1ar Jes\u00fas ante este problema? S\u00ed, \u00c9l, con su respuesta, resuelve el problema; pero no en el nivel al que lo quieren arrastrar, sino en el nivel de la causa: la codicia. En efecto: \u00abLes dijo (se entiende, a los dos hermanos): \u201cMiren y guardense de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no est\u00e1 asegurada por sus posesiones\u201d\u00bb. Debemos decir, a favor del individuo que plantea el problema, que \u00e9l conf\u00eda en que la decisi\u00f3n de Jes\u00fas, llamado \u00abMaestro\u00bb, gozar\u00e1 de tal autoridad, que ser\u00e1 aceptada por su hermano. \u00bfQu\u00e9 motivo puede tener el hermano para acaparar la herencia o cualquiera otra posesi\u00f3n de este mundo? Ciertamente, asegurar su vida con la abundancia de sus riquezas. Jes\u00fas declara que eso no es un seguro para su vida. La vida del ser humano en este mundo termina cuando lo decide su Creador y no se prolonga ni un instante m\u00e1s all\u00e1 de ese l\u00edmite. Para ilustrar esta verdad, Jes\u00fas propone a los hermanos una par\u00e1bola.<\/p>\n<p>\u00abLes dijo una par\u00e1bola: Los campos de un hombre rico dieron mucho fruto\u2026\u00bb. Jes\u00fas expone la reacci\u00f3n de ese hombre ante esa abundancia como algo conocido por todos. Todo se concentra en su propio goce. No aflora ning\u00fan pensamiento en favor de los dem\u00e1s. Es el ego\u00edsmo en su estado m\u00e1s puro. Despu\u00e9s de decidir: \u00abEdificar\u00e9 otros graneros m\u00e1s grandes y reunir\u00e9 all\u00ed todo mi trigo y mis bienes\u00bb, delibera consigo mismo: \u00abDir\u00e9 a mi alma: \u201cAlma, tienes muchos bienes en reserva para muchos a\u00f1os. Descansa, come, bebe, banquetea\u201d\u00bb. Seg\u00fan \u00e9l, se asegur\u00f3 una vida de placer \u00abpara muchos a\u00f1os\u00bb. Pero el designio de Dios sobre \u00e9l era otro: \u00abDios le dijo: \u201c\u00a1Necio! Esta misma noche se te pedir\u00e1 el alma; las cosas que preparaste, \u00bfpara qui\u00e9n ser\u00e1n?\u201d\u00bb. Terminada la par\u00e1bola, Jes\u00fas exhorta a no atesorar riquezas para s\u00ed, diciendo: \u00abAs\u00ed \u2212como ese rico necio\u2212 es el que atesora riquezas para s\u00ed, y no se enriquece en orden a Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Dios describe la reflexi\u00f3n de ese hombre rico como \u00abnecedad\u00bb \u2212\u00a1lo que prepar\u00f3 para muchos a\u00f1os le dur\u00f3 un d\u00eda!\u2212 y nos llama a tener una actitud sabia. \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda? Debi\u00f3 reflexionar: \u00abEs posible que Dios me pida el alma esta noche; repartir\u00e9 toda esta riqueza que Dios me ha dado a los pobres y, de esa manera, tendr\u00e9 un tesoro en el cielo y as\u00ed estar\u00e9 preparado para que Dios me pida el alma en cualquier momento\u00bb. Esa misma noche Dios le habr\u00eda dicho: \u00abBien, siervo bueno\u2026, entra en el gozo de tu Se\u00f1or\u00bb (cf. Mt 25,21.23).<\/p>\n<p>Sabemos que las par\u00e1bolas son una invitaci\u00f3n a tomar partido. \u00bfDepuso el hermano su actitud y reparti\u00f3 la herencia con su hermano? El Evangelio lo deja en suspenso. En todo caso, hemos visto que Jes\u00fas tom\u00f3 cartas en el asunto y dio una ense\u00f1anza para todos los que est\u00e9n en el mismo caso. En otra ocasi\u00f3n dijo: \u00abAl que te quite el manto, no le niegues la t\u00fanica\u2026 y al que tome lo tuyo, no se lo reclames\u00bb (Lc 6,29.30).<\/p>\n<p>Debemos observar que el evangelista es cuidadoso en los t\u00e9rminos que usa. Dos veces el rico de la par\u00e1bola habla de sus muchos \u00abbienes\u00bb, para referirse a la riqueza de este mundo, la que acumul\u00f3 en sus grandes graneros. Jes\u00fas, en cambio, habla de \u00abposesiones\u00bb y Dios dice: \u00abLas cosas que acumulaste\u00bb. Llamar \u00abbienes\u00bb a las riquezas de este mundo revela que, en cierto sentido, nuestra cultura secularizada comparte la reflexi\u00f3n de ese hombre a quien Dios llama: \u00abNecio\u00bb. Las posesiones de este mundo son ambiguas; y en la mayor\u00eda de los casos deber\u00edan ser llamadas \u00abmales\u00bb, porque nos ponen un obst\u00e1culo para la posesi\u00f3n del verdadero Bien, el Bien supremo y absoluto, que es Dios y que estamos llamados a poseer eternamente. Lo declara Jes\u00fas en otro lugar: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios! Es m\u00e1s f\u00e1cil para un camello entrar por el ojo de una aguja, que para un rico entrar en el Reino de Dios\u00bb (Lc 18,24-25).<\/p>\n<p>Terminado este episodio, debemos responder por qu\u00e9 Lucas lo intercala aqu\u00ed. Vemos que Lucas sigue exponiendo la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. En esa ense\u00f1anza, entre otras cosas, habla tambi\u00e9n de los graneros, pero para no preocuparse de construir otros mayores: \u00abFijense en los cuervos: ni siembran, ni cosechan; no tienen bodega ni granero, y Dios los alimenta. \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s valen ustedes que las aves!\u00bb (Lc 12,24). Y respecto de las riquezas: \u00abVendan sus posesiones y den limosna. Haganse bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos\u2026; porque donde est\u00e9 el tesoro de ustedes, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n el coraz\u00f3n de ustedes\u00bb (Lc 12,33-34). Es una invitaci\u00f3n a que nuestro coraz\u00f3n est\u00e9 siempre en el cielo, donde est\u00e1 el Dios Uno y Trino, que es el Bien, la Belleza y la Bondad, en cuya contemplaci\u00f3n consiste nuestra felicidad plena y eterna.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 18\u2212C Lc 12,13-21 Al que tome lo tuyo no se lo reclames En el Evangelio de este Domingo XVIII del tiempo ordinario leemos un episodio de la vida p\u00fablica de Jes\u00fas que conoci\u00f3 Lucas y que s\u00f3lo \u00e9l nos transmite. 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