{"id":7854,"date":"2022-07-17T13:15:13","date_gmt":"2022-07-17T17:15:13","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7854"},"modified":"2022-07-17T13:15:13","modified_gmt":"2022-07-17T17:15:13","slug":"el-evangelio-del-domingo-17-julio-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/07\/17\/el-evangelio-del-domingo-17-julio-2022\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 17 julio 2022"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 16\u2013C<\/p>\n<p>Lc 10,38-42<\/p>\n<p>Mar\u00eda ha elegido la parte mejor que no le ser\u00e1 quitada<\/p>\n<p>El episodio ocurrido en la casa de las hermanas Marta y Mar\u00eda, que leemos en este Domingo XVI del tiempo ordinario, lo encontramos solamente en el Evangelio de Lucas y corresponde, por tanto, a uno de esos hechos a los cuales se refiere en el pr\u00f3logo de su Evangelio: \u00abDespu\u00e9s de haber investigado todo diligentemente desde los or\u00edgenes, he decidido escribirtelo por su orden, ilustre Te\u00f3filo\u00bb (Lc 1,3). Debemos agradecer al evangelista que nos haya conservado el relato de este precioso intercambio de Jes\u00fas con las hermanas Marta y Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Lucas no s\u00f3lo fue un recopilador de dichos y hechos de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n un excelente redactor que los escribi\u00f3 \u00abpor su orden\u00bb. Debemos estar, entonces, siempre atentos a la secuencia de los episodios que \u00e9l nos transmite. Es lo que nos permite hacer la esclarecida reforma lit\u00fargica del Concilio Vaticano II, que dispuso la lectura continuada del Evangelio del Domingo.<\/p>\n<p>El episodio anterior, que tambi\u00e9n lo conserva solo Lucas, lo le\u00edamos el domingo pasado. A un doctor de la Ley, que pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 he de hacer para tener en herencia vida eterna?\u00bb, Jes\u00fas le respondi\u00f3, despu\u00e9s de exponer la par\u00e1bola del buen samaritano, que \u00abhizo misericordia\u00bb (el verbo corresponde a: \u00ab\u00bfQu\u00e9 he de hacer?\u00bb) con la v\u00edctima de un asalto, dici\u00e9ndole: \u00abVete y haz t\u00fa lo mismo\u00bb (Lc 10,37). Jes\u00fas declara as\u00ed que para \u00abpara tener en herencia la vida eterna\u00bb es necesaria la misericordia con el pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Aunque se trata de una par\u00e1bola, el protagonista de ese episodio es un var\u00f3n, un samaritano, y todos los personajes son varones. Un procedimiento habitual en Lucas, que es particularmente sensible a la mujer, consiste en agregar a una unidad que involucre a un var\u00f3n otra paralela que involucre una mujer. En efecto, en la sinagoga, Jes\u00fas \u00abconmin\u00f3\u00bb al esp\u00edritu inmundo que ten\u00eda pose\u00eddo a un hombre y el esp\u00edritu lo dej\u00f3 y, acto seguido, en casa de Pedro, \u00abconmin\u00f3\u00bb a la fiebre, que ten\u00eda postrada a su suegra, y la fiebre la dej\u00f3 (Lc 4,35.39); san\u00f3 al siervo de un centuri\u00f3n que estaba por morir y, acto seguido, resucit\u00f3 al hijo de la viuda de Na\u00edm (Lc 7,2.12); la par\u00e1bola del grano de mostaza, \u00abque tom\u00f3 un hombre\u2026\u00bb, est\u00e1 seguida por la par\u00e1bola de la levadura \u00abque tom\u00f3 una mujer\u2026\u00bb (Lc 13,19.21); la par\u00e1bola de la oveja perdida, que un hombre busca hasta que la encuentra, est\u00e1 seguida por la par\u00e1bola de la dracma perdida, que una mujer busca (Lc 15,4.8); en aquel D\u00eda \u00abestar\u00e1n dos en un mismo lecho: uno ser\u00e1 tomado y el otro dejado; habr\u00e1 dos mujeres moliendo juntas: una ser\u00e1 tomada y la otra dejada\u00bb (Lc 17,34.35); en el arca del templo vio \u00abunos ricos echaban donativos\u00bb y vio una pobre viuda que ech\u00f3 dos moneditas\u00bb (Lc 21,1.2).<\/p>\n<p>El Evangelio de este domingo, que sigue al del buen samaritano, involucra dos mujeres y se introduce as\u00ed: \u00abYendo ellos de camino, entr\u00f3 en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, lo acogi\u00f3 en su casa. Ten\u00eda ella una hermana llamada Mar\u00eda, que, sentada a los pies del Se\u00f1or, escuchaba su Palabra\u00bb. En su diligente investigaci\u00f3n, no pudo descubrir Lucas el nombre de ese pueblo, ni tampoco que las hermanas ten\u00edan un hermano llamado L\u00e1zaro. Sabemos, por el Evangelio de Juan, que ese pueblo era Betania y que dista aprox. 3 km de Jerusal\u00e9n (cf. Jn 11,18). Pero descubri\u00f3 bien la relaci\u00f3n de amistad de Jes\u00fas con esas hermanas, que coincide con la que nos relata Juan: \u00abJes\u00fas amaba a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro\u00bb (Jn 11,5), y a lo que se deduce del mensaje que le mandaron cuando, L\u00e1zaro se enferm\u00f3: \u00abSe\u00f1or, aquel a quien t\u00fa quieres, est\u00e1 enfermo\u00bb (Jn 11,3).<\/p>\n<p>Lucas ubica el episodio de las hermanas en este lugar de su Evangelio, no s\u00f3lo porque, trat\u00e1ndose de mujeres, sigue a un episodio de varones, sino tambi\u00e9n y, sobre todo, por el contenido, que es particularmente querido por Lucas. Ha destacado la necesidad de la misericordia para heredar la vida eterna; ahora va a destacar la necesidad de algo mayor. Y lo hace contrastando la actitud de ambas hermanas: \u00abMar\u00eda sentada a los pies de Jes\u00fas escuchaba su Palabra\u00bb. Ella est\u00e1 absorta en Jes\u00fas y no tiene atenci\u00f3n para nada m\u00e1s. En cambio, Marta \u00abse distra\u00eda con el mucho servicio\u00bb.<\/p>\n<p>El servicio no est\u00e1 mal; ha sido recomendado por Jes\u00fas cuando lo dice de s\u00ed mismo: \u00abYo estoy en medio de ustedes como el que sirve\u00bb (Lc 22,27). Pero reprocha la actitud de Marta, porque, mientras \u00c9l habla, ella se distrae en otras cosas, que pueden ser muy urgentes, pero no necesarias. La situaci\u00f3n hizo crisis cuando Marta \u00abse acerc\u00f3 y dijo: \u201cSe\u00f1or, \u00bfno te importa que mi hermana me haya dejado servir sola?\u201d\u00bb. Esa intervenci\u00f3n de Marta revela una relaci\u00f3n de gran amistad con Jes\u00fas. En efecto, se permite llamarle la atenci\u00f3n; m\u00e1s a\u00fan, darle una orden: \u00abDile que me ayude\u00bb. Aunque lo hace con gran afecto \u2212\u00abamaba a Marta\u00bb\u2212, Jes\u00fas no deja de reprenderla: \u00abMarta, Marta\u2026\u00bb, como diciendole: \u00abT\u00fa siempre la misma\u00bb, y agrega: \u00abTe preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de una sola. Mar\u00eda ha elegido la parte buena, que no le ser\u00e1 quitada\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas declara que hay una sola cosa necesaria, \u00bfnecesaria para qu\u00e9? Obviamente, para alcanzar la vida eterna. Mar\u00eda est\u00e1 acogiendo a Jes\u00fas, no s\u00f3lo como un amigo de la casa, sino como la Palabra de Dios, que exige ser escuchada. La declaraci\u00f3n de Jes\u00fas sobre lo \u00fanico necesario corresponde con lo que dice Juan en el Pr\u00f3logo de su Evangelio. Despu\u00e9s de afirmar: \u00abLa Palabra era Dios\u2026\u00bb, agrega: \u00abVino a lo suyo, y los suyos no la acogieron. Pero a cuantos la acogieron les dio poder de hacerse hijos de Dios\u00bb Jn 1,1.11-12). No hay otro modo de \u00abacoger la Palabra\u00bb que escuchandola. Esto es lo que hac\u00eda Mar\u00eda. Marta acog\u00eda a Jes\u00fas s\u00f3lo como un amigo; Mar\u00eda lo acog\u00eda como lo que es su Persona: \u00abEn el principio era la Palabra y la Palabra era hacia Dios y la Palabra era Dios\u00bb (Jn 1,1). Mar\u00eda lo acoge como la Palabra de Dios, que es Uno con quien la pronuncia desde toda la eternidad.<\/p>\n<p>Esto mismo quiso ense\u00f1ar Jes\u00fas en otra ocasi\u00f3n por medio de la par\u00e1bola del sembrador, cuya clave de comprensi\u00f3n indica as\u00ed: \u00abLa semilla es la Palabra de Dios\u00bb (Lc 8,11). Marta est\u00e1 en el caso de quien escucha la Palabra, pero \u00abahogada por las preocupaciones\u00bb se distrae; Mar\u00eda, en cambio, est\u00e1 en el caso de los que, \u00abdespu\u00e9s de haber escuchado, conservan la Palabra con coraz\u00f3n bueno y recto, y dan fruto con perseverancia\u00bb (Lc 8,15).<\/p>\n<p>El fruto de esa escucha y conservaci\u00f3n de la Palabra en el coraz\u00f3n es el amor al pr\u00f3jimo; es lo que hizo el samaritano con el hombre que encontr\u00f3 herido a la orilla del camino. Por eso, Lucas, que es el evangelista que m\u00e1s insiste en la necesidad de la oraci\u00f3n, considera que debe relatar este episodio despu\u00e9s de destacar la necesidad de la misericordia. La misericordia es necesaria para entrar en la vida eterna; pero all\u00e1 cesar\u00e1, porque all\u00e1 ser\u00e1 la felicidad plena. En cambio, la parte mejor, la que eligi\u00f3 Mar\u00eda, \u00abno le ser\u00e1 quitada\u00bb. Lo que ella hac\u00eda en ese momento sentada a los pies de Jes\u00fas se prolongar\u00e1 eternamente. Es la visi\u00f3n eterna y beatificante de Dios. Refiri\u00e9ndose a lo que hac\u00eda Mar\u00eda, Jes\u00fas ense\u00f1a que esa vida eterna comienza en este mundo, y en este mundo es lo \u00fanico absolutamente necesario, pero no cesa en la eternidad. Nosotros gozamos ya de esa vida en la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica dominical: \u00abEl que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna\u00bb (Jn 6,54). Gocemos de ella ahora.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 16\u2013C Lc 10,38-42 Mar\u00eda ha elegido la parte mejor que no le ser\u00e1 quitada El episodio ocurrido en la casa de las hermanas Marta y Mar\u00eda, que leemos en este Domingo XVI del tiempo ordinario, lo encontramos solamente en el Evangelio de Lucas y corresponde, por tanto, a uno de esos hechos a los &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4911,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-7854","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7854","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7854"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7854\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7855,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7854\/revisions\/7855"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}