{"id":7548,"date":"2022-04-10T08:26:01","date_gmt":"2022-04-10T12:26:01","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7548"},"modified":"2022-04-10T08:26:01","modified_gmt":"2022-04-10T12:26:01","slug":"el-evangelio-del-domingo-10-abril-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/04\/10\/el-evangelio-del-domingo-10-abril-2022\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 10 abril 2022"},"content":{"rendered":"<p>Domingo de Ramos C<\/p>\n<p>Lc 19,28-40<\/p>\n<p>Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu<\/p>\n<p>La Iglesia celebra hoy el Domingo de Ramos con el cual se introduce la Semana Santa. Desde el mi\u00e9rcoles de ceniza hasta el Domingo de Ramos \u2013este a\u00f1o desde el 2 de marzo el 10 de abril\u2013, contando ambos d\u00edas, transcurren los cuarenta d\u00edas de la Cuaresma, durante los cuales la Iglesia se prepara y se purifica para celebrar los misterios de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, que son los misterios de nuestra salvaci\u00f3n. En todo momento, durante esta Semana, debemos tener ante nuestros ojos a Jesucristo y nos debe acompa\u00f1ar la certeza: \u00abEl Hijo de Dios me am\u00f3 y se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo por m\u00ed\u00bb (Gal 2,20).<\/p>\n<p>Este domingo se conmemora la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n. Por eso, la celebraci\u00f3n lit\u00fargica comienza con la proclamaci\u00f3n del Evangelio que relata ese momento, seguida de la procesi\u00f3n en que los fieles llevan en sus manos ramos que agitan, representando a la multitud que aclamaba a Jes\u00fas. Pero este detalle no procede del Evangelio que se proclama. En los Evangelios de Marcos y Mateo la multitud extend\u00eda en el camino por donde pasaba Jes\u00fas montado en un asno, adem\u00e1s de sus mantos, \u00abramos que cortaban de los \u00e1rboles\u00bb (Mt 21,8; Mc 11,8). En el Evangelio de Lucas, correspondiente a este a\u00f1o, la menci\u00f3n de los ramos est\u00e1 completamente ausente. El nombre \u00abDomingo de Ramos\u00bb es traducci\u00f3n del lat\u00edn: \u00abDominica in Palmis\u00bb, y este nombre procede del Evangelio de Juan: \u00abAl enterarse la numerosa muchedumbre que hab\u00eda venido para la fiesta, de que Jes\u00fas se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n, tomaron ramos de palmera y salieron a su encuentro gritando: \u201c\u00a1Hosanna! \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or, y el Rey de Israel!\u201d\u00bb\u00a0 (Jn 12,12-13). Dado que este domingo se caracteriza por la lectura de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or ha adoptado tambi\u00e9n el nombre \u00abDomingo de Pasi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En el relato de la entrada de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n seg\u00fan Lucas llama la atenci\u00f3n la repetici\u00f3n respecto al asno en que mont\u00f3 Jes\u00fas: \u00abEl Se\u00f1or tiene necesidad de \u00e9l\u00bb. Una vez lo dice Jes\u00fas cuando manda a dos de sus disc\u00edpulos a buscar esa cabalgadura y la segunda vez lo declaran esos disc\u00edpulos. Si consideramos que Lucas es especialmente cuidadoso en evitar redundancias y duplicados, debemos concluir que tiene una intenci\u00f3n particular. Jes\u00fas expresa por este medio que \u00c9l entra en Jerusal\u00e9n como entraban a Jerusal\u00e9n los reyes a tomar posesi\u00f3n de su reinado, para que entendamos que quien va a padecer y morir por nosotros es el Rey, el Hijo de David, como lo defini\u00f3 el \u00e1ngel en su anuncio a Mar\u00eda: \u00abEl Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre, y reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre y su Reino no tendr\u00e1 fin\u00bb (Lc 1,32-33). Pero, \u00bfpuede necesitar algo el mismo a quien el \u00e1ngel define: \u00abSer\u00e1 grande y ser\u00e1 llamado \u201cHijo del Alt\u00edsimo\u201d\u00bb? Esa necesidad expresada por Jes\u00fas nos recuerda la famosa afirmaci\u00f3n de San Agust\u00edn: \u00abDios, que te cre\u00f3 sin ti, no te salvar\u00e1 sin ti\u00bb, necesita de ti para salvarte. La salvaci\u00f3n es un don gratuito de Dios; pero \u00abnecesita\u00bb de nuestra acogida, aunque sea tan humilde como ese asno.<\/p>\n<p>En el relato de la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, Lucas es el \u00fanico evangelista que nos informa de la disposici\u00f3n interior de Jes\u00fas: \u00abCon ansia he deseado comer esta Pascua con ustedes\u00bb (Lc 22,15); y es el \u00fanico que incluye el mandato de Jes\u00fas, despu\u00e9s de convertir el pan en su Cuerpo y el vino en su Sangre: \u00abHagan esto en memoria m\u00eda\u00bb (Lc 22,19-20. Lo transmite tambi\u00e9n San Pablo en 1Cor 11,24.25). La Pascua, que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos estaban celebrando, se hac\u00eda \u00aben memoria\u00bb de los hechos salv\u00edficos obrados por Dios en favor de su pueblo en el pasado: la creaci\u00f3n, la elecci\u00f3n, la liberaci\u00f3n de la esclavitud de Egisto\u2026 Jes\u00fas se sale del ritual y manda, en adelante, hacerlo \u00aben memoria suya\u00bb y del evento salv\u00edfico verdadero y definitivo de su muerte y resurrecci\u00f3n. Todo lo anterior era anuncio y figura de lo que se cumpli\u00f3 en Cristo, en su muerte y resurrecci\u00f3n. Hag\u00e1moslo ahora \u00aben memoria suya\u00bb.<\/p>\n<p>Lucas es el \u00fanico que habla de \u00abagon\u00eda\u00bb (lucha) de Jes\u00fas en el \u00abmonte de los Olivos\u00bb. Se trata de su oraci\u00f3n: \u00abLlegado a la agon\u00eda, oraba m\u00e1s insistentemente\u2026 levant\u00e1ndose de la oraci\u00f3n, vino junto a los disc\u00edpulos\u00bb (Lc 22,44). Faltando nuevamente a su costumbre de evitar repeticiones, Lucas pone dos veces en boca de Jes\u00fas la recomendaci\u00f3n de orar: \u00abOren para que no entren en tentaci\u00f3n\u2026 Lev\u00e1ntense y oren para que no entren en tentaci\u00f3n\u00bb (Lc 22,40.46). Esa orden, dada en ese momento y repetida, debe ser m\u00e1s escuchada por nosotros.<\/p>\n<p>Lucas revela especial inter\u00e9s en las mujeres que segu\u00edan a Jes\u00fas y ellas merecen especial menci\u00f3n durante la pasi\u00f3n: \u00abLo acompa\u00f1aba mucha gente del pueblo y mujeres que se golpeaban el pecho y hac\u00edan duelo por \u00c9l\u2026\u00bb. A ellas Jes\u00fas dice: \u00abMujeres de Jerusal\u00e9n, no lloren por m\u00ed; lloren m\u00e1s bien por ustedes y por sus hijos\u2026\u00bb (Lc 23,27.28).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Lucas es tambi\u00e9n el \u00fanico que nos transmite la confesi\u00f3n de \u00abbuen ladr\u00f3n\u00bb: \u00abJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed, cuando vengas a tu Reino\u00bb y la promesa de Jes\u00fas: \u00abEn verdad te digo: Hoy estar\u00e1s conmigo en el Para\u00edso\u00bb (Lc 23,42.43). Termina el relato impresionante de la Pasi\u00f3n con esa promesa de salvaci\u00f3n a un hombre que reconoce su culpa y acepta su pena; pero da testimonio de la inocencia de Jes\u00fas: \u00abEste nada malo ha hecho\u00bb (Lc 23,41) y de su poder salvador: \u00abAcu\u00e9rdate de m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Lucas es el \u00fanico que nos dice el contenido del grit\u00f3 de Jes\u00fas cuando expir\u00f3: \u00abGritando con gran voz, Jes\u00fas dijo: \u201cPadre, en tus manos encomiendo mi Esp\u00edritu\u201d. Y dicho esto expir\u00f3\u00bb (Lc 23,46). Fue un grito de gozo, de confianza, de extremo amor a la humanidad. As\u00ed se explica la reacci\u00f3n del centuri\u00f3n que dirig\u00eda la crucifixi\u00f3n: \u00abVerdaderamente este hombre era Justo\u00bb (Lc 23,47).<\/p>\n<p>Estos puntos propios de Lucas nos permiten conocer la mente suya y lo que \u00e9l quiere expresar. Es el camino obligado para conocer lo que Dios nos quiere decir. Que en estos d\u00edas de la Semana Santa podamos acoger en nuestra vida la cruz de Jes\u00fas y seguir sus huellas.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Ramos C Lc 19,28-40 Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu La Iglesia celebra hoy el Domingo de Ramos con el cual se introduce la Semana Santa. 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