{"id":7480,"date":"2022-03-27T00:00:44","date_gmt":"2022-03-27T04:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7480"},"modified":"2022-03-26T18:18:11","modified_gmt":"2022-03-26T22:18:11","slug":"el-evangelio-del-domingo-27-marzo-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2022\/03\/27\/el-evangelio-del-domingo-27-marzo-2022\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 27 marzo 2022"},"content":{"rendered":"<p>Domingo Cuaresma 4C<\/p>\n<p>Lc 15,1-3.11-32<\/p>\n<p>Hay fiesta en el cielo por un pecador que se convierte<\/p>\n<p>En el Evangelio de este Domingo IV de Cuaresma leemos la consoladora par\u00e1bola as\u00ed llamada \u00abdel hijo pr\u00f3digo\u00bb, pero cuyo verdadero nombre, seg\u00fan algunos, debi\u00f3 ser \u00abdel padre misericordioso\u00bb, porque esta es la ense\u00f1anza que Jes\u00fas quiere darnos con esa par\u00e1bola. Tiene que haber un motivo v\u00e1lido para que esta par\u00e1bola, que es la m\u00e1s conocida de las par\u00e1bolas de Jes\u00fas, haya recibido universalmente un nombre que parece no captar el sentido.<\/p>\n<p>Quienquiera que tenga un cierto conocimiento del Evangelio sabe que esta par\u00e1bola se encuentra en el Cap\u00edtulo XV de San Lucas y que no tiene paralelo en los otros dos Evangelios Sin\u00f3pticos, Marcos y Mateo. Es instructivo el hecho de, estando la par\u00e1bola en los vers\u00edculos 11 al 32 de ese Cap\u00edtulo XV, el Leccionario Dominical incluya tambi\u00e9n la lectura de los vers\u00edculos 1 al 3. Nos ense\u00f1a que, para la comprensi\u00f3n de toda par\u00e1bola, es necesario conocer sus destinatarios y la ocasi\u00f3n en que fue propuesta por Jes\u00fas. En efecto, la par\u00e1bola es una historia tomada de la vida real que se propone para provocar la reacci\u00f3n de los presentes y llevarlos a comprometerse y tomar partido con relaci\u00f3n al caso ficticio presentado, para luego llevarlos, por analog\u00eda, a adoptar esa misma postura con relaci\u00f3n a la verdad que se quiere ense\u00f1ar.<\/p>\n<p>Tal vez el ejemplo m\u00e1s emblem\u00e1tico de par\u00e1bola que tenemos en la Biblia sea la que propone el profeta Nat\u00e1n al rey David para hacerle comprender la magnitud del pecado cometido por \u00e9l, cuando hizo matar a Ur\u00edas, que era uno m\u00e1s de la tropa, para quedarse con su esposa Betsab\u00e9. Nat\u00e1n le cuenta la historia de un rico hacendado que ten\u00eda inmensos reba\u00f1os de ovejas y cabras; pero, debiendo agasajar a una visita que lleg\u00f3 a su casa, mand\u00f3 arrebatar a un pobre vecino la \u00fanica oveja que ten\u00eda, a la cual amaba como a una hija. El rey, cuando lo escuch\u00f3, mont\u00f3 en c\u00f3lera exclamando: \u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or, que merece la muerte el hombre que hizo eso!\u00bb. Y entonces el profeta declar\u00f3: \u00abEse hombre eres t\u00fa\u00bb (Cf. 1Reg 12,5.7). Para entender hasta qu\u00e9 punto produjo esa par\u00e1bola su efecto hay que leer el Salmo 51, que tiene esta introducci\u00f3n: \u00abSalmo de David, cuando el profeta Nat\u00e1n lo visit\u00f3 despu\u00e9s de que aqu\u00e9l se hab\u00eda unido a Betsab\u00e9\u00bb (Sal 51,1-2). El Salmo 51 es el m\u00e1s penitencial del Salterio.<\/p>\n<p>En el Evangelio de este domingo es cierto que la lectura incluye los vs. 1-3, porque es necesario indicar el escenario; pero omite los vs. 4-10. En estos vers\u00edculos Jes\u00fas propone otras dos par\u00e1bolas gemelas que tienen el mismo escenario y, por tanto, la misma ense\u00f1anza. La ense\u00f1anza repetida es esta: \u00abHabr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversi\u00f3n\u2026 se produce alegr\u00eda ante los \u00e1ngeles de Dios por un solo pecador que se convierta\u00bb (Lc 15,7.10).<\/p>\n<p>El escenario de las tres par\u00e1bolas es este: \u00abTodos los publicanos y los pecadores se acercaban a \u00c9l (a Jes\u00fas) para o\u00edrlo, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: \u201cEste acoge a los pecadores y come con ellos\u201d. Entonces les dijo esta par\u00e1bola\u2026\u00bb. No sabemos cu\u00e1ntos publicanos \u2013recaudadores del impuesto para la \u00abRes Publica\u00bb, Roma\u2013 hab\u00eda en el tiempo de Jes\u00fas. Pero ciertamente no estaban \u00abtodos\u00bb all\u00ed y, mucho menos, \u00abtodos los pecadores\u00bb. \u00bfEs una exageraci\u00f3n? \u00a1No! Lo que quiere decir Jes\u00fas es que la identificaci\u00f3n que corresponde a ellos en la par\u00e1bola debe extenderse a todos, hombres y mujeres, sin excepci\u00f3n. No dice lo mismo respecto al otro grupo presente, los fariseos y escribas, que murmuran contra \u00c9l, porque el personaje que corresponde a ellos \u2013recordemos: \u00abEse hombre eres t\u00fa\u00bb\u2013 queda en suspenso.<\/p>\n<p>\u00abUn hombre ten\u00eda dos hijos\u00bb. El hijo menor exigi\u00f3 su parte de la herencia y, sin importarle su padre, se fue a un pa\u00eds lejano y all\u00ed dilapid\u00f3 toda la herencia \u00abviviendo como un libertino\u00bb. Se puede decir que era \u00abpr\u00f3digo\u00bb en darse gustos; de aqu\u00ed el nombre: \u00abel hijo pr\u00f3digo\u00bb, que se da a la par\u00e1bola. El estado a que se redujo lo expresa Jes\u00fas de la manera m\u00e1s extrema: Para comer, disputaba la comida de los puercos \u2013que es animal inmundo para un jud\u00edo\u2013 y ni siquiera eso lograba. Entonces, acordandose de que en la casa de su padre hasta el \u00faltimo de los jornaleros estaba mucho mejor que \u00e9l, decidi\u00f3 volver a su padre. No lo hace por consideraci\u00f3n a su padre; es m\u00e1s, teme ser rechazado por \u00e9l. Por eso, prepara un discurso: \u00abPadre, pequ\u00e9 contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros\u00bb. La ense\u00f1anza de la par\u00e1bola no es esta, pues todos ya sabemos que quien est\u00e1 en una situaci\u00f3n cr\u00edtica est\u00e1 dispuesto a humillarse para salir de ella. La ense\u00f1anza es la actitud del padre, quien se alegra al ver volver a su hijo perdido, corre como un ni\u00f1o, lo restituye a su condici\u00f3n de hijo y hace celebrar una fiesta por haber recobrado el hijo perdido. La ense\u00f1anza parece estar completa: As\u00ed se alegra Dios cuando un pecador vuelve a \u00c9l; y Jes\u00fas, acogiendo a los pecadores, nos revela a Dios. Quiz\u00e1 nunca es m\u00e1s clara que aqu\u00ed la sentencia de Jes\u00fas: \u00abQuien me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre\u00bb (Jn 14,9).<\/p>\n<p>Pero la par\u00e1bola no ha terminado, porque Jes\u00fas anunci\u00f3 dos hijos. \u00bfQu\u00e9 pasa con el otro? El otro, al ver que su padre se alegra por la recuperaci\u00f3n del hijo perdido, se irrita y se niega a participar en la fiesta. Tampoco a \u00e9ste hijo\u00a0 importa el padre, porque no vacila en arruinarle la fiesta. En la recriminaci\u00f3n a su padre, que Jes\u00fas pone en su boca, expresa los rasgos de los fariseos, que eran estrictos en el cumplimiento de la ley y, por eso, despreciaban a los dem\u00e1s (cf. Lc 18,9-12): \u00abNunca he dejado de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y \u00a1ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para \u00e9l el novillo cebado!\u00bb. Es cierto que ha cumplido las \u00f3rdenes del padre; pero \u00a1no lo ama!, porque no vacila en amargarle ese momento de alegr\u00eda. El padre tambi\u00e9n ama a este hijo y sale a rogarle que entre y se una a la alegr\u00eda y la fiesta: \u00abHijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todo lo m\u00edo es tuyo; pero conven\u00eda celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado\u00bb. Aqu\u00ed termina la par\u00e1bola y todos se preguntan: \u00ab \u00bfEntr\u00f3 o no?\u00bb. Jes\u00fas no concluye la par\u00e1bola, porque en el caso de este hijo mayor est\u00e1n los que murmuran contra \u00c9l, porque \u00c9l acoge a los pecadores. \u00c9l espera que los fariseos, y tambi\u00e9n nosotros, digamos: \u00ab\u00c9l nos revela c\u00f3mo es Dios y \u201cDios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva\u201d (cf. Ez 18,23; 33,11; 1Tim 2,4; 2Ped 3,9); est\u00e1 bien, entonces, que acoja a los pecadores y coma con ellos y que se alegre cuando vuelven a Dios. Debemos alegrarnos tambi\u00e9n nosotros con \u00c9l.<\/p>\n<p>Todos nosotros somos pecadores y la par\u00e1bola nos representa; pero tambi\u00e9n tenemos mucho de fariseos y tambi\u00e9n por esto nos representa. No hay novedad en esto. Lo novedoso, lo que nos llena de gozo es tener tal Padre. \u00c9l es el centro de la par\u00e1bola. Por eso, muchos sugieren llamarla: \u00abPar\u00e1bola del Padre misericordioso\u00bb. Pero es dif\u00edcil que cambie su nombre popular, porque todos tendemos a identificarnos con el hijo pecador, el hijo pr\u00f3digo. Y est\u00e1 bien que sea as\u00ed, con la condici\u00f3n de que el regreso al Padre sea por el dolor de haber ofendido a tal Padre y no s\u00f3lo por inter\u00e9s.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo Cuaresma 4C Lc 15,1-3.11-32 Hay fiesta en el cielo por un pecador que se convierte En el Evangelio de este Domingo IV de Cuaresma leemos la consoladora par\u00e1bola as\u00ed llamada \u00abdel hijo pr\u00f3digo\u00bb, pero cuyo verdadero nombre, seg\u00fan algunos, debi\u00f3 ser \u00abdel padre misericordioso\u00bb, porque esta es la ense\u00f1anza que Jes\u00fas quiere darnos con &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7481,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,48,49],"class_list":["post-7480","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-dia","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7480"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7480\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7482,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7480\/revisions\/7482"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}