{"id":7196,"date":"2021-10-25T10:38:57","date_gmt":"2021-10-25T14:38:57","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7196"},"modified":"2021-10-25T10:38:57","modified_gmt":"2021-10-25T14:38:57","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-25-de-octubre-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2021\/10\/25\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-25-de-octubre-de-2021\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy lunes 25 de octubre de 2021"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 30 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 13,10-17):<\/p>\n<p>Un s\u00e1bado, Jes\u00fas ense\u00f1aba en una sinagoga. Hab\u00eda all\u00ed una mujer pose\u00edda de un esp\u00edritu, que la ten\u00eda enferma desde hac\u00eda dieciocho a\u00f1os. Estaba completamente encorvada y no pod\u00eda enderezarse de ninguna manera. Jes\u00fas, al verla, la llam\u00f3 y le dijo: \u201cMujer, est\u00e1s sanada de tu enfermedad\u201d, y le impuso las manos.<\/p>\n<p>Ella se enderez\u00f3 en seguida y glorificaba a Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jes\u00fas hab\u00eda sanado en s\u00e1bado, dijo a la multitud: \u201cLos d\u00edas de trabajo son seis; vengan durante esos d\u00edas para hacerse sanar, y no el s\u00e1bado\u201d.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u201c\u00a1Hip\u00f3critas! Cualquiera de ustedes, aunque sea s\u00e1bado, \u00bfno desata del pesebre a su buey o a su asno para llevarlo a beber? Y esta hija de Abraham, a la que Satan\u00e1s tuvo aprisionada durante dieciocho a\u00f1os, \u00bfno pod\u00eda ser liberada de sus cadenas el d\u00eda s\u00e1bado?\u201d<\/p>\n<p>Al o\u00edr estas palabras, todos sus adversarios se llenaban de confusi\u00f3n, pero la multitud se alegraba de las maravillas que \u00c9l hac\u00eda.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>El evangelio de hoy describe la curaci\u00f3n de la mujer encorvada. Este hecho liberador que realiza Jes\u00fas en la sinagoga, genera controversia y rechazo porque Jes\u00fas lo hace en d\u00eda s\u00e1bado, violando, seg\u00fan los fariseos, el precepto festivo.<\/p>\n<p>Aquella mujer est\u00e1 all\u00ed, frente a Jes\u00fas. No es capaz de levantar la mirada y tampoco se atreve a pedirle ayuda, como hacen otras mujeres. Pero Jes\u00fas, al verla, se conmueve y la llama para que se acerque. Sin pronunciar muchas palabras le dice inmediatamente: \u00abMujer, quedas libre de tu enfermedad\u00bb.<\/p>\n<p>En esta peque\u00f1a escena de Jes\u00fas inclinado sobre aquella mujer podemos comprender cu\u00e1l debe ser la actitud de los creyentes ante los d\u00e9biles y los enfermos, cu\u00e1l debe ser nuestra manera de mirarlos. Podemos considerar a esta mujer, como un s\u00edmbolo de todas aquellas personas que soportan sobre sus vidas pesos intolerables. A diario tenemos ocasi\u00f3n de descubrir en la calle, en las noticias, en la familia, \u201cespaldas curvadas\u201d que esperan una mirada compasiva, una mano amiga, una palabra de aliento que les ayude a ponerse en pie.<\/p>\n<p>Pero hay algo m\u00e1s que debemos aprender: la fuerza de la palabra que cura. Los creyentes han recibido como un don la fuerza misma de Jes\u00fas: las palabras dichas con el coraz\u00f3n, con la misma conmoci\u00f3n de Jes\u00fas, son eficaces, hacen erguirse a quien est\u00e1 doblegado, como aquella mujer. Sin embargo, los que presenciaron aquella escena no dejaron que llegara a su coraz\u00f3n lo que hab\u00edan visto. El jefe de la sinagoga incluso se indign\u00f3 por aquel milagro.<\/p>\n<p>Si tenemos el coraz\u00f3n lleno de nosotros mismos y de nuestras convicciones ni siquiera los milagros podr\u00e1n reblandecer su dureza. Jes\u00fas replica las acusaciones del Jefe de la sinagoga con la grandeza de la misericordia que vino a traer sobre la tierra. Si los fariseos, con el coraz\u00f3n endurecido, se escandalizaban, la gente, en cambio, hac\u00eda fiesta: \u00abla gente se alegraba con las maravillas que hac\u00eda\u00bb. Dichosos los disc\u00edpulos que se dejan envolver por el misterio de la misericordia del Se\u00f1or, porque har\u00e1n fiesta como la gente de entonces.<\/p>\n<p>\u00bfEstamos atentos a los agobios y pesos de los dem\u00e1s? \u00bfDe qu\u00e9 pesos y agobios queremos que el Se\u00f1or nos libere hoy? \u00bfLa caridad tiene un tiempo para realizarse?<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, aparta de nosotros la hipocres\u00eda, que seamos capaces de buscar y privilegiar el bien com\u00fan, especialmente de los menos favorecidos. No permitas que pretendamos enga\u00f1ar a los dem\u00e1s y nos enga\u00f1emos a nosotros mismos vali\u00e9ndonos de leyes y normas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 30 del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Lc 13,10-17): Un s\u00e1bado, Jes\u00fas ense\u00f1aba en una sinagoga. 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