{"id":7067,"date":"2021-08-15T00:00:00","date_gmt":"2021-08-15T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7067"},"modified":"2021-08-14T18:13:16","modified_gmt":"2021-08-14T22:13:16","slug":"evangelio-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2021\/08\/15\/evangelio-de-la-asuncion-de-la-virgen-maria\/","title":{"rendered":"Evangelio de la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p>Lc 1,39-56 Domingo 15 agosto 2021<\/p>\n\n\n\n<p>El Poderoso ha hecho en m\u00ed cosas grandes; \u00a1santo es su Nombre!<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio de este domingo Lucas nos relata el episodio de la visita de la Virgen Mar\u00eda a su pariente Isabel. Interrumpimos la lectura del \u00abDiscurso del Pan de Vida\u00bb, en el Cap\u00edtulo VI de San Juan, que hemos le\u00eddo en los tres \u00faltimos domingos, porque celebra hoy la Iglesia la Solemnidad de la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda al cielo en alma y cuerpo. Este misterio es digno de celebrarse en el D\u00eda del Se\u00f1or, porque est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con el misterio del Hijo de Dios hecho hombre, a quien celebramos todos los domingos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn aquellos d\u00edas, se levant\u00f3 Mar\u00eda y se fue con prontitud a la regi\u00f3n monta\u00f1osa, a una ciudad de Jud\u00e1; entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel\u00bb. Es importante detenernos en la circunstancia de tiempo indicada por Lucas: \u00abEn aquellos d\u00edas\u00bb. Son los d\u00edas de la anunciaci\u00f3n del \u00c1ngel Gabriel a Mar\u00eda, a quien dijo de parte de Dios: \u00abConcebir\u00e1s en el seno y dar\u00e1s a luz un Hijo a quien llamar\u00e1s con el nombre de Jes\u00fas; \u00c9l ser\u00e1 grande y ser\u00e1 llamado Hijo del Alt\u00edsimo\u00bb (Lc 1,31-32). Dos nombres definen la identidad de ese Ni\u00f1o: Jes\u00fas e Hijo del Alt\u00edsimo, que corresponden a su naturaleza divina y humana, ambas perfectas en la \u00fanica Persona divina del Hijo, segunda Persona de la Sant\u00edsima Trinidad. Por otro lado, ese anuncio ocurre seis meses despu\u00e9s de que Isabel, a quien Mar\u00eda visita, haya concebido a su hijo, Juan el Bautista, como le informa el \u00c1ngel: \u00abTambi\u00e9n Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es el sexto mes de aquella a quien llamaban est\u00e9ril\u00bb (Lc 1,36).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMar\u00eda entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel\u00bb. Lo que sigue es un intercambio de saludos entre dos mujeres: Mar\u00eda e Isabel. \u00bfPor qu\u00e9 no pronuncia el saludo el due\u00f1o de casa, Zacar\u00edas, como habr\u00eda sido lo normal? Zacar\u00edas no puede hacerlo, porque est\u00e1 mudo, seg\u00fan la sentencia del mismo \u00c1ngel Gabriel, cuando le anunci\u00f3 el nacimiento de su hijo Juan: \u00abQuedar\u00e1s mudo y no podr\u00e1s hablar hasta el d\u00eda en que sucedan estas cosas, porque no diste cr\u00e9dito a mis palabras, las cuales se cumplir\u00e1n a su tiempo\u00bb (Lc 1,20). Y, si queda en silencio Zacar\u00edas, tambi\u00e9n queda en silencio Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, que ciertamente est\u00e1 presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Isabel saluda a Mar\u00eda diciendole: \u00abBendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre y \u00bfde d\u00f3nde a m\u00ed que venga a m\u00ed la Madre de mi Se\u00f1or?\u00bb. Isabel no puede llamar \u00abmi Se\u00f1or\u00bb a nadie m\u00e1s que a Dios, seg\u00fan el primer mandamiento de la Ley de Dios: \u00abEscucha, Israel, el Se\u00f1or (Yahweh) tu Dios es el \u00fanico Se\u00f1or (Yahweh)\u00bb (Deut 6,4). Por tanto, \u00a1est\u00e1 llamando a Mar\u00eda \u00abMadre de Dios\u00bb! \u00bfC\u00f3mo sabe Isabel que Mar\u00eda est\u00e1 encinta y, sobre todo, c\u00f3mo sabe la identidad del concebido en su seno? Lo supo en ese momento seg\u00fan ella misma explica: \u00abApenas lleg\u00f3 a mis o\u00eddos la voz de tu saludo, salt\u00f3 el ni\u00f1o en mi vientre\u00bb. Es Juan, el Precursor, que est\u00e1 indicando al que viene despu\u00e9s de \u00e9l. Pero esto no es suficiente para que Isabel confiese a Mar\u00eda como Madre de Dios. El evangelista explica: \u00abIsabel qued\u00f3 llena del Esp\u00edritu Santo y exclam\u00f3 a gran voz\u2026\u00bb. Lo que ella pronunci\u00f3 fue una profec\u00eda. El mismo Esp\u00edritu, que obr\u00f3 en Mar\u00eda la concepci\u00f3n virginal del Hijo de Dios, concedi\u00f3 a Isabel el conocimiento de ese misterio.<\/p>\n\n\n\n<p>En presencia de su esposo, Zacar\u00edas, que est\u00e1 mudo por no haber cre\u00eddo, Isabel contin\u00faa su saludo, acentuando el contraste: \u00abBienaventurada la que ha cre\u00eddo que tendr\u00eda cumplimiento lo que le fue anunciado de parte del Se\u00f1or\u00bb. Isabel no s\u00f3lo define a Mar\u00eda como \u00abla Madre de mi Se\u00f1or\u00bb, sino tambi\u00e9n como \u00abla que ha cre\u00eddo\u00bb (en griego es una sola palabra: \u00abla creyente\u00bb). En efecto, Mar\u00eda hab\u00eda respondido al anuncio del \u00c1ngel diciendo: \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; hagase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb (Lc 1,38).<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda responde ampliando su propio saludo, diciendo: \u00abEngrandece (Magnificat) mi alma al Se\u00f1or, se alegra mi esp\u00edritu en Dios mi Salvador\u2026\u00bb. No s\u00f3lo Isabel, como lo acaba de hacer, sino que \u00aben adelante, todas las generaciones me llamar\u00e1n \u201cbienaventurada\u201d\u00bb. Explica por qu\u00e9: \u00abPorque el Poderoso ha hecho en m\u00ed cosas grandes; \u00a1santo es su Nombre!\u00bb. Nos unimos nosotros a ella cada vez que oramos diciendo: \u00abPadre Nuestro\u2026 santificado sea tu Nombre\u2026\u00bb. Lo decimos por todas \u00ablas cosas grandes\u00bb que Dios ha hecho, comenzando por la creaci\u00f3n de todo lo que existe, por la creaci\u00f3n de cada uno de nosotros y por nuestra elevaci\u00f3n a la condici\u00f3n de hijos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El Hijo de Dios, se encarn\u00f3 en el seno virginal de Mar\u00eda, por obra del Esp\u00edritu Santo. Para hacerse hombre, no pod\u00eda tomar carne sino de una mujer cuya carne fuera inmaculada, es decir sin relaci\u00f3n alguna con el pecado. Esa mujer es, por tanto, la \u00fanica a quien no afect\u00f3 la sentencia de Ad\u00e1n: \u00abPolvo eres y al polvo volver\u00e1s\u00bb (Gen 3,19). Lo decimos en el Prefacio de la Misa de la Asunci\u00f3n: \u00abCon raz\u00f3n no quisiste, Se\u00f1or, que conociera la corrupci\u00f3n del sepulcro la mujer que, por obra del Esp\u00edritu, concibi\u00f3 en su seno al Autor de la vida, Jesucristo, Hijo tuyo y Se\u00f1or nuestro\u00bb. Como lo confiesa nuestra fe, el cuerpo de la Virgen Mar\u00eda no sufri\u00f3 la corrupci\u00f3n, porque ella fue Asunta al cielo con su cuerpo glorificado y as\u00ed est\u00e1 ahora junto a su Hijo. El dogma de la Asunci\u00f3n de la Virgen al cielo en alma y cuerpo fue proclamado solemnemente por el Papa Pio XII el 1 de noviembre de 1950. Es la \u00faltima instancia en que el Sucesor de Pedro declar\u00f3 \u00abex Cathedra\u00bb un dogma de fe. Las palabras esenciales de esa proclamaci\u00f3n son las siguientes: \u00abLa Inmaculada Madre de Dios siempre Virgen Mar\u00eda, concluido el curso de su vida terrena, fue asunta a la gloria celestial en alma y cuerpo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El domingo pasado conclu\u00edamos la lectura del Evangelio con estas palabras de Jes\u00fas: \u00abYo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivir\u00e1 para siempre; y el pan que Yo dar\u00e9, es mi carne, por la vida del mundo\u00bb (Jn 6,51). Esa promesa Jes\u00fas la cumpli\u00f3 y el pan que \u00c9l nos da a comer ahora en el Sacramento de la Eucarist\u00eda es la carne inmaculada que \u00c9l tom\u00f3 de su Sant\u00edsima Madre para hacerse verdadero hombre, sin dejar de ser verdadero Dios. As\u00ed vemos, como dec\u00edamos m\u00e1s arriba, que todos los misterios de nuestra fe est\u00e1n \u00edntimamente relacionados. Es lo que se llama la \u00abanalog\u00eda de la fe\u00bb, que el Catecismo define as\u00ed: \u00abPor \u201canalog\u00eda de la fe\u201d entendemos la cohesi\u00f3n de las verdades de la fe entre s\u00ed y en el proyecto total de la Revelaci\u00f3n\u00bb. (N. 114). La contemplaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda con su cuerpo glorificado pone ante nuestros ojos lo que seremos tambi\u00e9n nosotros en la Parus\u00eda (la venida del Se\u00f1or), seg\u00fan su promesa: \u00abEl que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y Yo lo resucitar\u00e9 en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb (Jn 6,54).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lc 1,39-56 Domingo 15 agosto 2021 El Poderoso ha hecho en m\u00ed cosas grandes; \u00a1santo es su Nombre! 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