{"id":7025,"date":"2021-08-02T09:50:10","date_gmt":"2021-08-02T13:50:10","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7025"},"modified":"2021-08-02T09:50:12","modified_gmt":"2021-08-02T13:50:12","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-2-de-agosto-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2021\/08\/02\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-2-de-agosto-de-2021\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy lunes 2 de agosto de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes XVIII del tiempo ordinario<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchar audio<\/p>\n\n\n\n<p>Ver 1\u00aa Lectura y Salmo&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Texto del Evangelio (Mt 14,13-21): Al enterarse de la muerte de Juan el Bautista, Jes\u00fas se alej\u00f3 en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dej\u00f3 las ciudades y lo sigui\u00f3 a pie. Cuando desembarc\u00f3, Jes\u00fas vio una gran muchedumbre y, compadeci\u00e9ndose de ella, san\u00f3 a los enfermos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al atardecer, los disc\u00edpulos se acercaron y le dijeron: \u201c\u00c9ste es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Jes\u00fas les dijo: \u201cNo es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos respondieron: \u201cAqu\u00ed no tenemos m\u00e1s que cinco panes y dos pescados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTr\u00e1iganmelos aqu\u00ed\u201d, les dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y despu\u00e9s de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tom\u00f3 los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, parti\u00f3 los panes, los dio a sus disc\u00edpulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelio de hoy nos proclama un milagro de Jes\u00fas: \u00abla multiplicaci\u00f3n de los panes\u00bb y nos invita tambi\u00e9n a nosotros a la solidaridad con nuestros hermanos m\u00e1s necesitados, a compartir no solo nuestro pan, sino tambi\u00e9n todos los bienes que disponemos, incluso la vida misma. El Reino de Dios es compartir y no acumular.<\/p>\n\n\n\n<p>Mateo introduce su relato diciendo que Jes\u00fas, al ver el gent\u00edo que lo ha seguido por tierra desde sus pueblos hasta aquel lugar solitario, \u00abse conmovi\u00f3 hasta las entra\u00f1as\u00bb. No es un detalle pintoresco del narrador. La compasi\u00f3n hacia esa gente donde hay muchas mujeres y ni\u00f1os, es lo que va a inspirar toda la actuaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, Jes\u00fas no se dedica a predicarles su mensaje. Nada se dice de su ense\u00f1anza. Jes\u00fas est\u00e1 pendiente de sus necesidades. El evangelista solo habla de sus gestos de bondad y cercan\u00eda. Lo \u00fanico que hace en aquel lugar des\u00e9rtico es \u00abcurar\u00bb a los enfermos y \u00abdar de comer\u00bb a la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>El momento es dif\u00edcil. Se encuentran en un lugar despoblado donde no hay comida ni alojamiento. Es muy tarde y la noche est\u00e1 cerca. El di\u00e1logo entre los disc\u00edpulos y Jes\u00fas nos va revelar la actitud del Profeta de la compasi\u00f3n: sus seguidores no han de desentenderse de los problemas materiales de la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los disc\u00edpulos le hacen una sugerencia llena de realismo: \u00abDespide a la multitud\u00bb, que se vayan a las aldeas y se compren de comer. Jes\u00fas reacciona de manera inesperada. No quiere que se vayan en esas condiciones, sino que se queden junto a \u00e9l. Esa pobre gente es la que m\u00e1s le necesita. Entonces les ordena lo imposible: \u00abDadles vosotros de comer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo los disc\u00edpulos le hacen una llamada al realismo: \u00abNo tenemos m\u00e1s que cinco panes y dos peces\u00bb. No es posible alimentar con tan poco el hambre de tantos. Pero Jes\u00fas no los puede abandonar. Sus disc\u00edpulos han de aprender a ser m\u00e1s sensibles a los sufrimientos de la gente. Por eso, les pide que le traigan lo poco que tienen.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, es Jes\u00fas quien los alimenta a todos y son sus disc\u00edpulos los que dan de comer a la gente. En manos de Jes\u00fas lo poco se convierte en mucho. Aquella aportaci\u00f3n tan peque\u00f1a e insuficiente adquiere con Jes\u00fas una fecundidad sorprendente.<\/p>\n\n\n\n<p>No hemos de olvidar los cristianos que la compasi\u00f3n de Jes\u00fas ha de estar siempre en el centro de su Iglesia como principio inspirador de todo lo que hacemos. Nos alejamos de Jes\u00fas siempre que reducimos la fe a un falso espiritualismo que nos lleva a desentendernos de los problemas materiales de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestras comunidades cristianas son hoy m\u00e1s necesarios los gestos de solidaridad que las palabras hermosas. Hemos de descubrir tambi\u00e9n nosotros que con poco se puede hacer mucho. Jes\u00fas puede multiplicar nuestros peque\u00f1os gestos solidarios y darles una eficacia grande. Lo importante es no desentendernos de nadie que necesite acogida y ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa palabra de Jes\u00fas nos mueve a ser solidarios con los m\u00e1s necesitados, reconociendo que el verdadero amor no da cabida a la escasez?<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, tus encarnas la Misericordia del Padre y sacias nuestra hambre. Ay\u00fadanos a tener tus mismos sentimientos de compasi\u00f3n y solidaridad con todos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Bendiciones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes XVIII del tiempo ordinario Escuchar audio Ver 1\u00aa Lectura y Salmo&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Texto del Evangelio (Mt 14,13-21): Al enterarse de la muerte de Juan el Bautista, Jes\u00fas se alej\u00f3 en una barca a un lugar desierto para estar a solas. 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