{"id":7023,"date":"2021-08-01T00:00:00","date_gmt":"2021-08-01T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=7023"},"modified":"2021-07-31T21:33:28","modified_gmt":"2021-08-01T01:33:28","slug":"el-evangelio-del-domingo-1-agosto-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2021\/08\/01\/el-evangelio-del-domingo-1-agosto-2021\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 1 agosto 2021"},"content":{"rendered":"\n<p>Domingo 18\u2212B<\/p>\n\n\n\n<p>Jn 6,24-35<\/p>\n\n\n\n<p>Obren por el alimento que permanece para vida eterna<\/p>\n\n\n\n<p>El Cap\u00edtulo VI del Evangelio de Juan se entiende teniendo como trasfondo la multiplicaci\u00f3n de los cinco panes, con los cuales Jes\u00fas, en la orilla desierta del Mar de Galilea, dio de comer hasta saciarse a una multitud de cinco mil hombres, recogiendo luego doce canastos llenos con los trozos sobrantes. El entusiasmo de esos hombres oblig\u00f3 a Jes\u00fas a huir: \u00abViendo Jes\u00fas que intentaban venir a tomarlo por la fuerza para hacerlo rey, huy\u00f3 de nuevo al monte \u00c9l solo\u00bb (Jn 6,15). Como Jes\u00fas tardaba en volver junto a sus disc\u00edpulos y hab\u00eda ya oscurecido, ellos emprendieron la traves\u00eda del lago sin \u00c9l, en direcci\u00f3n a Cafarna\u00fam. El mar se encresp\u00f3, a causa de un fuerte viento que soplaba. Entonces, los disc\u00edpulos \u00abvieron a Jes\u00fas caminando sobre el mar acerc\u00e1ndose a la barca, y se llenaron de temor\u00bb (Jn 6,19). Jes\u00fas les dijo: \u00abYo soy; no teman\u00bb (Jn 6,20). Antes de tomarlo con ellos en la barca, tocaron tierra. As\u00ed es como Jes\u00fas lleg\u00f3 a Cafarna\u00fam, mientras la multitud pensaba que \u00c9l hab\u00eda quedado solo en la otra orilla. Al d\u00eda siguiente, viendo la multitud que los disc\u00edpulos se hab\u00edan embarcado solos y que no hab\u00eda all\u00ed otras barcas, volvieron a Cafarna\u00fam \u00abbuscando a Jes\u00fas\u00bb. As\u00ed se entiende la pregunta con que comienza el Evangelio de este Domingo XVIII del tiempo ordinario.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEncontrando a Jes\u00fas en la otra orilla del mar (Cafarna\u00fam), le dijeron: \u201cRabb\u00ed, \u00bfcu\u00e1ndo llegaste aqu\u00ed?\u201d\u00bb. En lugar de responder: \u00abLlegu\u00e9 anoche, caminando sobre el mar\u00bb, Jes\u00fas se concentra sobre el motivo que los mueve a ellos a buscarlo: \u00abEn verdad, en verdad les digo, ustedes me buscan no porque hayan visto signos, sino porque comieron de los panes y se saciaron\u00bb. El milagro era \u00abun signo\u00bb y como tal debi\u00f3 haberlos llevado a comprender qui\u00e9n era Jes\u00fas y, luego, eso debi\u00f3 haber sido el motivo que los moviera a buscarlo. Pero no vieron m\u00e1s que el beneficio material y por el inter\u00e9s de ese beneficio busca a Jes\u00fas. Jes\u00fas insin\u00faa que, si otro les hubiera ofrecido un bien material mayor, se habr\u00edan ido tras \u00e9l. Habr\u00edan dejado el Bien infinito, para irse tras un bien limitado, cayendo nuevamente en lo mismo que tantas veces reproch\u00f3 Dios a su pueblo: \u00abMe abandonan a M\u00ed, fuente de agua viva, para hacerse cisternas agrietadas que el agua no retienen\u00bb (Jer 2,13).<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando pie de ese motivo errado, Jes\u00fas comienza el discurso del Pan de vida, exhort\u00e1ndolos: \u00abObren no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que el Hijo del hombre les dar\u00e1\u00bb. El alimento perecedero lo conocemos bien, porque tenemos relaci\u00f3n con \u00e9l diariamente y varias veces al d\u00eda. Ese alimento, no s\u00f3lo perece \u00e9l mismo \u2013se corrompe\u2013, sino tambi\u00e9n sustenta una vida que perece, la vida natural. Seg\u00fan la sentencia de Dios a Ad\u00e1n, ese alimento lo obtiene el ser humano con su trabajo: \u00abCon el sudor de tu frente comer\u00e1s el pan\u00bb (Gen 3,19). \u00bfC\u00f3mo debe entenderse, entonces, la exhortaci\u00f3n de Jes\u00fas a no obrar por \u00e9l? Jes\u00fas se acomoda a un modo de hablar por contraste. \u00c9l percibe que la preocupaci\u00f3n de esos hombres que lo buscaban, y de muchos otros, es exclusivamente por el alimento material, perecedero, \u2013\u00ab \u00bfQu\u00e9 comeremos, con qu\u00e9 nos vestiremos?\u00bb (cf. Mt 6,25.31)\u2013 dejando de lado a Dios. En este contexto, la parte negativa de la exhortaci\u00f3n no tiene m\u00e1s fin que acentuar la afirmaci\u00f3n: \u00abObren por el alimento que permanece para vida eterna\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede el ser humano, que es mortal, obtener con su trabajo un alimento que concede la vida eterna? \u00a1No puede, de ninguna manera! Por eso, Jes\u00fas, refiri\u00e9ndose a ese alimento de vida eterna, agrega: \u00abQue el Hijo del hombre les dar\u00e1\u00bb. El alimento de vida eterna es un don. Jes\u00fas usa la expresi\u00f3n \u00abHijo del hombre\u00bb, en lugar del pronombre personal \u00abYo\u00bb, que, en cambio, usa solamente en expresiones que remiten a su condici\u00f3n divina, como acaba de hacerlo al caminar sobre el mar: \u00abYo soy, no teman\u00bb y lo har\u00e1 tambi\u00e9n m\u00e1s adelante. Acerca del Hijo del hombre Jes\u00fas dice: \u00abA este el Padre, Dios, ha sellado\u00bb. Podemos entender esta acci\u00f3n de Dios respecto de Jes\u00fas como lo hace la Carta a los Hebreos: \u00ab\u00c9l (Jes\u00fas) es resplandor de la gloria de Dios e impronta de su sustancia\u00bb (Heb 1,3). Con su sello Dios le ha dado la impronta (car\u00e1cter) divina.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los jud\u00edos se quedaron con la idea de que ellos ten\u00edan que obrar algo y preguntan: \u00ab \u00bfQu\u00e9 hacemos para obrar las obras de Dios?\u00bb. Quieren que Jes\u00fas les diga cu\u00e1les obras que ellos hagan pueden ser consideradas \u00abobras de Dios\u00bb. Jes\u00fas responde que la obra de Dios es una sola y \u00e9sta la hace Dios: \u00abEsta es la obra de Dios: que ustedes crean en quien \u00c9l envi\u00f3\u00bb. Jes\u00fas declara que hacer que se abra paso en la mente y el coraz\u00f3n de un ser humano la convicci\u00f3n profunda de que Jes\u00fas es el enviado de Dios, que es el Hijo de Dios hecho hombre, eso es una obra de Dios. La fe en Cristo es un don inestimable de Dios que transforma la vida del ser humano; es una inmensa \u00abobra de Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al escuchar los presentes que la obra de Dios es que crean en Jes\u00fas, piden, inmediatamente un signo, como si la fe en Jes\u00fas fuera la deducci\u00f3n de algo que se ve: \u00ab \u00bfQu\u00e9 signo haces t\u00fa para que nosotros lo veamos y creamos en ti?; \u00bfqu\u00e9 cosa obras?\u00bb. En el comienzo del cap\u00edtulo le\u00edamos que esa multitud segu\u00eda a Jes\u00fas \u00abporque ve\u00edan los signos que realizaba en los enfermos\u00bb (Jn 6,2); acerca de ellos mismos, despu\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n de los panes, se dice: \u00abViendo la gente el signo que hab\u00eda realizado, dec\u00eda: \u201cEste es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo\u201d\u00bb (Jn 6,14), se entiende \u00abel profeta como Mois\u00e9s\u00bb. Hab\u00edan visto signos, pero ya Jes\u00fas les ha dicho que no ha sido suficiente. Ellos sugieren un signo m\u00e1s poderoso, como el obrado por Mois\u00e9s: \u00abNuestros padres comieron el man\u00e1 en el desierto, seg\u00fan est\u00e1 escrito: \u201cPan del cielo les dio a comer\u201d\u00bb. Jes\u00fas, que es la Palabra de Dios y, por tanto, da la interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica, corrige esa cita en tres cosas. La primera es el sujeto de la acci\u00f3n: \u00abNo fue Mois\u00e9s, sino mi Padre\u00bb. Es cierto, el man\u00e1 no lo concedi\u00f3 Mois\u00e9s; fue Dios quien lo dio al pueblo como alimento en el camino del desierto durante cuarenta a\u00f1os. La segunda correcci\u00f3n es el tiempo del verbo: \u00abNo les dio\u2026 sino les da ahora\u00bb. Y la tercera es que este pan que Dios da es \u00abel verdadero pan del cielo\u00bb, del cual el man\u00e1 era s\u00f3lo figura y anuncio. Jes\u00fas explica esas correcciones agregando: \u00abPorque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo\u00bb, se entiende la vida eterna que ese pan concede y que el man\u00e1 no conced\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n de los jud\u00edos es la que se pod\u00eda prever: \u00abSe\u00f1or, danos siempre de ese pan\u00bb. Jes\u00fas ha dicho que ese pan lo da Dios, a quien llama \u00abmi Padre\u00bb, declar\u00e1ndose as\u00ed su Hijo. Con raz\u00f3n entonces, ellos lo piden a \u00c9l, a quien dan el t\u00edtulo de \u00abSe\u00f1or\u00bb. Jes\u00fas responde con una de esas sentencias en \u00abYo soy\u00bb, con las cuales revela su identidad, en este caso, que \u00abese pan\u00bb Dios lo ha dado ya al mundo y sigue d\u00e1ndoselo: \u00abYo soy el pan de la vida; el que viene a m\u00ed no tendr\u00e1 hambre y el que cree en m\u00ed, no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s\u00bb. Con esta afirmaci\u00f3n el discurso del Pan de vida alcanza uno de sus puntos culminantes. En los domingos siguientes veremos la reacci\u00f3n de la gente ante esta sentencia, lo que permite a Jes\u00fas profundizarla cada vez m\u00e1s. Nos interesa a nosotros, porque tambi\u00e9n nosotros estamos deseando que \u00c9l nos d\u00e9 siempre de ese pan.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 18\u2212B Jn 6,24-35 Obren por el alimento que permanece para vida eterna El Cap\u00edtulo VI del Evangelio de Juan se entiende teniendo como trasfondo la multiplicaci\u00f3n de los cinco panes, con los cuales Jes\u00fas, en la orilla desierta del Mar de Galilea, dio de comer hasta saciarse a una multitud de cinco mil hombres, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2992,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-7023","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7023"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7023\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7024,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7023\/revisions\/7024"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2992"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}