{"id":6994,"date":"2021-07-25T00:00:00","date_gmt":"2021-07-25T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6994"},"modified":"2021-07-24T16:22:33","modified_gmt":"2021-07-24T19:22:33","slug":"el-evangelio-del-domingo-25-julio-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2021\/07\/25\/el-evangelio-del-domingo-25-julio-2021\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 25 julio 2021"},"content":{"rendered":"\n<p>Domingo 17\u2212B<\/p>\n\n\n\n<p>Jn 6,1-15<\/p>\n\n\n\n<p>Tom\u00f3 Jes\u00fas los panes y, dando gracias, los reparti\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p>Termin\u00e1bamos el domingo pasado \u2013Domingo XVI del tiempo ordinario ciclo B\u2013 la lectura del Evangelio de Marcos en el momento en que Jes\u00fas, acompa\u00f1ado de sus Doce ap\u00f3stoles, desembarca, despu\u00e9s de atravesar el Mar de Galilea, y encuentra all\u00ed una multitud que, corriendo a pie por la orilla del lago, se les ha adelantado. Entonces, \u00c9l \u00absinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos, porque estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a ense\u00f1arles muchas cosas\u00bb (Mc 6,34). Con su ejemplo, Jes\u00fas nos ense\u00f1a que la primera misi\u00f3n del pastor \u2013del cual esa multitud carec\u00eda\u2013 es la ense\u00f1anza y \u00e9sta la ejerci\u00f3 \u00c9l con tal dedicaci\u00f3n que el t\u00edtulo que se le da con m\u00e1s frecuencia es el de \u00abMaestro\u00bb. Acto seguido, Jes\u00fas nos ense\u00f1a que misi\u00f3n del pastor es tambi\u00e9n proveer de alimento al reba\u00f1o y lo hace multiplicando los cinco panes y dos peces, que se encontr\u00f3 entre la multitud: \u00abComieron todos y se saciaron. Y recogieron las sobras, doce canastos llenos\u00bb (Mc 6,42-43). La Liturgia de la Palabra en este Domingo XVII del ciclo B toma este episodio \u2013la multiplicaci\u00f3n de los panes\u2013 del Evangelio de Juan y sigue la lectura del cap\u00edtulo VI de este Evangelio durante cinco domingos, incluido el presente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSe fue Jes\u00fas a la otra orilla del mar de Galilea, el de Tiber\u00edades, y mucha gente lo segu\u00eda, porque ve\u00edan los signos que realizaba en los enfermos\u00bb. Una caracter\u00edstica propia del Evangelio de Juan es dar a los milagros obrados por Jes\u00fas el nombre de \u00absignos\u00bb. Son verdaderos milagros; pero, seg\u00fan este evangelista, tienen la finalidad de inducir el conocimiento de una verdad sobre Jes\u00fas que va m\u00e1s all\u00e1 del hecho material. Se trata de un conocimiento de fe, que se concede con ocasi\u00f3n del milagro, pero que lo supera. A eso se refiere Jes\u00fas, cuando reprocha a los jud\u00edos por no creer en \u00c9l: \u00abAunque a m\u00ed no me crean, crean por las obras, y as\u00ed sabr\u00e1n y conocer\u00e1n que el Padre est\u00e1 en m\u00ed y Yo en el Padre\u00bb (Jn 10,38; cf. 5,36). Una de esas obras es la multiplicaci\u00f3n de los panes.<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelista hace notar un detalle: \u00abEstaba pr\u00f3xima la Pascua, la fiesta de los jud\u00edos\u00bb. De esta manera, quiere insinuar una primera relaci\u00f3n de este episodio, en el que Jes\u00fas da de comer a la multitud pan material, con el momento en que \u00c9l, precisamente comiendo la Pascua, da como alimento su propio Cuerpo bajo el signo del pan, dici\u00e9ndoles: \u00abTomen y coman; este es mi Cuerpo\u00bb (Mt 26,26).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAl levantar Jes\u00fas los ojos y ver que ven\u00eda hacia \u00c9l mucha gente, dice a Felipe: \u201c\u00bfD\u00f3nde vamos a comprar panes para que coman \u00e9stos?\u201d\u00bb. La pregunta de Jes\u00fas apunta a lo alejado del lugar. Pero Felipe responde apuntando a la falta de dinero: \u00abDoscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco\u00bb. Esa cantidad de dinero, que de todas maneras ser\u00eda insuficiente, equivale al salario de un obrero en 200 d\u00edas (ver Mt 20,2). Si se considera que el salario m\u00ednimo en Chile es de $ 337.000, estamos hablando de $ 2.247.000. \u00a1No ten\u00edan ese dinero! En el apuro interviene Andr\u00e9s para aportar otra soluci\u00f3n que \u00e9l mismo se adelanta a descartar: \u00abAqu\u00ed hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero \u00bfqu\u00e9 es eso para tantos?\u00bb. Esos dos disc\u00edpulos estaban con Jes\u00fas en las bodas de Can\u00e1, cuando \u00c9l convirti\u00f3 el agua de seis grandes tinajas en vino, y a ellos se refiere el evangelista cuando concluye: \u00abTal principio de los signos hizo Jes\u00fas en Can\u00e1 de Galilea; manifest\u00f3 su gloria y creyeron en \u00c9l sus disc\u00edpulos\u00bb (Jn 2,11). La respuesta de esos dos ap\u00f3stoles debi\u00f3 haber sido: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa puedes darles de comer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Es lo que el evangelista quiere poner en evidencia, cuando aclara la finalidad de la pregunta de Jes\u00fas a Felipe: \u00abEsto lo dec\u00eda poni\u00e9ndolo a prueba (tent\u00e1ndolo), porque \u00c9l sab\u00eda lo que iba a hacer\u00bb. El verbo griego traducido aqu\u00ed por \u00abponer a prueba\u00bb se traduce tambi\u00e9n por \u00abtentar\u00bb y suele tener como sujeto a Dios. Tal vez, la instancia m\u00e1s emblem\u00e1tica es la que se refiere a Abraham, quien, precisamente por su reacci\u00f3n, es llamado el \u00abpadre en la fe\u00bb. Leemos en el G\u00e9nesis: \u00abDios tent\u00f3 a Abraham\u2026 y le dijo: \u201cToma a tu hijo, el amado, al que amas, a Isaac, vete a la tierra elevada y ofr\u00e9celo all\u00ed en holocausto en uno de los montes, el que yo te diga\u201d\u00bb (cf. Gen 22,1-2). En la versi\u00f3n griega \u2013la LXX\u2013 el verbo \u00abtentar\u00bb es id\u00e9ntico al que usa el Evangelio de Juan con respecto a Jes\u00fas. Debemos entonces leer: \u00abDios puso a prueba a Abraham\u00bb. Conocemos la reacci\u00f3n de Abraham a quien Dios le dice: \u00abNo alargues tu mano contra el ni\u00f1o, ni le hagas nada, que ahora ya s\u00e9 que t\u00fa temes a Dios, ya que no me has negado tu hijo, tu amado\u00bb (Gen 22,12). Nosotros no podemos presumir de reaccionar como Abraham; m\u00e1s bien, nuestra reacci\u00f3n ser\u00e1 como la de Felipe y Andr\u00e9s. Por eso, Jes\u00fas nos ense\u00f1a a orar: \u00abNo nos pongas a prueba, sino l\u00edbranos del mal\u00bb (\u00abNe nos inducas in tentationem\u00bb). S\u00ed, no obstante, esa petici\u00f3n, nos sobrevienen diversas pruebas \u2013como es, por ejemplo, la pandemia que nos azota\u2013, entonces, nuestra reacci\u00f3n debe ser como la que Jes\u00fas esperaba de Felipe y Andr\u00e9s, que es la que expresa San Pablo: \u00abDios hace contribuir todas las cosas para bien de quienes lo aman\u00bb (Rom 8,28). Esta fue la reacci\u00f3n de nuestro \u00abpadre en la fe\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas comienza a dar \u00f3rdenes, como prepar\u00e1ndose para un banquete: \u00abHagan que los hombres se recuesten\u00bb. \u00a1Es la actitud que se asum\u00eda para comer! (En ese tiempo no se usaban mesa y sillas, sino divanes para recostarse). Entonces Jes\u00fas hace gestos inconfundibles, que apuntan tambi\u00e9n al momento en que \u00c9l da el pan de vida eterna: \u00abTom\u00f3 Jes\u00fas los panes y, despu\u00e9s de dar gracias (eucharistesas), los distribuy\u00f3 entre los que estaban recostados\u00bb. Luego ordena que nada se pierda: \u00abRecojan los trozos sobrantes para que nada se pierda\u00bb. Queda clara la abundancia \u2013como el buen vino en las bodas de Can\u00e1\u2013: \u00abRecogieron doce canastos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAl ver la gente el signo que hab\u00eda realizado dec\u00eda: \u201cEste es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo\u201d\u00bb. Cuando fueron donde Juan y le preguntaron: \u00ab \u00bfEres t\u00fa el profeta?\u00bb, \u00e9l respondi\u00f3: \u00abNo\u00bb (cf. Jn 1,21). Ahora, respecto de Jes\u00fas, dicen: \u00abEste es el profeta\u00bb. Se refieren al cumplimiento de un anuncio hecho por Mois\u00e9s al pueblo: \u00abEl Se\u00f1or tu Dios suscitar\u00e1, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien ustedes escuchar\u00e1n (Deut 18,15). Seguiremos leyendo este cap\u00edtulo VI del Evangelio de Juan y veremos que los jud\u00edos siguen pidiendo a Jes\u00fas un signo que lo iguale a Mois\u00e9s. \u00a1No han entendido! \u00a1No han comprendido el signo! \u00a1No han superado la prueba! Jes\u00fas es infinitamente m\u00e1s que Mois\u00e9s. Es la prueba a que somos sometidos nosotros en cada momento.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 17\u2212B Jn 6,1-15 Tom\u00f3 Jes\u00fas los panes y, dando gracias, los reparti\u00f3 Termin\u00e1bamos el domingo pasado \u2013Domingo XVI del tiempo ordinario ciclo B\u2013 la lectura del Evangelio de Marcos en el momento en que Jes\u00fas, acompa\u00f1ado de sus Doce ap\u00f3stoles, desembarca, despu\u00e9s de atravesar el Mar de Galilea, y encuentra all\u00ed una multitud que, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2245,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,48,81,49],"class_list":["post-6994","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6994","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6994"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6994\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6995,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6994\/revisions\/6995"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6994"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6994"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6994"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}