{"id":6979,"date":"2021-07-18T00:00:00","date_gmt":"2021-07-18T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6979"},"modified":"2021-07-17T15:07:02","modified_gmt":"2021-07-17T18:07:02","slug":"el-evangelio-del-domingo-18-julio-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2021\/07\/18\/el-evangelio-del-domingo-18-julio-2021\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 18 julio 2021"},"content":{"rendered":"\n<p>Domingo 16\u2212B<\/p>\n\n\n\n<p>Mc 6,30-34<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas se retiraba a los lugares desiertos donde oraba<\/p>\n\n\n\n<p>Este Domingo XVI del tiempo ordinario Ciclo B leemos una p\u00e1gina del Evangelio de Marcos, que es preciosa, porque nos revela un rasgo de Jes\u00fas que conocemos solamente por este Evangelio. Si el Logos (Palabra) de Dios, que era \u00c9l mismo Dios, \u00abse hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros\u00bb (Jn 1,14), entonces todo en \u00c9l \u2013hechos y palabras\u2013 es Palabra de Dios, y no tenemos otra, pues \u00aba Dios nadie lo ha visto jam\u00e1s: el Hijo \u00fanico, que est\u00e1 en el seno del Padre, \u00c9l lo ha contado\u00bb (Jn 1,18). Si esto es as\u00ed, debemos preguntarnos por qu\u00e9 los otros dos evangelistas \u2013Mateo y Lucas\u2013, que en el momento de escribir sus respectivos Evangelios ten\u00edan ante los ojos el Evangelio de Marcos, omiten este importante hecho. Pero veamos a qu\u00e9 nos referimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00edamos dejado la lectura continuada del Evangelio de Marcos, el domingo pasado, en el momento en que Jes\u00fas \u00abcomenz\u00f3 a enviar\u00bb a los Doce de dos en dos. El evangelista nos dice que ellos cumplieron la misi\u00f3n encomendada: \u00abPartiendo de all\u00ed, predicaron que se convirtieran; expulsaban a muchos demonios, y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos y los curaban\u00bb (Mc 6,12-13). \u00bfCu\u00e1nto tiempo dur\u00f3 esta misi\u00f3n? El evangelista no lo dice; pero dado el tiempo de los verbos \u2013\u00abexpulsaban\u2026 ung\u00edan\u00bb\u2013 y la abundancia \u2013\u00abmuchos demonios\u2026 muchos enfermos\u00bb\u2013 da la impresi\u00f3n de un cierto tiempo, algunos d\u00edas. Adem\u00e1s, para dar esta impresi\u00f3n, entre ese primer env\u00edo y el regreso de los Doce, el evangelista intercala el episodio del martirio de Juan el Bautista (que no se lee en la liturgia dominical). El Evangelio de hoy comienza, cuando los Doce regresan junto a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLos ap\u00f3stoles se reunieron con Jes\u00fas y le contaron todo lo que hab\u00edan hecho y lo que hab\u00edan ense\u00f1ado\u00bb. Es la primera vez que se usa en el Evangelio la palabra \u00abap\u00f3stoles\u00bb. El evangelista ya puede llamar a los Doce con ese nombre, porque ya han sido \u00abenviados\u00bb por Jes\u00fas. En adelante los Doce se conocer\u00e1n por ese nombre, sobre todo, despu\u00e9s del env\u00edo universal. El lector habr\u00eda esperado que Jes\u00fas reaccionara con alguna expresi\u00f3n de alegr\u00eda por el \u00e9xito de esa primera misi\u00f3n. Pero la preocupaci\u00f3n de Jes\u00fas es otra y este es el rasgo que nos interesa destacar: \u00abEntonces, \u00c9l les dijo: \u201cVengan ustedes mismos aparte, a un lugar desierto, para descansar un poco\u201d\u00bb. La expresi\u00f3n: \u00abVengan ustedes mismos\u00bb parece contradictoria; por un lado, los llama hacia \u00c9l \u2013\u00abvengan\u00bb\u2013 y, por otro lado, parece que deben hacerlo ellos solos: \u00abUstedes mismos\u00bb. Por eso, con raz\u00f3n, suele traducirse: \u00abVengan tambi\u00e9n ustedes\u2026\u00bb, insinuando que Jes\u00fas los llama a hacer algo que \u00c9l mismo ya hac\u00eda y que quiere que sus disc\u00edpulos tambi\u00e9n hagan, despu\u00e9s de una jornada apost\u00f3lica: \u00abVengan tambi\u00e9n ustedes a un lugar desierto a descansar un poco\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata del descanso f\u00edsico, pues esto pueden hacerlo ellos solos; se trata del descanso integral \u2013cuerpo y alma\u2013, que s\u00f3lo puede conceder Jes\u00fas. El mismo imperativo (deute = vengan) usa Jes\u00fas cuando dice: \u00abVengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n fatigados y sobrecargados y Yo les dar\u00e9 descanso\u2026 encontrar\u00e1n descanso para sus almas\u00bb (Mt 11,28.29). En verdad, los ap\u00f3stoles estaban \u00abfatigados y sobrecargados\u00bb, porque \u00ablos que iban y ven\u00edan eran tantos que no ten\u00edan tiempo ni para comer\u00bb. Y llevan a la pr\u00e1ctica la preocupaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abY partieron en la barca a un lugar desierto, en privado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 omiten Mateo y Lucas este rasgo de Jes\u00fas? Ellos incluyen en sus respectivos Evangelios el momento en que los ap\u00f3stoles regresan junto a Jes\u00fas, despu\u00e9s de esa primera misi\u00f3n; pero omiten la preocupaci\u00f3n de Jes\u00fas de que ellos vayan con \u00c9l a descansar. Tal vez, no quieran dar la impresi\u00f3n de despreocupaci\u00f3n por la misi\u00f3n. Pero es una ense\u00f1anza fundamental respecto del apostolado. Lo que interesa en esta misi\u00f3n no es el \u00e9xito \u2013el n\u00famero de los que siguen\u2013 sino el fruto y \u00e9ste no se obtiene, si el ap\u00f3stol no est\u00e1 unido a Jes\u00fas, seg\u00fan su afirmaci\u00f3n: \u00abEl que permanece en m\u00ed y Yo en \u00e9l, \u00e9se da mucho fruto\u00bb (Jn 15,5). Por eso, tambi\u00e9n cuando los env\u00eda les promete: \u00abYo estoy con ustedes todos los d\u00edas\u00bb (Mt 28,20). Bien entendi\u00f3 esto el gran ap\u00f3stol San Pablo: \u00abHe trabajado m\u00e1s que todos ellos. Pero no yo, sino la gracia de Dios que est\u00e1 conmigo\u00bb (1Cor 15,10).<\/p>\n\n\n\n<p>Otros rasgos admiramos en Jes\u00fas en este Evangelio: su paciencia, mansedumbre, capacidad de cambiar sus planes, cuando Dios lo pide, y su compasi\u00f3n por los seres humanos, que est\u00e1n en la ignorancia. Ten\u00eda planes de ir con sus disc\u00edpulos en privado con ellos a un lugar desierto. Pero la multitud, que capt\u00f3 su intenci\u00f3n, fue por la orilla del lago corriendo a pie y se les adelant\u00f3, de manera que, cuando Jes\u00fas y los Doce llegaron al lugar donde ten\u00edan intenci\u00f3n de descansar, de nuevo, encontraron all\u00ed a la multitud que los buscaba. En verdad, no ten\u00edan tiempo ni para comer. Jes\u00fas no manifiesta muestra alguna de impaciencia; al contrario, \u00abal desembarcar, vio mucha gente, sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos, porque estaban como ovejas sin pastor, y se puso a ense\u00f1arles muchas cosas\u00bb. A veces, ocurre con la voluntad de Dios que la intenci\u00f3n es buena, pero no su realizaci\u00f3n. El ap\u00f3stol debe tener siempre el anhelo de descansar en el Se\u00f1or; pero, muchas veces, la compasi\u00f3n por los hombres y mujeres se lo impedir\u00e1n. Entonces, debe acordarse de este episodio en que Jes\u00fas \u00absinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos y\u2026 se puso a ense\u00f1arles muchas cosas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El santo Cura de Ars, que era un incansable ap\u00f3stol, ten\u00eda una fuerte anhelo de la soledad, hasta el punto de sentirse tironeado hacia ella casi f\u00edsicamente. En cierta ocasi\u00f3n, vino donde \u00e9l un sacerdote, que trabajaba en una escuela, a plantearle el llamado que sent\u00eda a la vida erem\u00edtica. El santo Cura se entusiasm\u00f3 ponderando las maravillas de la uni\u00f3n con Dios en la soledad, hasta el punto de que el sacerdote concluy\u00f3: \u00abEntonces, Dios quiere que yo me haga cartujo\u00bb. \u00ab\u00a1No! \u2013dijo el Cura de Ars\u2013 el deseo es de Dios; pero su realizaci\u00f3n, no. Dios quiere que Usted siga dando fruto en la educaci\u00f3n de la juventud\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El deseo de estar con Cristo en el silencio y la soledad es un rasgo esencial del ap\u00f3stol y debe realizarlo cada vez que Dios se lo permita. Leemos en el Evangelio: \u00abJes\u00fas se retiraba a los lugares desiertos, donde oraba\u00bb (Lc 5,16).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 16\u2212B Mc 6,30-34 Jes\u00fas se retiraba a los lugares desiertos donde oraba Este Domingo XVI del tiempo ordinario Ciclo B leemos una p\u00e1gina del Evangelio de Marcos, que es preciosa, porque nos revela un rasgo de Jes\u00fas que conocemos solamente por este Evangelio. 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