{"id":6844,"date":"2021-05-30T00:00:00","date_gmt":"2021-05-30T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6844"},"modified":"2021-05-29T22:44:34","modified_gmt":"2021-05-30T01:44:34","slug":"evangelio-santisima-trinidad-b-domingo-30-mayo-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2021\/05\/30\/evangelio-santisima-trinidad-b-domingo-30-mayo-2021\/","title":{"rendered":"Evangelio Sant\u00edsima Trinidad B Domingo 30 mayo 2021"},"content":{"rendered":"\n<p>Mt 28,16-20<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Trinidad, luz bienaventurada; y principal Unidad!<\/p>\n\n\n\n<p>Conocemos varias realidades que son una tr\u00edada, es decir, tres elementos inseparables. El espacio es tridimensional: largo, ancho, alto; el tiempo es una sucesi\u00f3n de pasado, presente y futuro; los objetos materiales: animal, vegetal, mineral; las facultades espirituales del ser humano: inteligencia, voluntad, memoria; los poderes del Estado: ejecutivo, legislativo, judicial. Pero la m\u00e1s sublime de todas es Dios mismo \u2013Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo\u2013 que, por este motivo, se llama Sant\u00edsima Trinidad. Las otras tr\u00edadas que hemos mencionado y otras que puedan agregarse podemos conocerlas con nuestra inteligencia. En cambio, la Sant\u00edsima Trinidad es un misterio absolutamente inalcanzable para la inteligencia humana. Para que el ser humano pueda conocerlo es necesario que Dios mismo se lo revele, como lo afirma el Catecismo: \u00abLa Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los \u201cmisterios escondidos en Dios, que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto\u201d\u00bb (N. 237).<\/p>\n\n\n\n<p>Dios, en su realidad \u00edntima de Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, no puede ser conocido por el ser humano, si no le es dado de lo alto. Y, sin embargo, el ser humano ha sido creado con un anhelo profundo, \u00ednsito en \u00e9l, de conocer a Dios y de unirse a \u00c9l. Ese anhelo se manifiesta en todas las generaciones de seres humanos, desde los m\u00e1s primitivos, hasta hoy. Es cierto que hoy es m\u00e1s dif\u00edcil percibirlo, dado el constante ruido que nos rodea y las distracciones materiales a que estamos sometidos; pero basta que un hombre o una mujer prueben la soledad y el silencio para que emerja con fuerza ese anhelo de Dios. Siempre est\u00e1 all\u00ed, aunque est\u00e9 sofocado por el materialismo que nos envuelve. La oraci\u00f3n de Israel, expresada en los Salmos, es una b\u00fasqueda incesante de Dios: \u00abMuchos dicen: \u201c\u00bfQui\u00e9n nos har\u00e1 ver la dicha?\u201d. \u00a1Alza sobre nosotros la luz de tu rostro, Se\u00f1or!&#8230; \u00bfHasta cu\u00e1ndo, Se\u00f1or, me olvidar\u00e1s? \u00bfPor siempre? \u00bfHasta cu\u00e1ndo me ocultar\u00e1s tu rostro?&#8230; Dice de Ti mi coraz\u00f3n: \u201cBusca su rostro\u201d. S\u00ed, Se\u00f1or, tu rostro busco: No me ocultes tu rostro\u2026 No me rechaces lejos de tu rostro, no retires de m\u00ed tu santo esp\u00edritu\u2026\u00bb (Sal 5,7; 9,2; 27,8-9; 51,13). La lista podr\u00eda alargarse mucho. Todo esto lo resume magistralmente San Agust\u00edn, expresando una experiencia propia y universal: \u00abNos creaste Se\u00f1or para Ti y nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto mientras no descanse en Ti\u00bb (Conf.I,1,1).<\/p>\n\n\n\n<p>Este anhelo de Dios constituye una demostraci\u00f3n de la existencia de Dios. No se incluye entre las cinco pruebas cl\u00e1sicas de la existencia de Dios; pero tiene m\u00e1s fuerza para quien lo experimenta. En efecto, si Dios es la bondad infinita, no pudo haber creado al ser humano para la frustraci\u00f3n eterna, con un deseo profundo cuyo objeto no existe. \u00a1El anhelo de Dios que tiene en s\u00ed el ser humano es colmado por Dios! Dios se revel\u00f3 a s\u00ed mismo al pueblo de Israel en el Antiguo Testamento, por medio de Mois\u00e9s y los profetas, como leemos en uno de los discursos que dirige Mois\u00e9s al pueblo: \u00abReconoce hoy y medita en tu coraz\u00f3n, que el Se\u00f1or es el \u00fanico Dios, all\u00e1 arriba en el cielo, y aqu\u00ed abajo en la tierra; no hay otro\u00bb (Deut 4,39).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ni siquiera en el Antiguo Testamento fue revelado a los hombres el misterio de la Sant\u00edsima Trinidad. Este misterio fue revelado por Jesucristo, y lo hizo revel\u00e1ndose a s\u00ed mismo como el Hijo de Dios, en todo igual al Padre, y revelando al Esp\u00edritu Santo, como el que lleva al conocimiento pleno de Dios, porque \u00c9l \u00absondea las profundidades de Dios\u2026 y conoce lo \u00edntimo de Dios\u00bb (1Cor 2,10.11). Un punto culminante de esa revelaci\u00f3n del admirable misterio del Dios Uno y Trino lo tenemos en el Evangelio de este Domingo de la Sant\u00edsima Trinidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMe ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra\u00bb. \u00bfQui\u00e9n puede presumir de tener todo poder, no s\u00f3lo en la tierra, sino tambi\u00e9n en el cielo, sino s\u00f3lo Dios? Pero estas palabras las dijo Jes\u00fas resucitado a sus disc\u00edpulos instantes antes de ascender al cielo. Es una afirmaci\u00f3n de su divinidad. Pero, afirma que ese poder total \u00able ha sido dado\u00bb y, por tanto, tiene su origen en otro, que tiene que ser, tambi\u00e9n \u00c9l, Dios. Este otro es el Padre. Lo entendemos as\u00ed, porque en otra ocasi\u00f3n lo ha dicho Jes\u00fas expresamente: \u00abTodo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar\u00bb (Mt 11,27). El Amor de Dios no puede ser sino Dios mismo, pues nada hay en Dios distinto de \u00c9l mismo. De ese Amor afirma San Pablo que nosotros participamos, cuando lo identifica con el Esp\u00edritu de Dios: \u00abEl Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo que se nos ha dado\u00bb (Rom 5,5). El Esp\u00edritu Santo es ese mismo y \u00fanico Dios que es el Padre y tambi\u00e9n el Hijo. Somos estrictamente monote\u00edstas y confesamos un solo Dios, que es una Trinidad de Personas, de manera que el Padre y el Hijo y el Esp\u00edritu Santo son cada uno ese mismo y \u00fanico Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas expresa de manera expl\u00edcita el misterio del Dios Uno y Trino, cuando env\u00eda a sus disc\u00edpulos a hacer disc\u00edpulos de todos los pueblos, vincul\u00e1ndolos a la Trinidad por medio del signo eficaz \u2013gesto del ba\u00f1o y Palabra\u2013 que nos hace part\u00edcipes de ese misterio en el Hijo, que se hizo uno de nosotros: \u00abHagan disc\u00edpulos m\u00edos\u2026 bautiz\u00e1ndolos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u00bb. En la tradici\u00f3n del Antiguo Testamento el Nombre designa el Dios \u00fanico; pero este Dios, en la unidad de la sustancia divina, son tres Personas: el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo. En este Nombre hemos sido bautizados nosotros para tener comuni\u00f3n con las tres Personas divinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es una comuni\u00f3n que muchos bautizados a\u00fan no conocen; pero que nos llenar\u00e1 de pleno gozo por toda la eternidad, comenzando ya en esta tierra. As\u00ed lo asegura Jes\u00fas con una nueva afirmaci\u00f3n de su divinidad: \u00abYo estoy con ustedes todos los d\u00edas hasta el fin de los tiempos\u00bb. La presencia viva a cada ser humano \u00abtodos los d\u00edas\u00bb no puede afirmarse de nadie m\u00e1s que Dios. Jes\u00fas la afirma de s\u00ed mismo. Por eso, a \u00c9l lo confesamos como verdadero Dios y verdadero hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluyamos con la invocaci\u00f3n que a tantos santos admiraba y que cada tarde repet\u00edan: \u00ab\u00a1Oh Trinidad, luz bienaventurada, y principal Unidad! Ya el sol \u00edgneo se retira; infunde el Amor en los corazones\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mt 28,16-20 \u00a1Oh Trinidad, luz bienaventurada; y principal Unidad! 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