{"id":6549,"date":"2021-03-14T00:00:00","date_gmt":"2021-03-14T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6549"},"modified":"2021-03-13T18:50:29","modified_gmt":"2021-03-13T21:50:29","slug":"el-evangelio-del-domingo-de-cuaresma-4b-14-marzo-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2021\/03\/14\/el-evangelio-del-domingo-de-cuaresma-4b-14-marzo-2021\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo de Cuaresma 4B 14 marzo 2021"},"content":{"rendered":"\n<p>Jn 3,14-21<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, conocer\u00e1n que Yo Soy<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de este Domingo IV de Cuaresma es parte del di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo, aquel magistrado jud\u00edo que vino donde Jes\u00fas de noche, porque, viendo los signos que hac\u00eda, reconoci\u00f3 su origen divino: \u00abRabb\u00ed, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las se\u00f1ales que t\u00fa realizas si Dios no est\u00e1 con \u00e9l\u00bb (Jn 3,2). En el curso de la conversaci\u00f3n con Nicodemo, Jes\u00fas va a superar las expectativas de su interlocutor y le anunciar\u00e1 cosas infinitamente mayores que las que \u00e9l ha captado al ver esos signos (milagros) de Jes\u00fas: \u00abSi les he dicho cosas terrenas y ustedes no creen; \u00bfc\u00f3mo van a creen si les digo cosas celestiales?\u00bb (Jn 3,12). Esas \u00abcosas celestiales\u00bb que \u00c9l dijo son las que leemos en el Evangelio de hoy. Cada uno debe ver si las cree.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de comenzar, Jes\u00fas aclara que, para decir esas cosas del cielo, como es claro, es necesario haber estado all\u00e1. Eso queda excluido de todo ser humano: \u00abNadie ha subido al cielo\u00bb. Pero abre una excepci\u00f3n: \u00abExcepto el que baj\u00f3 del cielo, el Hijo del hombre\u00bb. Jes\u00fas habla de ese \u00abHijo del hombre\u00bb, como de un tercero. Pero una cosa es clara; todo hijo posee la naturaleza de su padre; se trata, por tanto, de alguien que comparte nuestra humanidad, un hombre. \u00c9l es quien, habiendo bajado del cielo, puede decir esas \u00abcosas celestiales\u00bb. Comienza el Evangelio de hoy con una de esas cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAs\u00ed como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed tiene que ser levantado el Hijo del hombre\u00bb. Jes\u00fas da por bien conocido el episodio de la serpiente de bronce que hizo Mois\u00e9s en le desierto, para que todo el que la mire, habiendo sido mordido por una serpiente venenosa, no muriera (Cf. Num 21,8-9). Esta es una cosa de la tierra. Pero su comparaci\u00f3n con la elevaci\u00f3n del Hijo del hombre, esto es una cosa del cielo y como tal exige la fe. Jes\u00fas sigue explicando: \u00abTiene que ser levantado el Hijo del hombre para que todo el que crea en \u00c9l tenga vida eterna\u00bb. Antes de abandonarnos a \u00c9l, por medio de la fe en \u00c9l, es justo que queramos saber qui\u00e9n es ese \u00abHijo del hombre\u00bb. No tenemos que hacer muchas indagaciones, porque Jes\u00fas lo aclara en la frase siguiente paralela, una de las m\u00e1s significativas de toda la Escritura.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPues tanto am\u00f3 Dios al mundo, que dio a su Hijo \u00fanico, para que todo el que crea en \u00c9l no perezca, sino que tenga vida eterna\u00bb. El Hijo del hombre es el Hijo \u00fanico de Dios. Ya hemos dicho que todo hijo posee la naturaleza de su padre; el Hijo \u00fanico de Dios posee la naturaleza de Dios; es Dios. No son dos dioses, porque eso ser\u00eda completamente contrario a toda la fe b\u00edblica absolutamente monote\u00edsta; el Hijo \u00fanico de Dios es el mismo Dios \u00fanico que es su Padre; ambos son la misma y \u00fanica sustancia divina. Hemos entrado en el centro de las cosas celestiales que Jes\u00fas promete decir a Nicodemo: el Hijo \u00fanico de Dios \u2013verdadero Dios\u2013 baj\u00f3 del cielo a la tierra y pas\u00f3 por ella como Hijo del hombre, es decir, como hombre. Como hombre, \u00c9l podr\u00e1 ser visto cuando sea elevado; pero eso no ser\u00e1 suficiente para tener la vida eterna; en efecto, muchos lo vieron; es necesario creer en \u00c9l para tener vida eterna. Para esto lo entreg\u00f3 Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos imaginar el asombro de Nicodemo. No tenemos que ir muy lejos, porque es el mismo asombro que nos invade a nosotros al leer esas palabras de Jes\u00fas. Nicodemo ten\u00eda que creer que quien hablaba con \u00e9l en ese momento sab\u00eda esas cosas que dec\u00eda, porque hab\u00eda bajado del cielo; pero quien baj\u00f3 del cielo es el Hijo del hombre que se identifica con el Hijo \u00fanico de Dios; Nicodemo ten\u00eda que creer que ten\u00eda delante de s\u00ed al Hijo de Dios, que es Dios mismo hecho hombre. Esta es la fe que salva. Es lo mismo que tenemos que creer nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Escritura, la persona est\u00e1 designada por su nombre; el nombre es la persona. Por eso sigue repitiendo Jes\u00fas: \u00abDios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por \u00c9l. El que cree en \u00c9l, no es juzgado; pero el que no cree, ya est\u00e1 juzgado, porque no ha cre\u00eddo en el Nombre del Hijo \u00fanico de Dios\u00bb. Creer en el Nombre del Hijo \u00fanico de Dios es obtener la salvaci\u00f3n, es decir, creer en la Persona divina de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>La identificaci\u00f3n de Jes\u00fas con el que tiene que ser levantado la declara Jes\u00fas hablando, no ya en tercera persona, sino en primera persona, en otro momento, respondiendo a la pregunta de los jud\u00edos: \u00abT\u00fa, \u00bfqui\u00e9n eres?\u00bb: \u00abCuando ustedes hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocer\u00e1n que Yo Soy\u00bb (Jn 8,28). Vuelve el tema de ser levantado, con su doble sentido: ser levantado en la cruz y ser levantado a la gloria del Padre. Tambi\u00e9n usa Jes\u00fas el doble sentido de la expresi\u00f3n \u00abYo Soy\u00bb. Un primer sentido es obvio: \u00abYo soy ese Hijo del hombre que es levantado\u00bb. El otro sentido es tremendo: \u00abYo soy\u00bb, dicho en absoluto, es el Nombre divino con que Dios se revel\u00f3 a Mois\u00e9s, cuando lo mand\u00f3 a liberar a su pueblo: \u00abDir\u00e1s a los israelitas: \u201cYo Soy\u201d me ha mandado a ustedes\u00bb (Ex 3,14).<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho habr\u00eda que profundizar de esas \u00abpalabras de vida eterna\u00bb, esas \u00abcosas del cielo\u00bb, que ha dicho Jes\u00fas a Nicodemo. Pero nos queda resonando una especial. Jes\u00fas ha dicho que el amor de Dios al mundo es tan grande que le dio a su Hijo \u00fanico. Y ese Hijo \u00fanico es \u00c9l mismo. \u00bfEst\u00e1 diciendo que Dios prefiri\u00f3 al mundo, antes que a su Hijo \u00fanico, antes que a \u00c9l mismo (Jes\u00fas)? \u00bfEst\u00e1 diciendo que Dios entreg\u00f3 al Hijo para salvar al esclavo? \u00a1S\u00ed, eso est\u00e1 diciendo! Pero no hay en esto reproche alguno a su Padre \u2013ni pensarlo\u2013, porque \u00c9l comparte plenamente con su Padre ese amor al mundo, a nosotros, y se precipit\u00f3 a venir al mundo y entregar su vida en la cruz, ser levantado, para que nosotros no perezcamos, pues esta era nuestra situaci\u00f3n, sino que tengamos vida eterna. Para gozar de este inmenso beneficio es necesario creer en Jes\u00fas. Que en este tiempo de Cuaresma nos conceda Dios aumentar la fe en su Hijo \u00fanico y de esta manera gozar de la vida eterna: \u00abDios envi\u00f3 a su Hijo para que el que crea en \u00c9l tenga vida eterna\u00bb, la tenga ahora (Cf, Jn 3,36; 6,40.47.54).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jn 3,14-21 Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, conocer\u00e1n que Yo Soy El Evangelio de este Domingo IV de Cuaresma es parte del di\u00e1logo de Jes\u00fas con Nicodemo, aquel magistrado jud\u00edo que vino donde Jes\u00fas de noche, porque, viendo los signos que hac\u00eda, reconoci\u00f3 su origen divino: \u00abRabb\u00ed, sabemos que has venido de Dios &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2066,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,48,49],"class_list":["post-6549","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-dia","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6549"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6549\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6550,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6549\/revisions\/6550"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}