{"id":6420,"date":"2020-12-06T00:00:16","date_gmt":"2020-12-06T03:00:16","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6420"},"modified":"2020-12-04T16:57:44","modified_gmt":"2020-12-04T19:57:44","slug":"evangelio-del-domingo-adviento-ii-b-domingo-6-diciembre-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/12\/06\/evangelio-del-domingo-adviento-ii-b-domingo-6-diciembre-2020\/","title":{"rendered":"Evangelio del Domingo Adviento II-B Domingo 6 diciembre 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Mc 1,1-8<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l los bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo<\/p>\n\n\n\n<p>A cualquiera que preguntara: \u00ab\u00bfQu\u00e9 Evangelio se lee este Domingo II de Adviento?\u00bb, habr\u00edamos respondido sencillamente: \u00abComienza la lectura del Evangelio de Marcos, que es el que se lee este a\u00f1o en el Ciclo B de lecturas\u00bb. Pero, luego, llegado el momento, escuchamos la proclamaci\u00f3n solemne: \u00abComienzo del Evangelio de Jes\u00fas Cristo, Hijo de Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe qui\u00e9n es, entonces, este Evangelio, de Marcos o de Jesucristo, Hijo de Dios? Si pudieramos preguntar al mismo Marcos, \u00e9l nos responder\u00eda: \u00abYo lo escrib\u00ed, poniendo en orden, lo mejor que pude, todo lo que recordaba de la predicaci\u00f3n que escuch\u00e9 a Pedro, durante el tiempo en que estuve con \u00e9l en Roma\u00bb. La preocupaci\u00f3n que guio a Marcos fue la fidelidad a la ense\u00f1anza de Pedro. Su escrito remonta, por tanto, a uno de los Doce, m\u00e1s a\u00fan, al primero de los Doce. Nada quiso agregar Marcos de su propia iniciativa, hasta el punto de que su escrito es estrictamente an\u00f3nimo y nunca habr\u00edamos sabido que existi\u00f3 un disc\u00edpulo de ese nombre y que fue cercano a Pedro, si no por otros escritos del Nuevo Testamento. En efecto, leemos en los Hechos de los Ap\u00f3stoles que, cuando Pedro fue liberado de la prisi\u00f3n por un \u00e1ngel, \u00abconsciente de su situaci\u00f3n, march\u00f3 a casa de Mar\u00eda, madre de Juan, por sobrenombre Marcos, donde se hallaban muchos reunidos en oraci\u00f3n\u00bb (Hech 12,12). Sabemos que acompa\u00f1\u00f3 a Pablo y Bernab\u00e9 en el primer viaje apost\u00f3lico, que desert\u00f3 y, luego, Pablo no quiso llevarlo consigo en los siguientes viajes (cf. Hech 15,36-40). Debi\u00f3 reconciliarse con el Ap\u00f3stol, porque de nuevo est\u00e1 junto a \u00e9l en su \u00faltima prisi\u00f3n, como se observa en la despedida de su carta a los colosenses: \u00abSaludan a ustedes Aristarco, mi compa\u00f1ero de cautiverio, y Marcos, primo de Bernab\u00e9, acerca del cual recibieron instrucciones. Si va a ustedes, denle buena acogida\u00bb (Col 4,10; cf. Filem\u00f3n 24). Figura tambi\u00e9n en la despedida de la primera carta de Pedro: \u00abSaluda a ustedes la que est\u00e1 en Babilonia (as\u00ed llama el Ap\u00f3stol a la Iglesia de Roma), elegida como ustedes, as\u00ed como mi hijo Marcos\u00bb (1Ped 5,13).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 motivo hay para atribuir este escrito, que pas\u00f3 a ser el m\u00e1s importante en la historia del cristianismo, a un personaje que es secundario en relaci\u00f3n con los ap\u00f3stoles? Aparte de los motivos indicados de cercan\u00eda con Pedro, el \u00fanico motivo es la tradici\u00f3n, que sin vacilaci\u00f3n lo atribuye a \u00e9l. Habr\u00eda sido imposible atribuir a Marcos este Evangelio, con toda la autoridad que tiene \u2013sirve como fuente principal a Mateo y Lucas\u2013, si no fuera Marcos su verdadero autor.<\/p>\n\n\n\n<p>Es, entonces, el \u00abEvangelio de Marcos\u00bb. Pero \u00e9l mismo dice que es el \u00abEvangelio de Jesucristo, Hijo de Dios\u00bb. En realidad, ambas cosas son verdad, como ense\u00f1a el Concilio Vaticano II en su Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica \u00abDei Verbum\u00bb: \u00abLa Santa Madre Iglesia, por fe apost\u00f3lica, confiesa que todos los libros, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, con todas sus partes, son sagrados y can\u00f3nicos, por cuanto que, escritos por inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, tienen a Dios como autor y como tales han sido entregados a la Iglesia. Para la composici\u00f3n de los libros sagrados Dios eligi\u00f3 a hombres que usaban de todas sus facultades y talentos, de los cuales se vali\u00f3, de manera que, obrando \u00c9l mismo en ellos y por ellos, ellos como verdaderos autores, pusieran por escrito todo aquello y s\u00f3lo aquello que Dios quer\u00eda\u00bb (N. 11). Por tanto, el Evangelio de Marcos \u00abtiene a Dios como autor\u00bb; es el \u00abEvangelio de Jesucristo, Hijo de Dios\u00bb. Pero es el Evangelio de Marcos, porque Marcos act\u00faa como \u00abverdadero autor\u00bb. El misterio por el cual un escrito puede tener como autor principal a Dios y ser verdaderamente obra de un hombre, se llama \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb. El hombre escribe por inspiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo lo que Dios quiere.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos hecho esta introducci\u00f3n para que comprendamos el origen del escrito que nos acompa\u00f1ar\u00e1 este a\u00f1o. Detengamonos en su t\u00edtulo, donde el evangelista quiere expresar todo: \u00abEvangelio de Jes\u00fas Cristo Hijo de Dios\u00bb. Los manuscritos m\u00e1s antiguos y ciertamente tambi\u00e9n el original, del cual no disponemos, no ten\u00edan puntuaci\u00f3n \u2013puntos y comas\u2013 y, por tanto, tenemos tres cosas juntas sobre el autor divino, que nosotros habr\u00edamos separado as\u00ed: Jes\u00fas, Cristo, Hijo de Dios. Lo dicen todo. Jes\u00fas es el nombre que recibi\u00f3 en esta tierra y corresponde a su identidad de verdadero hombre; Cristo es el nombre que recibe como Ungido de Dios, el que da cumplimiento a las promesas de salvaci\u00f3n del Antiguo Testamento; Hijo de Dios expresa su identidad de verdadero Dios, uno con su Padre. El Evangelio es el anuncio de una Persona, cuya identidad se expresa con esos tres t\u00edtulos. Su conocimiento concede gozo infinito y eterno al ser humano. Ese conocimiento se concede, sobre todo, en la liturgia, donde su Palabra es proclamada y su presencia es viva y real en su Cuerpo y Sangre. Por eso, un fiel nunca deber\u00eda faltar a la Eucarist\u00eda dominical. \u00a1Es mucho lo que se perder\u00eda!<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de hoy contin\u00faa con la presentaci\u00f3n de Juan Bautista como el anunciado por los profetas con la misi\u00f3n de ir delante de aquel Jes\u00fas, Cristo, Hijo de Dios, para prepararle el camino. Juan era un hombre enviado por Dios, que el mismo Jes\u00fas define como \u00abel m\u00e1s grande de los nacidos de mujer\u00bb (Mt 11,11; Lc 7,28) y suscit\u00f3 un inmenso movimiento de masas: \u00abAcud\u00eda a \u00e9l gente de toda la regi\u00f3n de Judea y todos los de Jerusal\u00e9n\u00bb. Pero fue fiel a su misi\u00f3n de anunciar a otro y no a s\u00ed mismo. Por eso establece claramente la diferencia. En cuando a grandeza humana, declara: \u00abDetr\u00e1s de m\u00ed viene el que es m\u00e1s fuerte que yo; y yo no soy digno de agacharme a desatar la correa de sus sandalias\u00bb; y en cuanto a la relaci\u00f3n con Dios la distancia es infinita y Juan la expresa as\u00ed: \u00abYo los he bautizado con agua, pero \u00c9l los bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo\u00bb. El que viene detr\u00e1s de Juan dispone del Esp\u00edritu de Dios y lo comunica, el mismo Esp\u00edritu sobre el cual el fiel del Antiguo Testamento ora a Dios diciendo: \u00abEnv\u00edas tu Esp\u00edritu y todas las cosas son creadas y renuevas la faz de la tierra\u00bb (Sal 104,30).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mc 1,1-8 \u00c9l los bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo A cualquiera que preguntara: \u00ab\u00bfQu\u00e9 Evangelio se lee este Domingo II de Adviento?\u00bb, habr\u00edamos respondido sencillamente: \u00abComienza la lectura del Evangelio de Marcos, que es el que se lee este a\u00f1o en el Ciclo B de lecturas\u00bb. 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