{"id":6394,"date":"2020-11-22T00:00:47","date_gmt":"2020-11-22T03:00:47","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6394"},"modified":"2020-11-20T19:14:12","modified_gmt":"2020-11-20T22:14:12","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-22-noviembre-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/11\/22\/el-evangelio-de-hoy-domingo-22-noviembre-2020\/","title":{"rendered":"El Evangelio de hoy Domingo 22 noviembre 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Cristo Rey del Universo, Domingo 34A<\/p>\n\n\n\n<p>Mt 25,31-46<\/p>\n\n\n\n<p>Vengan, benditos de mi Padre, a gozar del Reino eterno<\/p>\n\n\n\n<p>La reforma lit\u00fargica ordenada por el Concilio Vaticano II estableci\u00f3 la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo como culminaci\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico. Es el misterio que contemplamos en este Domingo XXXIV, que es el \u00faltimo del a\u00f1o lit\u00fargico.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante todo el a\u00f1o hemos contemplado a Jes\u00fas en los distintos momentos de su vida terrena, tal como lo comunicaron a nosotros sus ap\u00f3stoles, para que tambi\u00e9n nosotros tengamos comuni\u00f3n con \u00c9l: \u00abLo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos o\u00eddo, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida\u2026 lo anunciamos a ustedes, para que tambi\u00e9n ustedes est\u00e9n en comuni\u00f3n con nosotros. Y nosotros estamos en comuni\u00f3n con el Padre y con su Hijo Jesucristo\u00bb (1Jn 1,1.3). Lo que vieron los ap\u00f3stoles es lo que canta el primer himno sobre Cristo: \u00abSiendo de condici\u00f3n divina\u2026 se vaci\u00f3 de s\u00ed mismo tomando condici\u00f3n de esclavo, haci\u00e9ndose semejante a los hombres y apareciendo en todo como hombre; y se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios le exalt\u00f3 y le otorg\u00f3 el Nombre, que est\u00e1 sobre todo nombre\u00bb. Pero falta que se cumpla todav\u00eda la conclusi\u00f3n de ese himno: \u00abPara que al nombre de Jes\u00fas toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jes\u00fas es Se\u00f1or para gloria de Dios Padre\u00bb (Fil 2,6.7-11). En efecto, falta que se cumpla el \u00faltimo cap\u00edtulo de la historia, cuando aparezca Jes\u00fas como Rey glorioso del Universo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que ese cap\u00edtulo se escribir\u00e1, porque ha sido revelado por Jes\u00fas, como lo leemos en el Evangelio de este domingo: \u00abCuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompa\u00f1ado de todos sus \u00e1ngeles, entonces se sentar\u00e1 en su trono de gloria\u00bb. Si en su primera venida tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo y muy pocos lo vieron, si todav\u00eda permanece en gran medida ignorado por los seres humanos, en su venida gloriosa, cuando se manifieste como Rey del Universo, sentado en su trono de gloria, reconocido por todos sus \u00e1ngeles, entonces tambi\u00e9n todos los hombres y mujeres que hayan pasado por este mundo lo ver\u00e1n y lo reconocer\u00e1n como Se\u00f1or: \u00abSer\u00e1n congregadas delante de \u00c9l todas las naciones\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00e1 en ese momento final? Lo que Jes\u00fas revela ha quedado expresado como f\u00f3rmula de fe en el Credo: \u00abDe nuevo vendr\u00e1 con gloria a juzgar a vivos y muertos y su Reino no tendr\u00e1 fin\u00bb. Vendr\u00e1 a juzgar a vivos y muertos, a todos absolutamente. Este examen final es el que da trascendencia a todas las acciones humanas. Todas tienen una dimensi\u00f3n infinita y deben realizarse en vistas a ese juicio final y definitivo. La responsabilidad del ser humano es inmensa.<\/p>\n\n\n\n<p>El Juez \u00abseparar\u00e1 a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos; pondr\u00e1 las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda\u00bb. La comparaci\u00f3n es un modo de hacer m\u00e1s viva y colorida la escena. Lo importante es que para todos los seres humanos hay s\u00f3lo dos posibilidades: a la derecha o a la izquierda. Pero la suerte de unos y otros es infinitamente diversa: \u00abDir\u00e1 el Rey a los de su derecha: \u201cVengan, benditos de mi Padre, reciban en herencia el Reino preparado para ustedes, desde la creaci\u00f3n del mundo\u201d \u2026 Dir\u00e1 tambi\u00e9n a los de su izquierda: \u201cApartense de m\u00ed, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus \u00e1ngeles\u201d\u00bb. A esto se agrega la conclusi\u00f3n definitiva y eterna: \u00abE ir\u00e1n \u00e9stos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Falta fijar nuestra atenci\u00f3n en lo m\u00e1s importante: \u00bfDe qu\u00e9 depende que unos queden a la derecha y otros a la izquierda y que su suerte eterna sea tan opuesta? Jes\u00fas no nos deja en la incertidumbre; lo expresa claramente diciendo a los de la derecha: \u00abPorque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; era inmigrante y me acogieron\u2026\u00bb. Al contrario, dice a los de la izquierda: \u00abTuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; era inmigrante, y no me acogieron\u2026\u00bb. Ante estas palabras, la sorpresa es igual de unos y otros: \u00bfCu\u00e1ndo te vimos a ti hambriento y sediento, inmigrante, desnudo, enfermo\u2026? La respuesta resume toda la ley de Cristo: \u00abCuanto hicieron a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, lo hicieron a m\u00ed\u00bb. Jes\u00fas hab\u00eda fundido el mandamiento del amor a Dios y al pr\u00f3jimo en uno solo cuando dijo que ambos mandamientos eran semejantes y agreg\u00f3: \u00abDe estos dos mandamientos penden toda la Ley y los profetas\u00bb (Mt 22,40). Pero ahora los funde aun m\u00e1s estrechamente en uno: \u00a1El amor al pr\u00f3jimo es amor a \u00c9l mismo! Llama a los pobres, enfermos, desnudos, hambrientos, inmigrantes, etc. \u00abmis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os\u00bb y se identifica \u00c9l mismo con ellos: \u00abLo hicieron a m\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Si en el relato de Jes\u00fas cabe la sorpresa de unos y otros: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo te vimos\u2026?\u00bb, esa sorpresa ya no cabe en nosotros, porque nos ha sido revelado ese desenlace y ya sabemos, tal como lo expresa San Juan de la Cruz, que \u00aben el ocaso de nuestra vida, seremos examinados sobre el amor\u00bb. Basta as\u00ed, porque, como hemos visto, el amor a Dios y al pr\u00f3jimo es uno s\u00f3lo y procede de Dios: \u00abHa sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo que se nos ha dado\u00bb (Rom 5,5).<\/p>\n\n\n\n<p>La escena de este Evangelio sobre el Juicio Final se describe de forma po\u00e9tica, pero tambi\u00e9n muy severa, en el famoso Himno: \u00abDies irae\u00bb, que sol\u00eda recitarse en todos los funerales. Una de sus estrofas dice: \u00abInter oves locum praesta, et ab haedis me sequestra, statuens in parte dextra\u00bb (Dame un lugar entre las ovejas, y de entre los cabritos separame, estableciendome en la parte derecha). Toda nuestra vida en esta tierra debe consistir en procurarnos un lugar en esa parte derecha, para escuchar de Jesucristo, Rey del Universo, estas palabras: \u00abVen, bendito de mi Padre, a gozar del Reino eterno preparado para ti desde la creaci\u00f3n del mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristo Rey del Universo, Domingo 34A Mt 25,31-46 Vengan, benditos de mi Padre, a gozar del Reino eterno La reforma lit\u00fargica ordenada por el Concilio Vaticano II estableci\u00f3 la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo como culminaci\u00f3n del a\u00f1o lit\u00fargico. 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