{"id":6273,"date":"2020-10-04T00:00:16","date_gmt":"2020-10-04T03:00:16","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6273"},"modified":"2020-10-03T18:28:58","modified_gmt":"2020-10-03T21:28:58","slug":"evangelio-del-domingo-4-octubre-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/10\/04\/evangelio-del-domingo-4-octubre-2020\/","title":{"rendered":"Evangelio del Domingo 4 octubre 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Tiempo Ordinario, Domingo 27\u00aa<\/p>\n\n\n\n<p>Mt 21,33-43<\/p>\n\n\n\n<p>El que permanece en m\u00ed y Yo en \u00e9l da mucho fruto<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio de este Domingo XXVII del tiempo ordinario leemos la \u00abPar\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas\u00bb, que el mismo Jes\u00fas presenta como continuaci\u00f3n de la par\u00e1bola de los dos hijos, que le\u00edamos el domingo pasado, diciendo: \u00abEscuchen otra par\u00e1bola\u00bb. El escenario es, por tanto, el mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mateo, siguiendo en esto a Marcos, nos informa de un solo viaje de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n durante su vida p\u00fablica y este para enfrentar all\u00ed su pasi\u00f3n y muerte. El primer anuncio de ese viaje y de su objetivo lo hace a sus disc\u00edpulos despu\u00e9s de la confesi\u00f3n de Pedro: \u00abDesde entonces comenz\u00f3 Jes\u00fas a manifestar a sus disc\u00edpulos que \u00c9l deb\u00eda ir a Jerusal\u00e9n y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer d\u00eda\u00bb (Mt 16,21). Estando a\u00fan en Galilea les recuerda lo mismo por segunda vez: \u00abYendo un d\u00eda juntos por Galilea, les dijo Jes\u00fas: \u201cEl Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matar\u00e1n, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1\u201d\u00bb (Mt 17,22-23). Y ya en camino hacia la ciudad santa, les repite lo mismo por tercera vez: \u00abCuando iba subiendo Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, tom\u00f3 aparte a los Doce, y les dijo por el camino: \u201cMiren que subimos a Jerusal\u00e9n, y el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado a los sumos sacerdotes y escribas; lo condenar\u00e1n a muerte y lo entregar\u00e1n a los gentiles, para burlarse de \u00c9l, azotarlo y crucificarlo, y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1\u201d\u00bb (Mt 20,17-19).<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas recorri\u00f3 la distancia que separa Galilea (Cafarna\u00fam) de Jerusal\u00e9n \u2013poco m\u00e1s de 100 km en l\u00ednea recta\u2013 ense\u00f1ando en los pueblos por los que atravesaba y curando a los enfermos que le presentaban, de manera que su fama lo precedi\u00f3 y al entrar en la ciudad montado en un asno, a la antigua manera real, la gente lo aclamaba diciendo: \u00ab\u00a1Hosanna al Hijo de David! \u00a1Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or! \u00a1Hosanna en las alturas!\u00bb y comentaban: \u00abEste es el profeta Jes\u00fas, de Nazaret de Galilea\u00bb (Mt 21,9.11). Nada parece presagiar todav\u00eda su muerte, excepto la oposici\u00f3n de las autoridades religiosas \u2013Sumos Sacerdotes y ancianos del pueblo\u2013, que mientras ense\u00f1a en el templo, le preguntan: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces esto? \u00bfY qui\u00e9n te ha dado tal autoridad?\u00bb (Mt 21,23). La pregunta no tiene la finalidad de conocer la verdad sobre Jes\u00fas, sino de tener de qu\u00e9 acusarlo y condenarlo a muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario expone Jes\u00fas las dos par\u00e1bolas. La par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas puede considerarse una teolog\u00eda de la historia, en cuanto explica el sentido de ella a la luz de la fe. Pero, ni el pueblo ni sus disc\u00edpulos estaban entonces en condiciones de entenderla. Pod\u00edan entenderla, en cambio, los Sumos Sacerdotes y los ancianos del pueblo, para quienes estaba destinada: \u00abLos Sumos Sacerdotes y los fariseos, al o\u00edr sus par\u00e1bolas, comprendieron que estaba refiriendose a ellos. Y trataban de detenerlo, pero tuvieron miedo a la gente porque lo ten\u00edan por un profeta\u00bb (Mt 21,45-46).<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de su invitaci\u00f3n a escuchar otra par\u00e1bola, Jes\u00fas dice: \u00abHab\u00eda un propietario que plant\u00f3 una vi\u00f1a, la rode\u00f3 de una cerca, cav\u00f3 en ella un lagar y edific\u00f3 una torre\u2026\u00bb. El due\u00f1o prodig\u00f3 a su vi\u00f1a todos los cuidados para hacer de ella una delicia y la confi\u00f3 a unos arrendatarios esperando que le dieran su fruto. Pero los arrendatarios se comportaron de manera inesperada: maltrataron a los enviados por el due\u00f1o a percibir los frutos y los mataron. Y lo mismo hicieron con sucesivos enviados por el due\u00f1o, aumentando siempre la violencia. La par\u00e1bola llega a su punto culminante cuando el due\u00f1o decide mandar a su propio hijo, diciendo para s\u00ed: \u00abA mi hijo lo respetar\u00e1n\u00bb. Pero la intenci\u00f3n de los arrendatarios es apoderarse de la vi\u00f1a y al ver al hijo dicen: \u00ab\u201cEste es el heredero. Vamos, matemoslo y quedemonos con su herencia\u201d. Y agarrandolo, lo echaron fuera de la vi\u00f1a y lo mataron\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dec\u00edamos, esta es la historia de la humanidad. Dios cre\u00f3 todo el universo para ubicar en \u00e9l al ser humano. Pero sigue siendo propiedad de Dios: \u00abDel Se\u00f1or es la tierra y cuanto contiene, el orbe y todos sus habitantes\u00bb (Sal 24,1). Dios cre\u00f3 a Ad\u00e1n (el hombre) y lo puso en el jard\u00edn del Ed\u00e9n un jard\u00edn de delicias, que pronto adquiri\u00f3 el nombre de \u00abPara\u00edso\u00bb, como lugar de proverbial belleza y bondad. Lo puso all\u00ed para que \u00ablo cultivara y lo cuidara\u00bb (Gen 2,15) y le diera los frutos que esperaba. Dios no espera del ser humano otro fruto que el amor, que procede de \u00c9l mismo y que ha dado al ser humano para que pueda unirse con Dios. Pero Ad\u00e1n quiso ser el due\u00f1o del para\u00edso, quiso ser Dios, y no tener nada que deber a Dios. As\u00ed comienza la historia. Ese mismo esquema se repite constantemente y se puede extender a toda la tierra: \u00abLa tierra la ha dado el Se\u00f1or a los hijos de Ad\u00e1n\u00bb (Sal 115,16). Pero el ser humano quiere poseer la tierra como propia sin reconocer otro due\u00f1o ni deber nada a Dios. Dios eligi\u00f3 un pueblo al cual se revel\u00f3 para que fuera su pueblo y le concedi\u00f3 una tierra \u00abque mana leche y miel\u00bb. Pero ese mismo pueblo se revel\u00f3 continuamente contra Dios. Dios le mand\u00f3 continuas oleadas de enviados, los profetas, para recordarles que el Se\u00f1or es su Dios y que los \u00eddolos, que ellos manejaban a su gusto, son nada. Pero la suerte de esos enviados la recuerda Jes\u00fas as\u00ed: \u00abJerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados\u00bb (Mt 23,37).<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros somos testigos del caso que en la par\u00e1bola es el extremo. En efecto, sabemos que Dios mand\u00f3 al mundo a su Hijo \u00fanico: \u00abCuando se cumpli\u00f3 la plenitud del tiempo envi\u00f3 Dios a su Hijo, nacido de mujer\u00bb (Gal 4,4). La par\u00e1bola de Jes\u00fas se transforma en un anuncio m\u00e1s de su pasi\u00f3n y muerte. Por eso, dec\u00edamos que por entonces nadie la entendi\u00f3, fuera de aquellos que ten\u00edan intenci\u00f3n de matarlo. La historia de la par\u00e1bola se realiz\u00f3 en la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas; pero se realiza tambi\u00e9n cada vez que la humanidad prescinde de Dios y vive \u00abcomo si Dios no existiera\u00bb y no fuera \u00c9l el Due\u00f1o. La sentencia contra esa actitud la dicta el mundo contra s\u00ed mismo: \u00abA esos miserables les dar\u00e1 una muerte miserable y arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros labradores, que le den los frutos a su tiempo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Citando un antiguo Salmo, Jes\u00fas destaca la ceguera de parte de los que deb\u00edan ver: \u00abLa piedra que desecharon los arquitectos, se ha convertido en la piedra angular\u00bb. Malo habr\u00eda sido ya desechar cualquier piedra \u00fatil para el edificio; pero el colmo es desechar la que deb\u00eda ser la \u00fanica piedra necesaria, la piedra angular, la que mantiene el edificio en pie. El nuevo pueblo de Dios, el pueblo del cual Dios espera esos frutos de amor, es como un templo edificado con piedras vivas, cuya piedra angular es Cristo. As\u00ed lo ve San Pedro: \u00abUstedes, como piedras vivas, entren en la construcci\u00f3n de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediaci\u00f3n de Jesucristo\u00bb (1Pe 2,5). Lo ve as\u00ed tambi\u00e9n San Pablo: \u00abUstedes son conciudadanos de los santos y de la casa de Dios, edificados sobre el cimiento de los ap\u00f3stoles y profetas, siendo la piedra angular Cristo Jes\u00fas\u00bb (Ef 2,19-20). A este pueblo se refiere Jes\u00fas cuando dice a las autoridades jud\u00edas: \u00abSe les quitar\u00e1 a ustedes el Reino de Dios para d\u00e1rselo a un pueblo que rinda sus frutos\u00bb. Nadie puede dar los frutos que Dios espera si no est\u00e1 unido a Cristo: \u00abYo soy la vid; ustedes los sarmientos\u2026 El que permanece en m\u00ed y Yo en \u00e9l, \u00e9se da mucho fruto\u00bb (Jn 15,5).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario, Domingo 27\u00aa Mt 21,33-43 El que permanece en m\u00ed y Yo en \u00e9l da mucho fruto En el Evangelio de este Domingo XXVII del tiempo ordinario leemos la \u00abPar\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas\u00bb, que el mismo Jes\u00fas presenta como continuaci\u00f3n de la par\u00e1bola de los dos hijos, que le\u00edamos el domingo pasado, diciendo: &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2035,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,79],"class_list":["post-6273","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-san-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6273"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6273\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6274,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6273\/revisions\/6274"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2035"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}