{"id":6232,"date":"2020-09-20T00:00:12","date_gmt":"2020-09-20T03:00:12","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6232"},"modified":"2020-09-19T11:00:30","modified_gmt":"2020-09-19T14:00:30","slug":"evangelio-del-domingo-20-septiembre-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/09\/20\/evangelio-del-domingo-20-septiembre-2020\/","title":{"rendered":"Evangelio del Domingo 20 septiembre 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Tiempo Ordinario, Domingo 25A<\/p>\n\n\n\n<p>Mt 20,1-16<\/p>\n\n\n\n<p>Por gracia ustedes han sido salvados<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de este Domingo XXV del tiempo ordinario es una par\u00e1bola de Jes\u00fas, que es transmitida solamente por Mateo, la par\u00e1bola de los llamados a trabajar a la vi\u00f1a. El evangelista la incluye inmediatamente despu\u00e9s del episodio del joven rico y de la sucesiva discusi\u00f3n sobre la dificultad de que un rico entre en el Reino de los cielos. Acerca de los ricos, considerados primeros, Jes\u00fas dice: \u00abEs m\u00e1s f\u00e1cil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre en el Reino de Dios\u00bb. En cambio, acerca de sus disc\u00edpulos, pobres pescadores, considerados \u00faltimos, dice: \u00abEn verdad les digo que ustedes, que me han seguido, en la regeneraci\u00f3n, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, se sentar\u00e1n tambi\u00e9n en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel\u00bb (Mt 19,24.28). Jes\u00fas expresa el contraste entre el joven rico que se neg\u00f3 a seguirlo y sus disc\u00edpulos, que lo siguieron, diciendo: \u00abMuchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos y muchos \u00faltimos, ser\u00e1n primeros\u00bb (Mt 19,30).<\/p>\n\n\n\n<p>Mateo conoc\u00eda esta par\u00e1bola, que habla de primeros y \u00faltimos, y, por este motivo, la incluye aqu\u00ed. Pero, en realidad, el tema de la par\u00e1bola es la gratuidad de los dones de Dios, es decir, que los \u00faltimos, sin merecerlo, lleguen a ser primeros. Jes\u00fas expone una escena de la vida diaria. Era com\u00fan que, llegado el tiempo de la vendimia, el due\u00f1o de una vi\u00f1a saliera a contratar obreros para trabajar en su vi\u00f1a. La historia que Jes\u00fas cuenta no dejar\u00eda de ser algo anecd\u00f3tico, si no fuera por la introducci\u00f3n, que hace de esa historia la revelaci\u00f3n de un misterio: \u00abEl Reino de los cielos es semejante a un propietario que sali\u00f3 a primera hora da la ma\u00f1ana a contratar obreros para su vi\u00f1a\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia sigue as\u00ed: \u00abHabi\u00e9ndose ajustado con los obreros en un denario al d\u00eda, los envi\u00f3 a su vi\u00f1a. Sali\u00f3 luego hacia la hora tercia y, al ver a otros que estaban en la plaza parados, les dijo: \u201cVayan tambi\u00e9n ustedes a mi vi\u00f1a, y les dar\u00e9 lo que sea justo\u201d. Y ellos fueron\u2026\u00bb. Aqu\u00ed, los oyentes perciben inmediatamente que algo qued\u00f3 pendiente: \u00bfEn cu\u00e1nto se ajust\u00f3 con \u00e9stos, que fueron a trabajar tres horas m\u00e1s tarde que los primeros? Mayor es la incertidumbre con lo que sigue: el propietario sali\u00f3 a la hora sexta y a la hora nona e hizo lo mismo. Estos \u00faltimos van a trabajar s\u00f3lo tres horas. Es claro que les corresponde s\u00f3lo la cuarta parte de un denario. Ciertamente as\u00ed lo entienden tambi\u00e9n ellos. Pero la par\u00e1bola sigue: \u00abTodav\u00eda sali\u00f3 a la hora und\u00e9cima y, al encontrar a otros que estaban all\u00ed, les dice: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n aqu\u00ed todo el d\u00eda parados?\u201d. Ellos responden: \u201cEs que nadie nos ha contratado\u201d. Les dice: \u201cVayan tambi\u00e9n ustedes a la vi\u00f1a\u201d\u00bb. Ellos estuvieron todo el d\u00eda parados; en realidad, faltaba s\u00f3lo una hora para que terminara el d\u00eda, que concluye a la hora duod\u00e9cima. Nadie los hab\u00eda contratado; y tambi\u00e9n ahora van a trabajar sin un contrato, sin exigir alg\u00fan pago. No est\u00e1n en situaci\u00f3n de poner alguna condici\u00f3n. Trabajar una hora por cualquier pago es mejor que nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Los oyentes est\u00e1n esperando ver c\u00f3mo se comportar\u00e1 el se\u00f1or con estos \u00faltimos. Cuando termin\u00f3 el d\u00eda, el se\u00f1or llam\u00f3 al administrador y le dijo: \u00abLlama a los obreros y pagales el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta los primeros\u00bb. Como dec\u00edamos, esta es la expresi\u00f3n responsable de que Mateo incluya esta par\u00e1bola de Jes\u00fas en este lugar. \u00bfCu\u00e1nto les va a pagar a \u00e9stos \u00faltimos? \u00abVinieron los de la hora und\u00e9cima \u2013los \u00faltimos\u2013 y recibieron un denario cada uno\u00bb. Aqu\u00ed todos quedan sorprendidos por la generosidad del se\u00f1or. Pero, obviamente, los de la primera hora \u2013los primeros\u2013 tendr\u00e1n que recibir doce veces m\u00e1s. En efecto, la par\u00e1bola sigue: \u00abAl venir los primeros pensaron que cobrar\u00edan m\u00e1s, pero ellos tambi\u00e9n cobraron un denario cada uno\u00bb. Y surge en ellos la envidia. En el modo de expresar del tiempo de Jes\u00fas el que tiene envidia, \u00abtiene el ojo malo\u00bb; es la protesta por el bien del otro: \u00abMurmuraron contra el propietario, diciendo: \u201cEstos \u00faltimos no han trabajado m\u00e1s que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos soportado el peso del d\u00eda y el calor\u201d\u00bb. Todos los dem\u00e1s obreros, \u2013m\u00e1s que todos, los \u00faltimos\u2013 est\u00e1n felices con lo recibido. Ellos no hicieron contrato, no exigieron nada y recibieron el pago de un d\u00eda completo, un don gratuito. S\u00f3lo protestan los primeros, a pesar de que el se\u00f1or cumpli\u00f3 exactamente con lo exigido por ellos en el contrato. Ellos no estaban dispuestos a trabajar por menos que un denario al d\u00eda. Y lo recibieron. \u00a1Protestan, entonces, por el bien de los dem\u00e1s!<\/p>\n\n\n\n<p>Es lo que el se\u00f1or dice a uno de ellos: \u00abAmigo, no te hago ninguna injusticia. \u00bfNo te ajustaste conmigo en un denario? Pues, toma lo tuyo y vete\u00bb. Es lo suyo, lo que gan\u00f3 con su esfuerzo. Es salario. En el caso de los dem\u00e1s, no fue salario; fue gracia. Por eso, el se\u00f1or sigue diciendo: \u00ab\u00bfEs que no puedo hacer con lo m\u00edo lo que quiero? \u00bfO va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?\u00bb. El \u00abojo malo\u00bb es expresi\u00f3n de la envidia, que mira con rabia el bien de los dem\u00e1s y, de esta manera, es contraria a la caridad, como lo dice San Pablo: \u00abLa caridad no es envidiosa\u2026 no busca su propio inter\u00e9s\u00bb (1Cor 13,4.5); busca el bien del otro y se alegra con el bien del otro. Es lo que esos obreros no hicieron; ellos se irritaron por el bien recibido por sus colegas, son v\u00edctimas de la envidia.<\/p>\n\n\n\n<p>La par\u00e1bola es una revelaci\u00f3n del misterio de la gracia: los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros. Lo ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas tambi\u00e9n m\u00e1s adelante en este mismo cap\u00edtulo refiriendose a sus disc\u00edpulos: \u00abEl que entre ustedes quiera ser primero ser\u00e1 el esclavo de ustedes\u00bb (Mt 20,27).<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente, San Pablo conoc\u00eda esta par\u00e1bola de Jes\u00fas. Pero, si no la conoc\u00eda (seg\u00fan parece, su disc\u00edpulo Lucas no la conoc\u00eda, pues no la incluye en su Evangelio), bien conoc\u00eda el don gratuito de Dios, pues declara: \u00abPor gracia de Dios, soy lo que soy\u00bb (1Cor 15,10). Y escribe: \u00abDios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos am\u00f3, estando nosotros muertos a causa de nuestros delitos, nos vivific\u00f3 juntamente con Cristo. Por gracia ustedes han sido salvados\u2026 Ustedes han sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de ustedes, sino que es un don de Dios; tampoco viene de las obras, para que nadie se glor\u00ede\u00bb (Ef 2,4-9). La salvaci\u00f3n no es salario, sino pura gracia. Nunca queramos negociar con Dios; esperemos todo de su amor.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario, Domingo 25A Mt 20,1-16 Por gracia ustedes han sido salvados El Evangelio de este Domingo XXV del tiempo ordinario es una par\u00e1bola de Jes\u00fas, que es transmitida solamente por Mateo, la par\u00e1bola de los llamados a trabajar a la vi\u00f1a. El evangelista la incluye inmediatamente despu\u00e9s del episodio del joven rico y de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3118,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,48,49],"class_list":["post-6232","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-dia","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6232"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6232\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6233,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6232\/revisions\/6233"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3118"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}