{"id":6143,"date":"2020-08-16T00:00:33","date_gmt":"2020-08-16T03:00:33","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6143"},"modified":"2020-08-16T00:15:12","modified_gmt":"2020-08-16T03:15:12","slug":"evangelio-del-domingo-16-agosto-2020-tiempo-ordinario-domingo-20a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/08\/16\/evangelio-del-domingo-16-agosto-2020-tiempo-ordinario-domingo-20a\/","title":{"rendered":"Evangelio del Domingo 16 agosto 2020 Tiempo Ordinario, Domingo 20A"},"content":{"rendered":"\n<p>Mt 15,21-28<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Grande es tu fe! Que te suceda como t\u00fa quieres<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de este Domingo XX del tiempo ordinario nos refiere al \u00fanico viaje que hizo Jes\u00fas fuera de los l\u00edmites de Israel. Como se ver\u00e1, se trata de un episodio por muchos aspectos enigm\u00e1tico. Se trata de coordinar dos cosas, ambas esenciales: por un lado, que Jes\u00fas es el Ungido (Mes\u00edas), prometido por Dios a Israel, que es su pueblo; por otro lado, que Jes\u00fas es el Salvador de todo el mundo, de todos los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, quien mejor entendi\u00f3 que ambas cosas se realizan en Jes\u00fas, sin contradicci\u00f3n alguna, fue San Pablo. El ap\u00f3stol se presenta como \u00abcircuncidado el octavo d\u00eda, del linaje de Israel, de la tribu de Benjam\u00edn, hebreo e hijo de hebreos\u00bb (Fil 3,5) y, escribiendo a la comunidad de Roma, mayormente integrada por jud\u00edos de la di\u00e1spora, les asegura que Dios fue fiel a su promesa: \u00abAfirmo que Cristo se puso al servicio de los circuncisos, a favor de la veracidad de Dios, para dar cumplimiento a las promesas hechas a los patriarcas\u00bb (Rom 15,8); pero, por otro lado, afirma que su misi\u00f3n es anunciar a Cristo a los gentiles y reducirlos a ellos a la obediencia de la fe. Y, para justificar esto \u00faltimo, aclara que fue objeto de una revelaci\u00f3n y no el resultado de alg\u00fan razonamiento humano: \u00abMe fue comunicado por una revelaci\u00f3n el conocimiento del Misterio\u2026 Misterio que en generaciones pasadas no fue dado a conocer a los hombres, como ha sido ahora revelado a sus santos ap\u00f3stoles y profetas por el Esp\u00edritu: que ustedes, los gentiles, son coherederos, miembros del mismo Cuerpo y part\u00edcipes de la misma Promesa en Cristo Jes\u00fas por medio del Evangelio\u00bb (Ef 3,3.5-6).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta misma disyuntiva enfrenta el evangelista San Mateo. Por un lado, \u00e9l escribe un Evangelio dirigido a cristianos provenientes del juda\u00edsmo y, por otro, su Evangelio es el m\u00e1s abierto a la universalidad. De hecho, concluye con la misi\u00f3n universal: \u00abVayan y hagan disc\u00edpulos de todos los pueblos\u00bb (Mt 28,19). Ambas cosas se encuentran en el Evangelio de hoy, incluso, presentando a una mujer \u00abcananea\u00bb como ejemplo de fe, de confianza en el poder de Jes\u00fas y de oraci\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSaliendo de all\u00ed, Jes\u00fas se retir\u00f3 a las regiones de Tiro y Sid\u00f3n\u00bb. Tiro y Sid\u00f3n son dos puertos sobre el Mar Mediterr\u00e1neo al norte de Israel, en la regi\u00f3n de Siria. Entre ambos, est\u00e1 la localidad de Sarepta. Recordemos la furia de los nazarenos, cuando Jes\u00fas les recuerda que El\u00edas no fue enviado a alguna viuda de Israel, sino \u00aba una mujer viuda de Sarepta de Sid\u00f3n\u00bb (Lc 4,26). El evangelista Marcos, que es la fuente usada por Mateo en este episodio, tambi\u00e9n percibe la dificultad de ese viaje y lo cubre con cierto misterio, advirtiendo que Jes\u00fas \u00abno quer\u00eda que se supiese, pero no logr\u00f3 pasar inadvertido\u00bb (Mc 7,24).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUna mujer cananea, que hab\u00eda salido de aquel territorio, gritaba diciendo: \u201c\u00a1Ten piedad de m\u00ed, Se\u00f1or, hijo de David! Mi hija est\u00e1 gravemente endemoniada\u201d\u00bb. El gentilicio \u00abcananea\u00bb es anacr\u00f3nico; pero se usa probablemente para acentuar su condici\u00f3n de pagana, siendo los cananeos, en general, los pueblos que Israel debi\u00f3 desalojar para instalarse en la tierra prometida, despu\u00e9s del \u00e9xodo de Egipto. Dec\u00edamos que la mujer es presentada como ejemplo de oraci\u00f3n. En efecto, se dirige a Jes\u00fas con una oraci\u00f3n cristiana esencial; la usamos hoy con insistencia cada vez que celebramos la Eucarist\u00eda. Incluso, hasta hace poco tiempo la dec\u00edamos en su tenor original griego, para subrayar su fuerza: \u00abKyrie eleison\u00bb (\u00a1Se\u00f1or, ten piedad!). A juzgar por los vocativos que usa, la mujer sabe qui\u00e9n es Jes\u00fas: lo llama: \u00abSe\u00f1or\u00bb, \u00abHijo de David\u00bb y, sobre todo, cree que \u00c9l puede salvar a su hija de la posesi\u00f3n del demonio. Est\u00e1 segura de que Jes\u00fas es esa \u00abdescendencia de la mujer\u00bb que ten\u00eda que venir a \u00abpisotear la cabeza\u00bb de la serpiente antigua (cf. Cf. Gen 3,15).<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo explicado anteriormente, Jes\u00fas \u00abno le respondi\u00f3 palabra\u00bb, hasta el punto de que intervienen los disc\u00edpulos, no por el inter\u00e9s de la mujer, que sigue siendo para ellos una pagana, sino para que no siga gritando detr\u00e1s de ellos: \u00abConc\u00e9deselo, que viene gritando detr\u00e1s de nosotros\u00bb. Entonces, Jes\u00fas explica que su actitud responde a la fidelidad de su misi\u00f3n de ser el prometido a Israel: \u00abNo he sido enviado m\u00e1s que a las ovejas perdidas de la casa de Israel\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer es tambi\u00e9n un ejemplo de perseverancia en la oraci\u00f3n, pues, postrada ante Jes\u00fas le suplica con otra f\u00f3rmula de oraci\u00f3n cristiana: \u00abSe\u00f1or, ay\u00fadame\u00bb. Entonces, Jes\u00fas le explica tambi\u00e9n a ella su conducta, con una par\u00e1bola, seg\u00fan su modo m\u00e1s propio: \u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perritos\u00bb. Podemos decir que Jes\u00fas est\u00e1 poniendo a prueba su fe, como suele hacerlo. En efecto, lo hace con sus ap\u00f3stoles \u2013con Felipe\u2013 con ocasi\u00f3n de la multiplicaci\u00f3n de los panes: \u00ab\u201c\u00bfDonde vamos a comprar panes para que coman \u00e9stos?\u201d. Se lo dec\u00eda para ponerlo a prueba, porque \u00c9l sab\u00eda lo que iba a hacer\u00bb (Jn 6,5-6). El ap\u00f3stol no pas\u00f3 la prueba tan bien como la mujer cananea. Ella sigue creyendo en el poder de Jes\u00fas y en su misericordia; le da la raz\u00f3n, en cuanto a su condici\u00f3n de pagana, pero argumenta: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus se\u00f1ores\u00bb. La fe de la mujer conmovi\u00f3 a Jes\u00fas, que exclama: \u00abMujer, \u00a1grande es tu fe!; que te suceda como t\u00fa quieres\u00bb. Y desde aquella hora fue curada su hija.<\/p>\n\n\n\n<p>La oraci\u00f3n: \u00abSe\u00f1or, ay\u00fadame\u00bb, es una oraci\u00f3n cristiana para los momentos en que la fe es puesta a prueba. La dice el padre del ni\u00f1o endemoniado, cuando pone el poder de Jes\u00fas en condicional: \u00abSi algo puedes, ayudanos, compadeciendote de nosotros\u00bb. Jes\u00fas responde que su poder est\u00e1 asegurado; el problema se da por el lado de la fe: \u00abEn cuanto a \u201csi puedes\u201d, \u00a1todo es posible para el que cree!\u00bb. Fue posible para la mujer cananea obtener lo que quer\u00eda, porque crey\u00f3. El padre del ni\u00f1o nuevamente invoca la ayuda, pero esta vez para su fe: \u00ab\u00a1Creo! \u00a1Ayuda a mi incredulidad!\u00bb (Mc 9,22-24). La ep\u00edstola a los Hebreos dice que Jes\u00fas tom\u00f3 nuestra condici\u00f3n y siendo puesto a prueba sufri\u00f3, \u00abpara ayudar a los que son puestos a prueba\u00bb (Heb 2,18).<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos resolver todav\u00eda un problema. Jes\u00fas ha declarado: \u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos\u00bb. \u00bfC\u00f3mo se explica, entonces, que \u00c9l haya hecho algo que \u00c9l mismo define como \u00abno bueno\u00bb, concediendo a la mujer \u00abcananea\u00bb lo que le ped\u00eda? La sentencia de Jes\u00fas sigue siendo verdadera, como lo afirma en otra ocasi\u00f3n: \u00abNo den a los perros lo que es santo\u00bb (Mt 7,6). La \u00fanica explicaci\u00f3n es que esa mujer cananea, gracias a su fe en Cristo, adquiri\u00f3 la condici\u00f3n de \u00abhija de Dios\u00bb. Ya era hija, cuando Jes\u00fas le concedi\u00f3 lo que quer\u00eda, \u00abel pan de los hijos\u00bb. Se cumpli\u00f3 en ella lo que dice el Pr\u00f3logo del IV Evangelio: \u00abA cuantos lo recibieron les dio el poder hacerse hijos de Dios, a los que creen en su Nombre\u00bb (Jn 1,12). Ella crey\u00f3 y fue hija.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mt 15,21-28 \u00a1Grande es tu fe! Que te suceda como t\u00fa quieres El Evangelio de este Domingo XX del tiempo ordinario nos refiere al \u00fanico viaje que hizo Jes\u00fas fuera de los l\u00edmites de Israel. Como se ver\u00e1, se trata de un episodio por muchos aspectos enigm\u00e1tico. Se trata de coordinar dos cosas, ambas esenciales: &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5031,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,48,49],"class_list":["post-6143","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-dia","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6143"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6144,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6143\/revisions\/6144"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5031"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}