{"id":6108,"date":"2020-08-02T00:00:13","date_gmt":"2020-08-02T03:00:13","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=6108"},"modified":"2020-08-01T15:36:10","modified_gmt":"2020-08-01T18:36:10","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-2-agosto-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/08\/02\/el-evangelio-de-hoy-domingo-2-agosto-2020\/","title":{"rendered":"El Evangelio de hoy Domingo 2 agosto 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Tiempo Ordinario, Domingo 18A<\/p>\n\n\n\n<p>Mt 14,13-21<\/p>\n\n\n\n<p>Danos hoy nuestro pan de cada d\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio de este Domingo XVIII del tiempo ordinario leemos el conocido milagro de \u00abla multiplicaci\u00f3n de los panes\u00bb, con los cuales Jes\u00fas dio de comer en el desierto a una multitud de hombres y mujeres que lo segu\u00edan a \u00c9l. Este episodio es tan caracter\u00edstico de la vida p\u00fablica de Jes\u00fas, que ning\u00fan cristiano, por muy superficial que sea su conocimiento del Evangelio, lo ignora. El milagro se relata en los cuatro Evangelios y en dos de ellos \u2013Marcos y Mateo\u2013 en dos instancias distintas (Mt 14,13-21; 15,32-38; Mc 6,35-44; 8,1-9; Lc 9,12-17; Jn 6,5-13). Podemos decir que este hecho est\u00e1 vinculado esencialmente a la Persona del Hijo de Dios hecho hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de hoy comienza explicando que Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos se encontraron rodeados por una multitud \u20135.000 hombres, sin contar mujeres y ni\u00f1os\u2013 en un lugar desierto, por algo que \u00c9l oy\u00f3: \u00abHabiendolo o\u00eddo Jes\u00fas, parti\u00f3 de all\u00ed en una barca, aparte, a un lugar desierto (\u00e9remos)\u00bb. \u00bfQu\u00e9 es lo que \u00c9l oy\u00f3? Sus disc\u00edpulos le trajeron la noticia de que Herodes se hab\u00eda enterado de su fama: \u00abEn aquel tiempo oy\u00f3 el tetrarca Herodes la fama de Jes\u00fas y dijo a sus siervos: \u201cEste es Juan Bautista; \u00e9l ha resucitado de entre los muertos y, por eso, act\u00faan en \u00e9l fuerzas milagrosas\u201d\u00bb (Mt 14,1-2). El lector reci\u00e9n se est\u00e1 enterando de que Juan muri\u00f3. Por eso, el evangelista intercala aqu\u00ed el relato del martirio de Juan, quien, estando en la c\u00e1rcel, fue mandado decapitar por el mismo Herodes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La causa del martirio de Juan es que reprochaba a Herodes: \u00abNo te est\u00e1 permitido tener la mujer de tu hermano\u00bb (Mt 14,3-4). En Israel exist\u00eda el divorcio; pero para que alguien se casara con una mujer de otro, ten\u00eda que haber sido repudiada por eso otro y haber recibido el acta de divorcio. Jes\u00fas fue mucho m\u00e1s all\u00e1 que Juan, pues \u00c9l derog\u00f3 el divorcio en todos los casos en que hay verdadero matrimonio (no se habla de divorcio, cuando lo que hay no es matrimonio, sino fornicaci\u00f3n): \u00abA ustedes se les ha dicho: \u201cEl que repudie a su mujer, que le d\u00e9 acta de divorcio\u201d. Pero Yo les digo: \u201cTodo el que repudia a su mujer \u2013excepto el caso de fornicaci\u00f3n\u2013, la hace ser ad\u00faltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio\u201d\u00bb (Mt 5,31-32). Por eso, cuando Jes\u00fas oy\u00f3 que Herodes andaba indagando sobre \u00c9l decidi\u00f3 retirarse, porque a\u00fan no hab\u00eda llegado su hora.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHabi\u00e9ndolo o\u00eddo las muchedumbres, lo siguieron a pie desde las ciudades. Al desembarcar vio una gran multitud, tuvo compasi\u00f3n de ellos y cur\u00f3 a sus enfermos\u00bb. El evangelista repite, tanto referido a Jes\u00fas, como a la multitud, la expresi\u00f3n: \u00abHabi\u00e9ndolo o\u00eddo\u00bb. Fue el o\u00eddo lo que determin\u00f3 que Jes\u00fas se encontrara en el desierto rodeado por el pueblo, y todo lo que sigue. Esta situaci\u00f3n tiene como objeto reproducir el tiempo fundante de la historia de Israel, cuando el pueblo caminaba en el desierto con Dios, que los guiaba de d\u00eda por una nube y de noche por una columna de fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta situaci\u00f3n se siguen todos los bienes. En primer lugar, la compasi\u00f3n de Jes\u00fas que lo mueve a sanar a los enfermos. Esa misma compasi\u00f3n lo mover\u00e1 a dar de comer a todos en el desierto hasta que queden plenamente saciados: \u00abTom\u00f3 los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n y, partiendo los panes, los dio a los disc\u00edpulos y los disc\u00edpulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos\u00bb. Es claro que, por medio de este milagro, Jes\u00fas asume el lugar de Dios que, en todo el tiempo del camino del pueblo por el desierto, le dio el man\u00e1 para comer. Mientras el pueblo estaba con Dios nada le faltaba, como ellos lo reconoc\u00edan: \u00abEl Se\u00f1or es mi pastor; nada me falta\u00bb (Sal 23,1). En otra ocasi\u00f3n Jes\u00fas afirma que ese pastor es \u00c9l mismo: \u00abYo soy el buen Pastor\u00bb (Jn 10,11.14).<\/p>\n\n\n\n<p>La multiplicaci\u00f3n de los panes nos refiere, entonces, a un episodio importante de la historia del pueblo de Dios. Pero tambi\u00e9n nos refiere al futuro del pueblo de Dios, un futuro que hoy es presente y que se prolongar\u00e1 hasta el fin del mundo. Por los gestos que Jes\u00fas hace, es claro que nos refiere al pan de vida eterna que \u00c9l iba a dar a sus disc\u00edpulos con la orden: \u00abDenles ustedes de comer\u00bb. Los gestos: \u00abTom\u00f3 los panes, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, los parti\u00f3 y los dio a sus disc\u00edpulos\u00bb, son los mismos que hace Jes\u00fas, cuando el alimento que les dio fue su propio Cuerpo: \u00abTom\u00f3 Jes\u00fas pan y lo bendijo, lo parti\u00f3 y lo dio a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u00abTomen y coman; esto es mi Cuerpo\u00bb (Mt 26,26). Este es el alimento de vida eterna que sostiene hoy al pueblo de Dios en su peregrinaci\u00f3n por la historia hasta el fin de los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>La orden de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos en aquel lejano desierto de orillas del Mar de Galilea: \u00abDenles ustedes de comer\u00bb, fue tomada por ellos como una imposibilidad. Es que estaba destinada a cumplirse m\u00e1s adelante en el verdadero pan del cielo. Este es el pan que dan a los dem\u00e1s los que han recibido de Cristo ese poder por medio del Sacramento del Orden. Bien lo entendi\u00f3 el gran santo Francisco de As\u00eds, que ve\u00eda en eso la grandeza del sacerdocio: \u00abEn ellos (los sacerdotes) yo veo al Hijo de Dios y son mis se\u00f1ores. Y hago esto porque del alt\u00edsimo Hijo de Dios no veo en este mundo corporalmente ninguna otra cosa m\u00e1s que su sant\u00edsimo cuerpo y sangre, que s\u00f3lo ellos consagran y s\u00f3lo ellos dan a los dem\u00e1s\u00bb (Testamento).<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas nos mand\u00f3 orar: \u00abDanos hoy nuestro pan de cada d\u00eda\u00bb (Mt 6,11). Esta petici\u00f3n encierra dos cosas: el pan de vida eterna mismo, que es \u00abnuestro pan\u00bb; pero tambi\u00e9n los sacerdotes que puedan darlo al pueblo todos los d\u00edas. Antes de ascender al cielo Jes\u00fas nos prometi\u00f3: \u00abEstoy con ustedes todos los d\u00edas\u00bb. Para que esta promesa se cumpla, ning\u00fan d\u00eda puede faltar la Eucarist\u00eda al pueblo de Dios, \u00abhasta el fin de los tiempos\u00bb (Mt 28,20), pues, como ense\u00f1a el Catecismo, \u00abla sagrada Eucarist\u00eda contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo\u00bb (N. 1324).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo Ordinario, Domingo 18A Mt 14,13-21 Danos hoy nuestro pan de cada d\u00eda En el Evangelio de este Domingo XVIII del tiempo ordinario leemos el conocido milagro de \u00abla multiplicaci\u00f3n de los panes\u00bb, con los cuales Jes\u00fas dio de comer en el desierto a una multitud de hombres y mujeres que lo segu\u00edan a \u00c9l. &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5017,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,48,49],"class_list":["post-6108","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-dia","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6108"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6108\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6109,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6108\/revisions\/6109"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}