{"id":5954,"date":"2020-06-07T00:00:39","date_gmt":"2020-06-07T03:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=5954"},"modified":"2020-06-05T19:51:11","modified_gmt":"2020-06-05T22:51:11","slug":"domingo-7-junio-2020-santisima-trinidad-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/06\/07\/domingo-7-junio-2020-santisima-trinidad-a\/","title":{"rendered":"Domingo 7 junio 2020 Sant\u00edsima Trinidad A"},"content":{"rendered":"\n<p>Jn 3,16-18<\/p>\n\n\n\n<p>Que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de esta Solemnidad de la Sant\u00edsima Trinidad est\u00e1 tomado de la conversaci\u00f3n que tuvo Jes\u00fas con Nicodemo. Este era un fariseo y magistrado jud\u00edo que vino a hablar con Jes\u00fas de noche y comenz\u00f3 la conversaci\u00f3n diciendole: \u00abRabb\u00ed, sabemos que has venido de Dios como maestro\u00bb (cf. Jn 3,1-2). Lo dice sinceramente y con intenci\u00f3n de aprender de Jes\u00fas y no, como en otra ocasi\u00f3n, en que un grupo de fariseos y herodianos se dirigen a \u00c9l con la misma introducci\u00f3n, pero con hipocres\u00eda, con intenci\u00f3n de ponerle una trampa (cf. Mc 12,13-15). La sinceridad de Nicodemo mueve a Jes\u00fas a hacerle revelaciones admirables.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas comienza asegurando a Nicodemo que es necesario un nacimiento de lo alto para entrar en el Reino de Dios: \u00abEn verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Esp\u00edritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Esp\u00edritu, es esp\u00edritu\u00bb (Jn 3,5-6). Jes\u00fas no est\u00e1 hablando de un \u00abnuevo nacimiento\u00bb, como entendi\u00f3 Nicodemo; est\u00e1 hablando de un nacimiento de otro tipo, que no es comparable con el nacimiento del seno materno, que \u00c9l llama \u00abde la carne\u00bb. Es el nacimiento a la vida divina que infunde el Esp\u00edritu. Pero este don del Esp\u00edritu fue obtenido a alt\u00edsimo precio: \u00abAs\u00ed como Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga en \u00c9l vida eterna\u00bb (Jn 3,14-15). Con esta expresi\u00f3n enigm\u00e1tica \u2013\u00abser levantado\u00bb\u2013, Jes\u00fas se est\u00e1 refiriendo a su muerte en la cruz. A este precio obtuvo Jes\u00fas la vida eterna para nosotros, para que podamos gozar de ella ya desde esta tierra. Jes\u00fas revela a Nicodemo el origen absoluto es el amor de Dios: \u00abPues tanto am\u00f3 Dios al mundo que le dio a su Hijo \u00fanico para que todo el que crea en \u00c9l no perezca, sino que tenga vida eterna\u00bb. Uniendo ambas afirmaciones se resuelve cierta ambig\u00fcedad: \u00abTodo el que crea tenga en \u00c9l vida eterna\u2026 todo el que crea en \u00c9l tenga vida eterna\u00bb. Ambas cosas son verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Nicodemo comenz\u00f3 la conversaci\u00f3n diciendo: \u00abSabemos que has venido de Dios\u00bb. Pero en el curso de este encuentro Jes\u00fas va mucho m\u00e1s all\u00e1: revela a Nicodemo, no s\u00f3lo que \u00c9l ha venido de Dios, sino que \u00c9l es el Hijo \u00fanico de Dios y que Dios ha dado su Hijo al mundo movido por su amor. Y repite: \u00abNo envi\u00f3 Dios a su Hijo al mundo, para que juzgue al mundo, sino para que el mundo sea salvado por medio de \u00c9l\u00bb. Es el cumplimiento de la promesa de salvaci\u00f3n que el mundo, desde Ad\u00e1n en adelante, esperaba. Hay, sin embargo, un juicio y muchos opinan que todo el Evangelio de Juan es un proceso judicial entre Jes\u00fas y el mundo (entendido como el \u00e1mbito que se cierra a la acci\u00f3n de Dios): \u00abEl que cree en \u00c9l no es juzgado; el que no cree ya est\u00e1 juzgado, porque no ha cre\u00eddo en el Nombre del Hijo \u00fanico de Dios\u00bb. Es un juicio en el cual quien se cierra al don de Dios dicta sentencia contra s\u00ed mismo: \u00abNo ha cre\u00eddo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas ha hablado del \u00abHijo \u00fanico de Dios\u00bb y, por consiguiente, de Dios como Padre. Ha dicho a Nicodemo que la vida eterna se tiene por la acogida en la fe del Hijo de Dios. Pero todo esto es posible, porque antes se ha nacido del Esp\u00edritu. El Esp\u00edritu concede que se haga vida en nosotros lo que Jes\u00fas ha revelado a Nicodemo; el Esp\u00edritu da testimonio ante nuestro esp\u00edritu de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios y, de esta manera, por la fe en Jes\u00fas, nos concede la vida eterna. Nos hace nacer a esa vida. Es el nacimiento del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia el final de su vida terrena Jes\u00fas elev\u00f3 a su Padre una oraci\u00f3n en la cual expresa lo que \u00c9l m\u00e1s aprecia. Ora as\u00ed: \u00abPadre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que, seg\u00fan el poder que le has dado sobre toda carne, d\u00e9 tambi\u00e9n vida eterna a todos los que T\u00fa le has dado\u00bb (Jn 17,1-2). Y define esa vida eterna que \u00c9l nos obtuvo: \u00abEsta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y al que T\u00fa has enviado, Jesucristo\u00bb (Jn 17.3). Define la vida eterna como el conocimiento de Dios y de su Enviado. Hay que entender que el conocimiento, en la mentalidad b\u00edblica, que es la de Jes\u00fas, es una actividad del coraz\u00f3n y consiste simult\u00e1neamente en \u00abconocer y amar\u00bb. Aqu\u00ed est\u00e1 nuevamente expresada la acci\u00f3n de una tercera Persona divina, pues nadie puede infundir ese conocimiento de Dios, en el cual consiste la vida eterna, fuera del mismo Dios. Esto es lo que hace en nosotros el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo nos concede el Esp\u00edritu Santo el conocimiento de Dios? De una sola manera: infundiendose en nosotros \u00c9l mismo, que es el Amor. As\u00ed lo declara San Pablo: \u00abEl Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo que nos ha sido dado\u00bb (Rom 5,5). Es ese Amor lo que nos concede conocer a Dios y nacer de Dios. As\u00ed lo afirma San Juan en su primera carta: \u00abQueridos, am\u00e9monos unos a otros, pues el Amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor\u00bb (1Jn 4,7-8). S\u00f3lo el Amor concede el conocimiento de Dios en que consiste la vida eterna. El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 en la base del amor. Cuando nos vemos impulsados a amar a Dios y al pr\u00f3jimo, debemos reconocer la acci\u00f3n secreta del Esp\u00edritu Santo. \u00c9l act\u00faa antes que nuestro pensamiento consciente. All\u00ed est\u00e1 \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>La Sant\u00edsima Trinidad es el misterio central de nuestra fe. El ser humano, seg\u00fan expresi\u00f3n de San Pablo en su predicaci\u00f3n en el Are\u00f3pago de Atenas, fue creado por Dios \u00abpara que lo buscase, a ver si, a tientas lo busca y lo encuentra\u00bb (Hech 17,27). A nosotros nos ha sido revelado en su Hijo Jes\u00fas, por acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Sabemos que Dios es uno solo y que ese \u00fanico Dios verdadero es trino, es decir, que el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo son tres Personas distintas y que cada una de ellas es el mismo y \u00fanico Dios. \u00a1Nos ha sido revelado! Ahora tenemos la misi\u00f3n de conocerlo, conocerlo y amarlo. Y sabemos que el \u00fanico modo es el Amor. Amemonos, por tanto, unos a otros, pues all\u00ed est\u00e1 Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jn 3,16-18 Que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo El Evangelio de esta Solemnidad de la Sant\u00edsima Trinidad est\u00e1 tomado de la conversaci\u00f3n que tuvo Jes\u00fas con Nicodemo. 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