{"id":5861,"date":"2020-05-03T00:00:52","date_gmt":"2020-05-03T03:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=5861"},"modified":"2020-05-02T11:04:17","modified_gmt":"2020-05-02T14:04:17","slug":"evangelio-del-domingo-pascua-iv-a-domingo-3-mayo-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/05\/03\/evangelio-del-domingo-pascua-iv-a-domingo-3-mayo-2020\/","title":{"rendered":"Evangelio del Domingo Pascua IV-A Domingo 3 mayo 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Jn 10,1-10<\/p>\n\n\n\n<p>Yo he venido para que tengan vida<\/p>\n\n\n\n<p>El Domingo IV de Pascua se llama tambi\u00e9n \u00abDomingo del Buen Pastor\u00bb, porque en \u00e9l se lee, en cada uno de los ciclos A, B y C, una parte respectivamente del Cap\u00edtulo X del Evangelio de Juan, que se caracteriza por la analog\u00eda del Buen Pastor, usada por Jes\u00fas, para describir su propia misi\u00f3n. En este Cap\u00edtulo encontramos dos veces la sentencia de Jes\u00fas: \u00abYo soy el buen Pastor\u00bb (Jn 10,11.14). Esta analog\u00eda es tan importante, que describe toda la actividad de los enviados por Jes\u00fas a continuar su misma misi\u00f3n, empezando por Pedro. En efecto, en el Evangelio de Juan, Jes\u00fas retoma esa analog\u00eda, en su cap\u00edtulo conclusivo, pero ahora referida a la misi\u00f3n de Pedro: \u00abApacienta mis corderos&#8230; pastorea mis ovejas&#8230; apacienta mis ovejas\u00bb (Jn 21,15.16.17). Por este motivo, el Domingo IV de Pascua, desde hace 57 a\u00f1os, ha sido declarado Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones al sacerdocio.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado que este a\u00f1o estamos en el ciclo A de lecturas, leemos hoy la primera parte del cap\u00edtulo X de Juan. En esta primera parte todav\u00eda no aparece la analog\u00eda del buen Pastor. Jes\u00fas usa, sin embargo, otra analog\u00eda referida a su misi\u00f3n, que, en este caso, es exclusiva: \u00abYo soy la puerta de las ovejas\u00bb. Esta misi\u00f3n no la comparte con otros; pertenece s\u00f3lo a \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza el Cap\u00edtulo con unas palabras que para los disc\u00edpulos fueron enigm\u00e1ticas: \u00abEn verdad, en verdad les digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, \u00e9se es un ladr\u00f3n y un salteador; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas\u00bb. Es obvio. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 lo dice? Nosotros, que conocemos la continuaci\u00f3n del cap\u00edtulo, inmediatamente, pensamos que al decir Jes\u00fas: \u00abPastor de las ovejas\u00bb, se est\u00e1 refiriendo a s\u00ed mismo. \u00c9l ser\u00eda, entonces, quien entra por la puerta del redil. Tanto m\u00e1s que Jes\u00fas contin\u00faa con esa escena pastoril, muy familiar para un pueblo, como el de Israel, que ten\u00eda tradici\u00f3n de pastores. El mismo gran rey David era pastor y desde este oficio lo llam\u00f3 Dios. Jes\u00fas sigue: \u00abA \u00e9ste \u2013al pastor de las ovejas\u2013 le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera&#8230; las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. Pero no seguir\u00e1n a un extra\u00f1o&#8230;\u00bb. Cuando un pastor quiere reunir a sus ovejas, que est\u00e1n en el monte, mezcladas con las de otros apriscos, basta que las llame y las suyas reconocen su voz y acuden al llamado, mientras las otras ignoran ese llamado. Ese es el proceder de las ovejas, sin duda; pero los disc\u00edpulos siguen sin entender a qu\u00e9 viene. No saben a\u00fan que es una comparaci\u00f3n, una \u00abpar\u00e1bola\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abJes\u00fas les dijo esta par\u00e1bola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba\u00bb. Nosotros, en cambio, como dijimos, creemos entender y estamos pensando que el pastor de las ovejas, a quien ellas escuchan y siguen, es Jes\u00fas. Pero nos asalta una duda: si se trata de una par\u00e1bola \u2013una comparaci\u00f3n\u2013, \u00bfqui\u00e9n ser\u00eda el portero, el que discierne al que es pastor de las ovejas y le da la entrada al redil? Jes\u00fas da un paso m\u00e1s y resuelve todas las dudas: \u00abYo soy la puerta de las ovejas\u00bb. Habr\u00edamos esperado que dijera: \u00abYo soy el portero de los pastores\u00bb, es decir, quien discierne quien es verdadero pastor y quien no lo es.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, su explicaci\u00f3n nos convence plenamente: \u00abYo soy la puerta; si uno entra por m\u00ed, estar\u00e1 a salvo; entrar\u00e1 y saldr\u00e1 y encontrar\u00e1 pasto\u00bb. No hay ninguna posibilidad de estar a salvo y encontrar pasto, sino por medio de Jes\u00fas. M\u00e1s tarde, Jes\u00fas ser\u00e1 m\u00e1s expl\u00edcito y tambi\u00e9n, si se puede, m\u00e1s absoluto: \u00abYo soy el camino&#8230; Nadie va la Padre, sino por m\u00ed\u00bb (Jn 14,6).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta par\u00e1bola tan clara parece tener intercaladas expresiones que pertenecen a la par\u00e1bola siguiente, que caracteriza al cap\u00edtulo: \u00abYo soy el buen pastor\u00bb. En efecto, pertenecen a esa par\u00e1bola estas expresiones: \u00abTodos los que han venido delante de m\u00ed son ladrones y salteadores; pero las ovejas no los escucharon&#8230; El ladr\u00f3n no viene m\u00e1s que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia\u00bb. Sigue la sentencia: \u00abYo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas\u00bb (Jn 10,11).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jes\u00fas comienza con estas comparaciones a ra\u00edz de un hecho real. Acaba de devolver la vista a un ciego (Cap\u00edtulo IX) y, cuando este ciego resiste la sentencia de los fariseos, que dec\u00edan de Jes\u00fas: \u00abNosotros sabemos que ese hombre es un pecador\u00bb (Jn 9,24), fue expulsado de la sinagoga, que equival\u00eda a la muerte religiosa y civil. Entonces Jes\u00fas lo busca, lo encuentra y lo introduce en la comunidad de sus seguidores: \u00abJes\u00fas se enter\u00f3 de que lo hab\u00edan expulsado y, encontr\u00e1ndose con \u00e9l, le dijo: \u201c\u00bfT\u00fa crees en el Hijo del hombre?\u201d. \u00c9l respondi\u00f3: \u201c\u00bfY qui\u00e9n es, Se\u00f1or, para que crea en \u00c9l?\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cLo has visto; el que est\u00e1 hablando contigo, \u00e9se es\u201d. \u00c9l, entonces, dijo: \u201cCreo, Se\u00f1or\u201d. Y se postr\u00f3 ante \u00c9l\u00bb (Jn 9,35-38). Entr\u00f3 al reba\u00f1o por la puerta. En este contexto Jes\u00fas quiere decir que aquellos fariseos no son verdaderos pastores, porque no entran a trav\u00e9s de \u00c9l y, por tanto, por medio de ellos no reciben vida las ovejas; ellos corresponden a la categor\u00eda de \u00ablos que escalan por otro lado\u00bb. A ellos se refiere Jes\u00fas cuando dice: \u00abTodos los que han venido antes que Yo son ladrones y salteadores; pero las ovejas no los escucharon&#8230; Ellos han venido para matar, robar y destruir\u00bb. As\u00ed es todo el que no entra por la puerta, que es Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Subrayamos la frase conclusiva, con la cual Jes\u00fas expresa brillantemente su misi\u00f3n: \u00abYo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia\u00bb. Esta sentencia deber\u00edamos conocerla bien todos los cristianos y tenerla presente especialmente en este tiempo en que nuestra patria y todo el mundo se siente bajo la amenaza de muerte por causa del Covid-19. No nos hemos vuelto a Jes\u00fas para tener vida; m\u00e1s bien nos hemos olvidado de \u00c9l. Podemos pasar todo el d\u00eda escuchando noticias, hasta el agotamiento, en todos los medios sobre el desarrollo de la pandemia y sobre el modo de combatirla sin escuchar ninguna menci\u00f3n del \u00fanico que es fuente de vida y vida en abundancia. En gran medida hemos dejado fuera de esta discusi\u00f3n a aquel de quien se dice: \u00abEn \u00c9l estaba la Vida\u00bb (Jn 1,4).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jn 10,1-10 Yo he venido para que tengan vida El Domingo IV de Pascua se llama tambi\u00e9n \u00abDomingo del Buen Pastor\u00bb, porque en \u00e9l se lee, en cada uno de los ciclos A, B y C, una parte respectivamente del Cap\u00edtulo X del Evangelio de Juan, que se caracteriza por la analog\u00eda del Buen Pastor, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5862,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,83],"class_list":["post-5861","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-san-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5861","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5861"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5861\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5863,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5861\/revisions\/5863"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5862"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}