{"id":5832,"date":"2020-04-26T00:00:00","date_gmt":"2020-04-26T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=5832"},"modified":"2020-04-25T13:50:21","modified_gmt":"2020-04-25T16:50:21","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-26-abril-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/04\/26\/el-evangelio-de-hoy-domingo-26-abril-2020\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 26 abril 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Lc 24,13-35<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1El Se\u00f1or ha resucitado y se ha aparecido a Sim\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los rasgos del Evangelio de Lucas es el importante rol que reconoce a la mujer en el misterio cristiano. No s\u00f3lo porque es el que m\u00e1s espacio concede a la Madre de Dios y a su singular misi\u00f3n, sino tambi\u00e9n porque es quien nos informa que a Jes\u00fas lo segu\u00edan, adem\u00e1s los Doce, tambi\u00e9n un grupo de mujeres: \u00abJes\u00fas iba por ciudades y pueblos, proclamando y anunciando el Evangelio del Reino de Dios; lo acompa\u00f1aban los Doce, y algunas mujeres\u2026: Mar\u00eda, llamada Magdalena, de la&nbsp; que hab\u00edan salido siete demonios, Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes, Susana y otras muchas que los serv\u00edan con sus bienes\u00bb (Lc 8,1-3).<\/p>\n\n\n\n<p>Estas mujeres fueron fieles a Jes\u00fas hasta su muerte: \u00abLas mujeres que segu\u00edan, las que hab\u00edan venido con \u00c9l desde Galilea, vieron el sepulcro y c\u00f3mo era colocado su cuerpo\u00bb (Lc 23,55). Y fueron las primeras en ir al sepulcro aquel primer d\u00eda de la semana, pasado el solemne S\u00e1bado de la Pascua: \u00abEl primer d\u00eda de la semana, muy de ma\u00f1ana, fueron al sepulcro llevando los aromas que hab\u00edan preparado\u00bb (Lc 24,1). Fueron las primeras que escucharon este anuncio: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 buscan entre los muertos al que est\u00e1 vivo? No est\u00e1 aqu\u00ed. \u00a1Ha resucitado!\u00bb (Lc 24,5-6). Ellas transmitieron ese anuncio a los Once \u00aby a todos los dem\u00e1s\u00bb: \u00abLas que dec\u00edan estas cosas a los ap\u00f3stoles eran Mar\u00eda Magdalena, Juana y Mar\u00eda la de Santiago y las dem\u00e1s que estaban con ellas\u00bb (Lc 24,10). Pero los Once no dieron cr\u00e9dito a sus palabras: \u00abTodas estas palabras les parec\u00edan como desatinos y no les cre\u00edan\u00bb. Lucas advierte que s\u00f3lo uno de ellos, Pedro, tom\u00f3 en serio ese anuncio: \u00abPedro se levant\u00f3 y corri\u00f3 al sepulcro. Se inclin\u00f3, pero s\u00f3lo vio las vendas y se volvi\u00f3 a su casa, asombrado por lo sucedido\u00bb (Lc 24,12).<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que antecede al largo relato de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas que leemos en este Domingo II de Pascua: \u00abAquel mismo d\u00eda iban dos de ellos a un pueblo llamado Ema\u00fas, que distaba sesenta estadios de Jerusal\u00e9n (12 km), y conversaban entre s\u00ed sobre todo lo que hab\u00eda ocurrido\u00bb. Es un trayecto que se recorre a pie en dos horas. Salen de Jerusal\u00e9n calculando llegar a destino, antes de que oscurezca, es decir, a la hora d\u00e9cima (equivale a nuestra hora 16). El evangelista los define como \u00abdos de ellos\u00bb y luego nos transmite el nombre de uno: Cleof\u00e1s. Son de ese n\u00famero que el evangelista define como \u00abtodos los dem\u00e1s\u00bb que estaban con los Once, cuando las mujeres trajeron el anuncio de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. De hecho, se refieren a ese hecho, cuando resumen lo ocurrido al desconocido que se les junta en el camino y que dice ignorar las cosas que han ocurrido en Jerusal\u00e9n esos d\u00edas: \u00abLo de Jes\u00fas el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; c\u00f3mo nuestros sumos sacerdotes y magistrados lo condenaron a muerte y lo crucificaron\u2026 llevamos ya tres d\u00edas desde que esto pas\u00f3. El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta hab\u00edan visto una aparici\u00f3n de \u00e1ngeles, que dec\u00edan que \u00c9l viv\u00eda\u00bb. Citan el mensaje con precisi\u00f3n. Agregan: \u00abFueron tambi\u00e9n algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres hab\u00edan dicho, pero a \u00c9l no lo vieron\u00bb. Aqu\u00ed se muestran menos informados, porque al sepulcro fue s\u00f3lo Pedro. Ellos son del n\u00famero de los que cre\u00edan que todo eso era desatinos.<\/p>\n\n\n\n<p>El lector sabe qui\u00e9n es ese desconocido: \u00abEl mismo Jes\u00fas se acerc\u00f3 y sigui\u00f3 con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no lo conocieran\u00bb. Aunque son disc\u00edpulos, no son del grupo de los Doce, porque definen a Jes\u00fas seg\u00fan lo que la gente dec\u00eda sobre \u00c9l \u2013\u00abun profeta poderoso\u00bb\u2013 y no seg\u00fan lo confesado por Pedro en representaci\u00f3n de los Doce: \u00abT\u00fa eres el Cristo de Dios\u00bb (Lc 9,20). Se alejan de Jerusal\u00e9n porque, pasados tres d\u00edas, han perdido la esperanza y se dispersan. Est\u00e1 ocurriendo lo que sabiamente expres\u00f3 en su momento el fariseo Gamaliel, en el supuesto de que Jes\u00fas no hubiera resucitado, para disuadir al sanhedr\u00edn de oponerse a la predicaci\u00f3n de Pedro y Juan: \u00abEn los d\u00edas del empadronamiento, se levant\u00f3 Judas el Galileo, que arrastr\u00f3 al pueblo tras de s\u00ed; \u00e9ste pereci\u00f3 y todos los que lo hab\u00edan seguido se dispersaron\u00bb (Hech 5,37). El hecho de que los seguidores de Cristo no se hayan dispersado y su Iglesia perdure hasta hoy es una poderosa raz\u00f3n para creer en su resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una poderosa raz\u00f3n, pero no suficiente, porque la fe es siempre un don de Dios que supera toda raz\u00f3n. Esto es lo que est\u00e1 expresado por la aclaraci\u00f3n: \u00abSus ojos estaban retenidos para que no lo conocieran\u00bb. Para creer no basta el reconocimiento humano. Dios se iba a valer de \u00abun signo\u00bb para conceder a esos disc\u00edpulos la fe: \u00abSe puso a la mesa con ellos, tom\u00f3 el pan, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y lo conocieron, pero \u00c9l desapareci\u00f3 de su lado\u00bb. No lo conocieron en las dos horas que dur\u00f3 el viaje y a pesar de la sabidur\u00eda y autoridad con que Jes\u00fas les expuso lo que hab\u00eda en la Escritura sobre \u00c9l \u2013estaba hablando la Palabra de Dios, es decir, el autor mismo de todos esos escritos\u2013 y lo conocen, en cambio, en ese signo: \u00abContaron lo que hab\u00eda pasado en el camino y c\u00f3mo le hab\u00edan conocido en la fracci\u00f3n del pan\u00bb. \u00abFracci\u00f3n del pan\u00bb era el nombre que se daba a la Eucarist\u00eda en la primera comunidad cristiana. La Eucarist\u00eda sigue siendo el signo que suscita la fe, cuando es celebrada por una comunidad creyente, que ama ardientemente a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos dos disc\u00edpulos regresaron a Jerusal\u00e9n con prisa para comunicar sin demora su experiencia a los dem\u00e1s disc\u00edpulos. Se encontraron con que ellos ya lo sab\u00edan y los reciben con estas palabras: \u00ab\u00a1Es verdad! \u00a1El Se\u00f1or ha resucitado y se ha aparecido a Sim\u00f3n!\u00bb. Sabemos, de esta manera, que hubo una aparici\u00f3n de Jes\u00fas resucitado a Pedro solo y que este testimonio, el de Pedro, es lo que convence a los disc\u00edpulos de la verdad de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, antes de que ellos lo hayan visto. No sabemos lo que Jes\u00fas habl\u00f3 con Pedro en esa aparici\u00f3n; pero fue suficiente para que en adelante Pedro cumpliera su misi\u00f3n de ser la \u00abPiedra\u00bb en la cual Cristo fund\u00f3 su Iglesia. Esa aparici\u00f3n particular es lo que da fuerza al mismo San Pablo: \u00abLes transmit\u00ed, en primer lugar, lo que a mi vez recib\u00ed: que Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados, seg\u00fan las Escrituras; que fue sepultado y que resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, seg\u00fan las Escrituras; que se apareci\u00f3 a Cefas y luego a los Doce\u00bb (1Cor 15,3-5).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lc 24,13-35 \u00a1El Se\u00f1or ha resucitado y se ha aparecido a Sim\u00f3n! 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