{"id":5664,"date":"2020-02-09T00:00:04","date_gmt":"2020-02-09T03:00:04","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=5664"},"modified":"2020-02-08T09:17:26","modified_gmt":"2020-02-08T12:17:26","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-9-febrero-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/02\/09\/el-evangelio-de-hoy-domingo-9-febrero-2020\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 9 febrero 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Mt\n5,13-16<\/p>\n\n\n\n<p>Dios es\nLuz; en \u00c9l no hay tiniebla alguna<\/p>\n\n\n\n<p>El\nEvangelio de este Domingo V del tiempo ordinario est\u00e1 tomado del Serm\u00f3n de la\nMonta\u00f1a, que en el Evangelio de Mateo cubre los cap\u00edtulos 5 al 7 y que\nseguiremos leyendo los pr\u00f3ximos domingos. Su lectura debi\u00f3 haber comenzado el\ndomingo pasado con las Bienaventuranzas, pero en su lugar le\u00edmos el Evangelio\nde la Presentaci\u00f3n del Ni\u00f1o Jes\u00fas en el templo, porque se celebraba esa fiesta\ndel Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>En la\nbreve lectura de hoy Jes\u00fas formula dos afirmaciones: \u00abUstedes son la sal de la\ntierra&#8230; Ustedes son la luz del mundo\u00bb, cada una de ellas seguida por un\ncomentario explicativo. Lo primero que tenemos que aclarar es ese sujeto\n\u00abustedes\u00bb, es decir, a qui\u00e9n se dirige Jes\u00fas cuando hace esas afirmaciones.\nPara saber esto tenemos que remontarnos al comienzo del Serm\u00f3n: \u00abViendo las\nmultitudes, Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a y, habiendose sentado, se le acercaron sus\ndisc\u00edpulos. Y, abriendo su boca, les ense\u00f1aba diciendo: \u201cBienaventurados los\npobres de esp\u00edritu&#8230;\u201d\u00bb (Mt 5,1-3). Ese pronombre personal \u00abustedes\u00bb est\u00e1,\nentonces, en lugar de sus disc\u00edpulos. A ellos se dirige Jes\u00fas. Esas dos\nafirmaciones son, por tanto, dos comparaciones. En el lenguaje b\u00edblico,\ndir\u00edamos, \u00abdos par\u00e1bolas\u00bb, seg\u00fan el modo caracter\u00edstico de ense\u00f1ar de Jes\u00fas,\nque a menudo se vale de este medio.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta\neste momento el evangelista Mateo nos ha informado que Jes\u00fas ha llamado en su\nseguimiento solamente a cuatro pescadores \u2013Pedro, Andr\u00e9s, Santiago y Juan\u2013 y\ntodav\u00eda no ha formado el grupo de los Doce. Y resume la actividad desarrollada\npor \u00c9l en Galilea, diciendo: \u00abJes\u00fas recorr\u00eda toda Galilea, ense\u00f1ando en sus\nsinagogas, proclamando el Evangelio del Reino&#8230;\u00bb (Mt 4,23). Su principal\nactividad consiste en \u00abense\u00f1ar\u00bb; es principalmente un \u00abmaestro\u00bb. Quienes asumen\nsu ense\u00f1anza adquieren la condici\u00f3n de \u00abdisc\u00edpulos\u00bb. Las dos breves par\u00e1bolas\nque formula son parte esencial de esa ense\u00f1anza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUstedes\nson la sal de la tierra\u00bb. Es una comparaci\u00f3n que expresa una vocaci\u00f3n, una\nmisi\u00f3n, que es esencial en sus disc\u00edpulos. Lo propio de la sal es sazonar, de\nmanera que una peque\u00f1a cantidad agregada a los alimentos da sabor a todo.\nAsimismo, un disc\u00edpulo de Cristo, dondequiera que est\u00e9, debe hacer sentir su\npresencia y su efecto ben\u00e9fico. Si pierde esta caracter\u00edstica y se disimula en\nla masa, pasando inadvertido, cesa su condici\u00f3n de disc\u00edpulo de Cristo. Lo dice\nJes\u00fas de modo eficaz, con su lenguaje concreto: \u00abSi la sal se desvanece&#8230; para\nnada sirve ya\u00bb; es como decir: \u00abDeja de ser sal\u00bb. Su \u00fanico destino es \u00abser\narrojada fuera y ser pisada por los hombres\u00bb. Esta es la sentencia de Jes\u00fas\npara quienes se dejan arrastrar por los dem\u00e1s y terminan opinando en todo como\nla mayor\u00eda, diciendo lo que hoy se llama \u00abpol\u00edticamente correcto\u00bb, que casi\nsiempre equivale a lo \u00abincorrecto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho\nm\u00e1s exigente es a\u00fan la segunda comparaci\u00f3n: \u00abUstedes son la luz del mundo\u00bb. La\ntiniebla, siendo una totalidad negra, es el reino de la nada; la luz, en\ncambio, es el reino del ser y del bien. Por eso, el \u00fanico que puede asumir la\ncondici\u00f3n de luz sin limitaci\u00f3n es Dios, como lo dice San Juan: \u00abDios es Luz;\nen \u00c9l no hay tiniebla alguna\u00bb (1Jn 1,5). Siendo Jes\u00fas Dios verdadero, \u00c9l es el\n\u00fanico hombre que puede decir sobre s\u00ed mismo: \u00abYo soy la luz del mundo. El que\nme sigue no camina en la tiniebla, sino que tendr\u00e1 la luz de la Vida\u00bb (Jn\n8,12). La \u00abluz de la Vida\u00bb se refiere a la Vida eterna, como ocurre a menudo en\nel Evangelio de Juan. Se refiere, por tanto, a la Vida de Dios. Cuando Jes\u00fas\ndice a sus disc\u00edpulos: \u00abUstedes son la luz del mundo\u00bb, est\u00e1 diciendo que ellos\nparticipan de la misma Vida divina que \u00c9l posee como propia. Como dijimos,\nning\u00fan ser humano puede pretender poseer esa Vida, excepto como un don gratuito\nabsolutamente inmerecido. Por eso, en la doctrina cristiana adopta el nombre de\n\u00abgracia\u00bb. El Catecismo la define as\u00ed: \u00abLa gracia es una participaci\u00f3n en la\nvida de Dios. Nos introduce en la intimidad de la vida trinitaria&#8230; Como \u201chijo\nadoptivo\u201d, el cristiano puede ahora llamar a Dios \u201cPadre\u201d, en uni\u00f3n con el Hijo\n\u00fanico&#8230; La gracia de Cristo es el don gratuito que Dios nos hace de su vida\ninfundida por el Esp\u00edritu Santo en nuestra alma para sanarla del pecado y\nsantificarla: es la gracia santificante o divinizadora\u00bb (N. 1997.1999).<\/p>\n\n\n\n<p>La luz\ntiene como esencia iluminar. Tan absurdo es poner la luz debajo de un caj\u00f3n\ncomo que un cristiano deje de iluminar a su entorno. Lo dice Jes\u00fas: \u00abNadie\nenciende una luz para ponerla debajo de un caj\u00f3n, sino sobre un candelero para\nque ilumine a todos los que est\u00e1n en la casa\u00bb. Debe \u00abiluminar a todos\u00bb. As\u00ed\ncomo la luz alumbra por s\u00ed sola, por el solo hecho de ser luz, as\u00ed tambi\u00e9n el\ncristiano debe iluminar por el s\u00f3lo hecho de ser coherente con su condici\u00f3n. La\niluminaci\u00f3n m\u00e1s potente, que nadie puede ignorar, es el amor. El ser humano es\ninfinitamente distinto respecto de Dios, excepto en el amor. Por eso tenemos\nese \u00fanico precepto que los resume todos: \u00abAmense los unos a los otros\u00bb (Jn\n13,34; 15,12)). Lo dice el mismo evangelista Juan con toda claridad en su\ncarta: \u00abQueridos, amemonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el\nque ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios,\nporque Dios es Amor\u00bb (1Jn 4,7-8). El amor, como la luz, no puede ocultarse. El\namor del cual hablamos consiste en \u00abprocurar el bien del otro\u00bb y es un don de\nDios, que nos hace hijos suyos: \u00abEl que ama ha nacido de Dios\u00bb. Ahora\nentendemos lo que Jes\u00fas agrega a sus disc\u00edpulos como un mandato.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abBrille\nla luz de ustedes delante de los hombres para que viendo las buenas obras de\nustedes glorifiquen al Padre de ustedes que est\u00e1 en el cielo\u00bb. Esas \u00abbuenas\nobras\u00bb son las obras del amor. Y dado que \u00e9ste es un don de Dios y manifiesta a\nDios \u00abque es amor\u00bb, a Dios debe referirse toda la gloria. Notemos que Jes\u00fas\ndice algo inmenso para los o\u00eddos de quienes lo escuchaban. Ha llamado a Dios\n\u00abel Padre de ustedes que est\u00e1 en el cielo\u00bb. \u00a1Ha llamado a sus disc\u00edpulos \u00abhijos\nde Dios\u00bb! Hasta aqu\u00ed, en el Evangelio de Mateo, esa condici\u00f3n se ha afirmado\nsolamente de Jes\u00fas, por la voz del cielo que declara en el momento de su\nbautismo en el Jord\u00e1n: \u00abEste es mi Hijo, el Amado, en quien me complazco\u00bb (Mt\n3,17). Y en dos de sus tentaciones el diablo quiere verificarlo: \u00abSi eres Hijo\nde Dios&#8230;\u00bb (Mt 4,3.6). S\u00f3lo quien es \u00abhijo de Dios\u00bb puede practicar el amor,\nporque, como afirma Jes\u00fas: \u00abEn verdad, en verdad les digo: el Hijo no puede\nhacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace \u00c9l, eso\ntambi\u00e9n lo hace igualmente el Hijo\u00bb (Jn 5,19).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1nto\nanhelamos que brille el amor en la escena p\u00fablica en nuestro pa\u00eds, es decir,\nque cada uno, olvidado de s\u00ed mismo, procure el bien de los dem\u00e1s! Eso har\u00eda que\ntodo el pa\u00eds estuviera iluminado y que Dios fuera glorificado. Esta es la\nmisi\u00f3n y la vocaci\u00f3n de los cristianos. Cada uno debe examinarse para ver hasta\nqu\u00e9 punto la cumple.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mt 5,13-16 Dios es Luz; en \u00c9l no hay tiniebla alguna El Evangelio de este Domingo V del tiempo ordinario est\u00e1 tomado del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, que en el Evangelio de Mateo cubre los cap\u00edtulos 5 al 7 y que seguiremos leyendo los pr\u00f3ximos domingos. 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