{"id":5630,"date":"2020-01-19T00:00:00","date_gmt":"2020-01-19T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=5630"},"modified":"2020-01-17T18:08:54","modified_gmt":"2020-01-17T22:08:54","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-19-enero-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/01\/19\/el-evangelio-de-hoy-domingo-19-enero-2020\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 19 enero 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Jn\n1,29-34<\/p>\n\n\n\n<p>Este es\nel testimonio de Juan<\/p>\n\n\n\n<p>Para\ntodos es claro que el Evangelio de Juan (el IV Evangelio) se abre con un\nPr\u00f3logo que comienza en el principio absoluto en Dios: \u00abEn el principio era el\nVerbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios\u00bb (Jn 1,1). En medio de\neste solemne texto abruptamente aparece un hombre: \u00abHubo un hombre, enviado por\nDios: su nombre era Juan. \u00c9ste vino para un testimonio, para dar testimonio de\nla luz, para que todos creyeran por \u00e9l\u00bb (Jn 1,6-7). \u00a1El nombre de Juan aparece\nantes que el nombre de Jes\u00fas! El mismo Juan, que en los otros Evangelios se\nconoce por su rito caracter\u00edstico del ba\u00f1o con agua \u2013el bautismo\u2013 y se le da el\nnombre de Bautista, en este Evangelio se conoce por su condici\u00f3n de testigo:\n\u00abNo era \u00e9l la luz, sino (que vino) para dar testimonio de la luz\u00bb (Jn 1,8). \u00c9l\nes un testigo. Terminado el Pr\u00f3logo, la acci\u00f3n hist\u00f3rica comienza as\u00ed: \u00abY este\nes el testimonio de Juan\u00bb (Jn 1,19).<\/p>\n\n\n\n<p>Ese\nprimer testimonio lo dio Juan \u00abcuando los jud\u00edos enviaron donde \u00e9l, desde\nJerusal\u00e9n, sacerdotes y levitas a preguntarle: \u201c\u00bfT\u00fa, qui\u00e9n eres?\u201d\u00bb (Jn 1,19).\nHasta aqu\u00ed no se he mencionado la palabra \u00abbautismo\u00bb y se da por sabido que\nJuan hab\u00eda suscitado un gran movimiento en torno a s\u00ed y que el rito de\niniciaci\u00f3n que \u00e9l hac\u00eda era el bautismo. El lector viene a saberlo rec\u00eden cuando\nlos enviados de Jerusal\u00e9n le preguntan: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9, entonces, bautizas, si t\u00fa no\neres el Cristo ni El\u00edas ni el profeta?\u00bb (Jn 1,25). La respuesta de Juan es su\nprimer testimonio: \u00abYo bautizo con agua, pero en medio de ustedes est\u00e1 uno a\nquien ustedes no conocen, que viene detr\u00e1s de m\u00ed, a quien yo no soy digno de\ndesatar la correa de su sandalia\u00bb (Jn 1,26-27). Terminado este di\u00e1logo el\nevangelista se siente obligado a explicar: \u00abEsto ocurri\u00f3 en Betania, al otro\nlado del Jord\u00e1n, donde estaba Juan bautizando\u00bb (Jn 1,28). Este fue el\ntestimonio de Juan ante las autoridades jud\u00edas. En el Evangelio de este Domingo\nII del tiempo ordinario se nos transmite su testimonio ante sus propios\ndisc\u00edpulos, los disc\u00edpulos que \u00e9l ha formado para preparar el camino al que hab\u00eda\nde venir detr\u00e1s de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAl d\u00eda\nsiguiente Juan ve a Jes\u00fas venir hacia \u00e9l y dice: \u201cHe ah\u00ed el Cordero de Dios,\nque quita el pecado del mundo\u201d\u00bb. \u00bfQu\u00e9 esperanza hay de que los presentes\nentiendan ese testimonio? Para entenderlo es necesario tener una profunda\nformaci\u00f3n b\u00edblica. Esa es la formaci\u00f3n que hab\u00eda dado Juan a sus disc\u00edpulos.\nLlamar a Jes\u00fas \u00abCordero de Dios\u00bb es una profec\u00eda, que revela a Juan como el m\u00e1s\ngrande de los profetas. En efecto, el Cordero de Dios es el que se ofrece a\nDios en sacrificio sobre el altar y que Dios aceptandolo lo hace suyo, lo hace\nsagrado. El Cordero de Dios por excelencia era el Cordero Pascual. El Cordero\nPascual se ofrec\u00eda a Dios en sacrificio en memoria de las acciones salv\u00edficas\nde Dios en favor de su pueblo y luego, los presentes lo com\u00edan para entrar de\nesta manera en comuni\u00f3n con Dios y entre s\u00ed y gozar de su salvaci\u00f3n. Pero todo\neso era s\u00f3lo figura y anuncio. Jes\u00fas es el verdadero Cordero de Dios. S\u00f3lo su\nsacrificio puede \u00abquitar el pecado del mundo\u00bb. Esto mismo expresa con toda\nclaridad el autor de la carta a los Hebreos: \u00abNosotros somos santificados\ngracias a la oblaci\u00f3n hecha una vez para siempre del cuerpo de Jesucristo&#8230;\nhabiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio, se sent\u00f3 a la diestra de\nDios para siempre\u00bb (Heb 10,10.12).<\/p>\n\n\n\n<p>El\ntestimonio de Juan sigue: \u00abEste es por quien yo dije: \u201cDetr\u00e1s de m\u00ed viene un\nhombre, que se ha puesto delante de m\u00ed, porque exist\u00eda antes que yo\u201d\u00bb. Juan\npasa del plano terreno al plano celestial. Al decir sobre Jes\u00fas: \u00abViene detr\u00e1s\nde m\u00ed\u00bb, est\u00e1 en el plano hist\u00f3rico terreno. En efecto, Jes\u00fas fue concebido seis\nmeses despu\u00e9s que Juan, como se deduce de las palabras que en la Anunciaci\u00f3n\ndice el \u00c1ngel Gabriel a Mar\u00eda: \u00abMira, tambi\u00e9n Isabel, tu pariente, ha concebido\nun hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban est\u00e9ril\u00bb\n(Lc 1,36). Ese ni\u00f1o que fue concebido seis meses antes que Jes\u00fas era Juan. En\nel plano hist\u00f3rico Jes\u00fas aparece en escena despu\u00e9s que Juan, como lo vemos en\nel Evangelio de hoy. Pero luego, Juan pasa al plano celestial, cuando agrega\neste testimonio: \u00abSe ha puesto delante de m\u00ed, porque exist\u00eda antes que yo\u00bb. En\nefecto, \u00aben el principio era el Verbo&#8230; y el Verbo era Dios\u00bb (Jn 1,1).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo no\nlo conoc\u00eda, pero el que me envi\u00f3 a bautizar con agua, me dijo: \u00abAquel\nsobre quien veas que baja el Esp\u00edritu y se queda sobre \u00e9l, \u00e9se es el que\nbautiza con Esp\u00edritu Santo\u00bb\u00bb. \u00bfQui\u00e9n es el que envi\u00f3 a Juan a bautizar con\nagua? Se refiere ciertamente a Dios. Pero el signo que le da es desconcertante:\n\u00abAquel sobre quien veas que baja el Esp\u00edritu\u00bb. \u00bfC\u00f3mo puede ser esto, puesto que\npor definici\u00f3n el Esp\u00edritu no se puede ver? La palabra \u00abEsp\u00edritu\u00bb (viento), se\nadopt\u00f3 precisamente para designar una fuerza divina que no se ve, porque no\nteniendo materia no cae bajo nuestros sentidos. Juan no hace ninguna objeci\u00f3n,\nsino que espera pacientemente \u00abver el Esp\u00edritu\u00bb. Y as\u00ed testimonia: \u00abJuan dio\ntestimonio diciendo: \u201cHe visto al Esp\u00edritu que bajaba del cielo como una paloma\ny se quedaba sobre \u00c9l\u00bb. El signo se realiz\u00f3. En esta ocasi\u00f3n el Esp\u00edritu se\nhizo ver adoptando esa forma de una paloma que bajaba del cielo. Jes\u00fas es, por\ntanto, quien bautiza en el Esp\u00edritu Santo, es decir, quien administra el\nverdadero bautismo, el bautismo que quita el pecado y hace hijo de Dios a quien\nlo recibe.<\/p>\n\n\n\n<p>El\ntestimonio de Juan ante sus disc\u00edpulos concluye: \u00abYo lo he visto y doy\ntestimonio de que \u00e9ste es el Hijo de Dios\u00bb. Desgraciadamente, en este punto\nculminante del testimonio, hay vacilaci\u00f3n entre los antiguos manuscritos del\nEvangelio. Algunos de ellos, en lugar de \u00abHijo de Dios\u00bb, dicen: \u00abElegido de\nDios\u00bb. \u00bfCu\u00e1les son las palabras del \u00abtestigo\u00bb? Seg\u00fan la ciencia b\u00edblica hay que\noptar por la lectura as\u00ed llamada \u00abm\u00e1s dif\u00edcil\u00bb, porque \u00e9sta no se habr\u00eda\nconservado si no fuera la original. Lo que nosotros tenemos son copias del\noriginal y ning\u00fan copista habr\u00eda escrito \u00abElegido de Dios\u00bb, si en el original\nhubiera le\u00eddo \u00abHijo de Dios\u00bb. Es m\u00e1s probable que un copista que ley\u00f3 \u00abElegido\nde Dios\u00bb, escriba en su lugar \u00abHijo de Dios\u00bb. Sin embargo, esa no es una norma\nmatem\u00e1tica y permanece la incertidumbre. Nosotros hemos optado por \u00abHijo de\nDios\u00bb, porque el testimonio esencial del IV Evangelio es que Jes\u00fas es el Hijo\nde Dios. As\u00ed lo declara su autor en la conclusi\u00f3n de su obra: \u00abJes\u00fas hizo en\npresencia de los disc\u00edpulos muchos otros signos que no est\u00e1n escritos en este\nlibro. \u00c9stos han sido escritos para que ustedes crean que Jes\u00fas es el Cristo,\nel Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida en su Nombre\u00bb (Jn 20,30-31).\nAdem\u00e1s, es constante en los otros Evangelios, que fueron escritos antes que el\nIV Evangelio, que en el Bautismo de Jes\u00fas la voz del cielo declara: \u00abT\u00fa eres\n(Este es) mi Hijo\u00bb (Mc 1,11; Mt 3,17; Lc 3,22). Ese es el testimonio que da\nJuan acerca de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; + Felipe Bacarreza\nRodr\u00edguez\n\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo de Santa Mar\u00eda de los\n\u00c1ngeles\n\n\n\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jn 1,29-34 Este es el testimonio de Juan Para todos es claro que el Evangelio de Juan (el IV Evangelio) se abre con un Pr\u00f3logo que comienza en el principio absoluto en Dios: \u00abEn el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios\u00bb (Jn 1,1). 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