{"id":5602,"date":"2020-01-12T00:00:00","date_gmt":"2020-01-12T04:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=5602"},"modified":"2020-01-10T20:58:07","modified_gmt":"2020-01-11T00:58:07","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-12-enero-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2020\/01\/12\/el-evangelio-de-hoy-domingo-12-enero-2020\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 12 enero 2020"},"content":{"rendered":"\n<p>Mt\n3,13-17<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l los\nbautizar\u00e1 a ustedes en Esp\u00edritu Santo<\/p>\n\n\n\n<p>El\ndomingo siguiente a la Solemnidad de la Epifan\u00eda del Se\u00f1or celebra la Iglesia\nla Fiesta del Bautismo de Jes\u00fas en el Jord\u00e1n por parte de Juan. El evangelista\nMateo dej\u00f3 a la Sagrada Familia instalada en Nazaret, despu\u00e9s de que Dios \u00abde\nEgipto llam\u00f3 a su Hijo\u00bb (cf. Mt 2,15), donde se hab\u00eda exiliado huyendo de\nHerodes. Han pasado muchos a\u00f1os sin que Mateo nos d\u00e9 alguna noticia sobre ese\nNi\u00f1o, hasta este hecho biogr\u00e1fico de su Bautismo, ya a edad adulta, que es el\ncomienzo de su vida p\u00fablica. El evangelista presenta sucesivamente con las mismas\npalabras ambos protagonistas, Juan y Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn\naquellos d\u00edas se present\u00f3 Juan el Bautista, predicando en el desierto de Judea\ny diciendo: \u201cConviertanse, porque el Reino de los cielos est\u00e1 cerca\u201d\u00bb (Mt\n3,1-2). Mateo da por conocido a Juan; pero aclara que \u00e9l es quien da\ncumplimiento a una antigua profec\u00eda: \u00abEste es de quien habl\u00f3 el profeta Isa\u00edas,\ndiciendo: \u201cVoz del que clama en el desierto: Preparen el camino del Se\u00f1or,\nhagan rectos sus senderos\u201d\u00bb (Mt 3,3; cf. Is 40,3-4). El mismo evangelista ha dado\na Juan el t\u00edtulo de \u00abBautista\u00bb por el rito particular que lo distingu\u00eda,\nconsistente en un ba\u00f1o en el Jord\u00e1n: \u00abYo los bautizo a ustedes en agua para\nconversi\u00f3n; pero el que viene detr\u00e1s de m\u00ed es m\u00e1s fuerte que yo, de quien no\nsoy digno de llevar las sandalias; \u00c9l los bautizar\u00e1 a ustedes en Esp\u00edritu Santo\ny fuego\u00bb (Mt 3,11).<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed\ncomienza el Evangelio de hoy: \u00abEntonces se present\u00f3 Jes\u00fas, viniendo de Galilea,\nal Jord\u00e1n para ser bautizado por Juan\u00bb. Es claro que el m\u00e1s d\u00e9bil no\ncorresponde que bautice al m\u00e1s fuerte; m\u00e1s aun, el que bautiza s\u00f3lo en agua no\ncorresponde que bautice al que bautiza en Esp\u00edritu Santo. Juan hace notar este\ninconveniente, asegurando que tambi\u00e9n \u00e9l, que es bautista, necesita ser\nbautizado con ese bautismo que administra Jes\u00fas: \u00abJuan se lo imped\u00eda, diciendo:\n\u201cYo tengo necesidad de ser bautizado por ti; \u00bfy vienes T\u00fa a m\u00ed?\u201d\u00bb. La respuesta\nde Jes\u00fas convence a Juan: \u00abDeja ahora, pues conviene que as\u00ed nosotros cumplamos\ntoda justicia\u00bb. Pero es oscura para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn qu\u00e9\nconsiste la justica de la cual habla Jes\u00fas? Jes\u00fas se refiere a la justicia de\nDios que \u00c9l debe cumplir y en este cumplimiento asocia consigo tambi\u00e9n a Juan:\n\u00abConviene que nosotros cumplamos\u00bb. La \u00abJusticia de Dios\u00bb, revelada en la\nEscritura, es la actividad divina que lo lleva a salvar al ser humano. Esa\njusticia corresponde con la vocaci\u00f3n propia de Jes\u00fas expresada precisamente en\nsu nombre: \u00abLe pondr\u00e1s el nombre de Jes\u00fas, porque \u00c9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus\npecados\u00bb (Mt 1,21). Esa Justicia de Dios la hab\u00eda revelado \u00c9l a Oseas dici\u00e9ndole:\n\u00abNo dar\u00e9 curso al ardor de mi c\u00f3lera&#8230; porque soy Dios, no hombre; en medio de\nti yo soy el Santo, y no vendr\u00e9 con ira\u00bb (Oseas 11,9). Quien explica con m\u00e1s\nclaridad ese rasgo divino es San Pablo: \u00abAhora&#8230; la justicia de Dios se ha\nmanifestado&#8230; justicia de Dios por la fe en Jesucristo, para todos los que\ncreen&#8230; y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redenci\u00f3n\nrealizada en Cristo Jes\u00fas, a quien exhibi\u00f3 Dios como instrumento de\npropiciaci\u00f3n por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia&#8230;\npara ser \u00c9l justo y justificador del que cree en Jes\u00fas\u00bb (Rom 3,21.22.24.25.26).\nJes\u00fas asumi\u00f3 la condici\u00f3n humana hasta el punto de ponerse en la fila con los\npecadores y recibir el bautismo de conversi\u00f3n de Juan; pero, sobre todo,\nasumiendo la muerte, que alcanza a todo hombre, \u00abpor cuanto todos pecaron\u00bb (Rom\n5,12; 3,23). Lo hizo para poner en acci\u00f3n la Justicia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Bautizado\nJes\u00fas, cuando sali\u00f3 del agua, \u00abse abrieron los cielos y vio al Esp\u00edritu de Dios\nbajando como una paloma viniendo sobre \u00c9l\u00bb. Gracias a este texto es que la\npaloma se ha adoptado como el signo principal del Esp\u00edritu Santo. Es un signo\nofrecido por Dios mismo y, por tanto, es el m\u00e1s adecuado. El Esp\u00edritu que es\nllamado \u00abfuerza del Alt\u00edsimo\u00bb (Lc 1,35; Hech 1,8), se representa por una\npaloma, expresi\u00f3n de la paz, porque la fuerza del Esp\u00edritu consiste en el\ncambio interior de las personas, que \u00c9l obra derramando en el coraz\u00f3n de ellas\nel amor. Nada es m\u00e1s pac\u00edfico ni m\u00e1s fuerte que el amor. Se estaba cumpliendo\nall\u00ed en la Persona de Jes\u00fas un antiguo anhelo expresado por el profeta Isa\u00edas:\n\u00abAh, si rasgases los cielos y descendieses&#8230;\u00bb (Is 63,19). Jes\u00fas es la\npresencia de todo el cielo en la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUna voz\nde los cielos dec\u00eda: \u201cEste es mi Hijo, el amado, en quien me complazco\u201d\u00bb. En el\nbautismo de Jes\u00fas se manifest\u00f3 toda la Trinidad: el Padre que manifiesta a\nJes\u00fas como el Hijo y el Esp\u00edritu Santo que desciende sobre \u00c9l, como el v\u00ednculo\nde amor entre ambos. Esa voz del cielo nos advierte que no nos confundamos por\nla humildad y mansedumbre de Jes\u00fas. En \u00c9l se cumplen las profec\u00edas del Siervo\ndel Se\u00f1or que son introducidas con estas palabras de Dios: \u00abHe aqu\u00ed mi Siervo a\nquien yo sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma. He puesto mi Esp\u00edritu\nsobre \u00c9l\u00bb (Is 42,1). Pero en el Bautismo de Jes\u00fas, el Padre no resiste y aclara\nque ese Siervo, que tomar\u00e1 sobre s\u00ed los pecados del mundo y que es manso y\nhumilde de coraz\u00f3n hasta ser llevado a la crucifixi\u00f3n, \u00a1es su Hijo muy amado!\nEl amor de Dios por nosotros lo llev\u00f3 hasta entregar a su Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00c9l los\nbautizar\u00e1 en Esp\u00edritu Santo\u00bb. Este es el Bautismo que recibimos ahora los\ncristianos. Despu\u00e9s de haber confesado la fe en la Trinidad por medio del\nCredo, se administra invocando a la misma Trinidad: \u00abN. yo te bautizo en el\nNombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u00bb. Quienquiera que bautice en\nesa forma, es siempre Jes\u00fas mismo quien bautiza. En ese momento, viene sobre el\nque es bautizado el mismo Esp\u00edritu Santo que vino sobre Jes\u00fas y la misma voz del\nPadre declara: \u00abEste es mi hijo\u00bb. Por la infusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo se nos\nremite el pecado original y todo otro pecado personal y somos hechos hijos de\nDios. Esta gracia la debemos a que Jes\u00fas \u00abcumpli\u00f3 toda justicia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez\n\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Obispo\nde Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles\n\n\n\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mt 3,13-17 \u00c9l los bautizar\u00e1 a ustedes en Esp\u00edritu Santo El domingo siguiente a la Solemnidad de la Epifan\u00eda del Se\u00f1or celebra la Iglesia la Fiesta del Bautismo de Jes\u00fas en el Jord\u00e1n por parte de Juan. 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