{"id":5451,"date":"2019-11-20T08:09:11","date_gmt":"2019-11-20T12:09:11","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=5451"},"modified":"2019-11-20T08:09:13","modified_gmt":"2019-11-20T12:09:13","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-miercoles-20-de-noviembre-de-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2019\/11\/20\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-miercoles-20-de-noviembre-de-2019\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy mi\u00e9rcoles 20 de noviembre de 2019"},"content":{"rendered":"\n<p>D\u00eda\nlit\u00fargico: Mi\u00e9rcoles XXXIII del tiempo ordinario<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchar\naudio<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/evangeli.net\/evangelio\/dia\/IV_300?utm_term=Contemplar+el+Evangelio+de+hoy&amp;utm_campaign=Subscriptor+servicio+diario&amp;utm_source=e-goi&amp;utm_medium=email#lecturas\">Ver 1\u00aa Lectura y Salmo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Texto\ndel Evangelio (Lc 19,11-28): En aquel tiempo, Jes\u00fas estaba cerca de Jerusal\u00e9n y\na\u00f1adi\u00f3 una par\u00e1bola, pues los que le acompa\u00f1aban cre\u00edan que el Reino de Dios\naparecer\u00eda de un momento a otro. Dijo pues: \u00abUn hombre noble march\u00f3 a un pa\u00eds\nlejano, para recibir la investidura real y volverse. Habiendo llamado a diez\nsiervos suyos, les dio diez minas y les dijo: \u2018Negociad hasta que vuelva\u2019. Pero\nsus ciudadanos le odiaban y enviaron detr\u00e1s de \u00e9l una embajada que dijese: \u2018No\nqueremos que \u00e9se reine sobre nosotros\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bbY\nsucedi\u00f3 que, cuando regres\u00f3, despu\u00e9s de recibir la investidura real, mand\u00f3\nllamar a aquellos siervos suyos, a los que hab\u00eda dado el dinero, para saber lo\nque hab\u00eda ganado cada uno. Se present\u00f3 el primero y dijo: \u2018Se\u00f1or, tu mina ha\nproducido diez minas\u2019. Le respondi\u00f3: \u2018\u00a1Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido\nfiel en lo m\u00ednimo, toma el gobierno de diez ciudades\u2019. Vino el segundo y dijo:\n\u2018Tu mina, Se\u00f1or, ha producido cinco minas\u2019. Dijo a \u00e9ste: \u2018Ponte t\u00fa tambi\u00e9n al\nmando de cinco ciudades\u2019. Vino el otro y dijo: \u2018Se\u00f1or, aqu\u00ed tienes tu mina, que\nhe tenido guardada en un lienzo; pues ten\u00eda miedo de ti, que eres un hombre\nsevero; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste\u2019. D\u00edcele:\n\u2018Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sab\u00edas que yo soy un hombre severo,\nque tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembr\u00e9; pues, \u00bfpor qu\u00e9 no colocaste\nmi dinero en el banco? Y as\u00ed, al volver yo, lo habr\u00eda cobrado con los\nintereses\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bbY dijo\na los presentes: \u2018Quitadle la mina y d\u00e1dsela al que tiene las diez minas\u2019.\nDij\u00e9ronle: \u2018Se\u00f1or, tiene ya diez minas\u2019. \u2018Os digo que a todo el que tiene, se\nle dar\u00e1; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1. Y aquellos\nenemigos m\u00edos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aqu\u00ed y\nmatadlos delante de m\u00ed\u2019\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y\nhabiendo dicho esto, marchaba por delante subiendo a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Comentario:<\/p>\n\n\n\n<p>P. Pere\nSU\u00d1ER i Puig SJ (Barcelona, Espa\u00f1a)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNegociad\nhasta que vuelva\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, el\nEvangelio nos propone la par\u00e1bola de las minas: una cantidad de dinero que\naquel noble reparti\u00f3 entre sus siervos, antes de marchar de viaje. Primero,\nfij\u00e9monos en la ocasi\u00f3n que provoca la par\u00e1bola de Jes\u00fas. \u00c9l iba \u201csubiendo\u201d a\nJerusal\u00e9n, donde le esperaba la pasi\u00f3n y la consiguiente resurrecci\u00f3n. Los\ndisc\u00edpulos \u00abcre\u00edan que el Reino de Dios aparecer\u00eda de un momento a otro\u00bb (Lc\n19,11). Es en estas circunstancias cuando Jes\u00fas propone esta par\u00e1bola. Con\nella, Jes\u00fas nos ense\u00f1a que hemos de hacer rendir los dones y cualidades que \u00c9l\nnos ha dado, mejor dicho, que nos ha dejado a cada uno. No son \u201cnuestros\u201d de\nmanera que podamos hacer con ellos lo que queramos. \u00c9l nos los ha dejado para\nque los hagamos rendir. Quienes han hecho rendir las minas \u2014m\u00e1s o menos\u2014 son\nalabados y premiados por su Se\u00f1or. Es el siervo perezoso, que guard\u00f3 el dinero en\nun pa\u00f1uelo sin hacerlo rendir, el que es reprendido y condenado.<\/p>\n\n\n\n<p>El\ncristiano, pues, ha de esperar \u2014\u00a1claro est\u00e1!\u2014 el regreso de su Se\u00f1or, Jes\u00fas.\nPero con dos condiciones, si se quiere que el encuentro sea amistoso. La\nprimera es que aleje la curiosidad malsana de querer saber la hora de la\nsolemne y victoriosa vuelta del Se\u00f1or. Vendr\u00e1, dice en otro lugar, cuando menos\nlo pensemos. \u00a1Fuera, por tanto, especulaciones sobre esto! Esperamos con\nesperanza, pero en una espera confiada sin malsana curiosidad. La segunda es\nque no perdamos el tiempo. La espera del encuentro y del final gozoso no puede\nser excusa para no tomarnos en serio el momento presente. Precisamente, porque\nla alegr\u00eda y el gozo del encuentro final ser\u00e1 tanto mejor cuanto mayor sea la\naportaci\u00f3n que cada uno haya hecho por la causa del reino en la vida presente.\n\nNo falta, tampoco\naqu\u00ed, la grave advertencia de Jes\u00fas a los que se rebelan contra \u00c9l: \u00abAquellos\nenemigos m\u00edos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aqu\u00ed y\nmatadlos delante de m\u00ed\u00bb (Lc 19,27).\n\n\n\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Mi\u00e9rcoles XXXIII del tiempo ordinario Escuchar audio Ver 1\u00aa Lectura y Salmo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Texto del Evangelio (Lc 19,11-28): En aquel tiempo, Jes\u00fas estaba cerca de Jerusal\u00e9n y a\u00f1adi\u00f3 una par\u00e1bola, pues los que le acompa\u00f1aban cre\u00edan que el Reino de Dios aparecer\u00eda de un momento a otro. 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