{"id":5103,"date":"2019-08-18T00:00:58","date_gmt":"2019-08-18T04:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=5103"},"modified":"2019-08-16T23:06:20","modified_gmt":"2019-08-17T03:06:20","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-18-agosto-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2019\/08\/18\/el-evangelio-de-hoy-domingo-18-agosto-2019\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 18 agosto 2019"},"content":{"rendered":"<p>Lc 12,49-53<\/p>\n<p>\u00a1Tengo sed!<\/p>\n<p>El Evangelio de este Domingo XX de tiempo ordinario comienza con una afirmaci\u00f3n enigm\u00e1tica de Jes\u00fas: \u00abHe venido a arrojar un fuego sobre la tierra y \u00a1cu\u00e1nto desear\u00eda que ya estuviera encendido!\u00bb. Y \u00c9l mismo la explica con otra afirmaci\u00f3n m\u00e1s sorprendente a\u00fan: Con un bautismo tengo que ser bautizado y \u00a1qu\u00e9 angustiado estoy hasta que se cumpla!\u00bb.<\/p>\n<p>Ambas afirmaciones tienen en com\u00fan la expresi\u00f3n de un anhelo profundo de Jes\u00fas. Pero el sentido de ese anhelo est\u00e1 velado por el uso de dos met\u00e1foras: el fuego y el bautismo. Sabemos, sin embargo, que, en todos estos cap\u00edtulos del Evangelio de Lucas, Jes\u00fas va decididamente en camino hacia un destino y que all\u00ed tiene que cumplir una misi\u00f3n, antes de su partida (su \u00e9xodo) de este mundo: \u00abSucedi\u00f3 que, al cumplirse los d\u00edas de su asunci\u00f3n, Jes\u00fas se afirm\u00f3 en su voluntad de ir a Jerusal\u00e9n\u00bb (Lc 9,51). Este es el tema de la conversaci\u00f3n de Jes\u00fas con Mois\u00e9s y El\u00edas en aquel monte de la transfiguraci\u00f3n, tal como lo refiere el evangelista, poco antes: \u00abMientras Jes\u00fas oraba, el aspecto de su rostro se mud\u00f3, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, y he aqu\u00ed que conversaban con \u00c9l dos hombres, que eran Mois\u00e9s y El\u00edas; los cuales aparec\u00edan en gloria, y hablaban de su partida (lit. su \u00e9xodo), que iba a cumplir en Jerusal\u00e9n\u00bb (Lc 9,29-31). All\u00ed deb\u00eda cumplirse ese bautismo que \u00c9l anhela. Pero sabemos que lo que Jes\u00fas ten\u00eda que cumplir en Jerusal\u00e9n era el ofrecimiento de su vida en sacrificio en la cruz. As\u00ed lo deja entender, cuando vienen a decirle que huya, porque Herodes lo busca para matarlo: \u00abEs necesario que yo siga adelante hoy y ma\u00f1ana y pasado, porque no puede ser que un profeta perezca fuera de Jerusal\u00e9n\u00bb (Lc 13,33). Queda confirmado que esto era lo que ten\u00eda anhelo y urgencia de cumplir Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n, porque esta es su \u00faltima palabra en la cruz: \u00abJes\u00fas dijo: \u201cEst\u00e1 cumplido\u201d. E inclinando la cabeza, entreg\u00f3 el esp\u00edritu\u00bb (Jn 19,30).<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 podr\u00eda llamar Jes\u00fas a su muerte en la cruz \u00abun bautismo\u00bb? Sabemos que el bautismo es un ba\u00f1o con agua. Pero \u00c9l habla de un bautismo particular, que consiste en el ba\u00f1o en su propia sangre, un bautismo de sangre, que es expresi\u00f3n de una muerte violenta. Ya hab\u00eda usado Jes\u00fas esa met\u00e1fora, cuando pregunta a los hijos de Zebedeo: \u00ab\u00bfPueden ustedes beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?\u00bb (Mc 10,38-39). La met\u00e1fora es dif\u00edcil no s\u00f3lo para nosotros, sino tambi\u00e9n para los dem\u00e1s evangelistas. En efecto, Lucas omite todo el episodio y Mateo conserva solamente la pregunta: \u00ab\u00bfPueden ustedes beber el c\u00e1liz que yo voy a beber?\u00bb (Mt 20,22-23).<\/p>\n<p>Ahora podemos entender tambi\u00e9n la met\u00e1fora de ese fuego que Jes\u00fas ha venido a arrojar a la tierra. En efecto, su muerte en la cruz fue al acto supremo de amor cumplido en el mundo, por el cual Dios se reconcili\u00f3 con todos los hombres y mujeres de todos los tiempos. Se lo recordamos al Padre en la Plegaria Eucar\u00edstica III: \u00abDirige (Padre) tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia, y reconoce en ella la V\u00edctima por cuya inmolaci\u00f3n quisiste devolvernos tu amistad&#8230;\u00bb. Jes\u00fas da por conocido el Cantar de los Cantares, que en su tiempo se usaba en la celebraci\u00f3n de las bodas y era parte de la cultura. All\u00ed se compara el amor con \u00absaetas de fuego\u00bb: \u00abSaetas de fuego, sus saetas, una llama del Se\u00f1or. Grandes aguas no pueden apagar el amor, ni los r\u00edos anegarlo\u00bb (Cant 8,6-7). Este es el fuego que Jes\u00fas quiere encender en la tierra. Es el fuego que se compara con Dios mismo: \u00abNuestro Dios es fuego devorador\u00bb (Heb 12,29; cf. Deut 4,24). Ahora entendemos tambi\u00e9n la afirmaci\u00f3n del ap\u00f3stol Juan: \u00abEn esto hemos conocido lo que es amor: en que \u00c9l (Jes\u00fas) dio su vida por nosotros\u00bb. Ese fuego debe encender toda la humanidad: \u00abTambi\u00e9n nosotros debemos dar la vida por los hermanos\u00bb (1Jn 3,16). Este es al anhelo de Jes\u00fas que le urg\u00eda cumplir.<\/p>\n<p>Igualmente, sorprendente es la siguiente pregunta de Jes\u00fas: \u00ab\u00bfCreen ustedes que Yo he venido a traer paz a la tierra? No \u2013les digo\u2013, sino divisi\u00f3n\u00bb. Con esta afirmaci\u00f3n Jes\u00fas toma distancia de los falsos profetas, cuyo proceder describe Jerem\u00edas as\u00ed: \u00abHan querido sanar el quebranto de mi pueblo a la ligera, diciendo: \u201c\u00a1Paz, paz!\u201d, cuando no hab\u00eda paz\u00bb (Jer 6,14). Esos profetas no comunicaban el mensaje de Dios sino un mensaje que complaciera a los hombres de su tiempo y obtuviera de ellos el aplauso y la aprobaci\u00f3n. Es lo que nuestro tiempo llama \u00ablo pol\u00edticamente correcto\u00bb, lo que los hombres quieren o\u00edr, que suele ser lo falso. La paz verdadera no consiste en la abundancia de bienestar y menos en el equilibrio de fuerzas; esto es inestable y se pierde f\u00e1cilmente. La paz verdadera consiste en buscar la voluntad de Dios, escuchando su Palabra, es decir, acogiendo a su Hijo. Esa paz fue anunciada al mundo por un coro de \u00e1ngeles cuando naci\u00f3 Jes\u00fas: \u00abGloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de su complacencia\u00bb (Lc 2,14). Esta es la paz que Jes\u00fas vino a traer al mundo: \u00abLa paz les dejo; mi paz les doy. Pero no la doy a ustedes como la da el mundo\u00bb (Jn 14,27).<\/p>\n<p>Anuncia Jes\u00fas que, por causa suya, \u00abestar\u00e1n divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra\u00bb. En d\u00edas pasados el mundo ha asistido a este triste espect\u00e1culo, en el caso del enfermero franc\u00e9s Vincent Lambert, que, habiendo quedado en estado vegetal por un accidente de tr\u00e1nsito, por resoluci\u00f3n del m\u00e1ximo tribunal de Francia, se le suspendi\u00f3 la alimentaci\u00f3n e hidrataci\u00f3n para que muriera de hambre y sed. Los padres de Vincent y un hermano defend\u00edan su derecho a la alimentaci\u00f3n e hidrataci\u00f3n, en tanto que su esposa y sus otros hermanos ped\u00edan que se dejara morir. Estaban los padres contra sus hijos y los hijos contra sus padres; estaban la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra. Se trataba de defender la vida humana o eliminarla. Se opt\u00f3 por eliminarla y del modo m\u00e1s cruel posible: muerte por hambre y sed. El mismo suplicio que sufri\u00f3 Jes\u00fas, quien, desde la cruz, antes de morir, exclam\u00f3: \u00abTengo sed\u00bb (Jn 19,28).<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lc 12,49-53 \u00a1Tengo sed! El Evangelio de este Domingo XX de tiempo ordinario comienza con una afirmaci\u00f3n enigm\u00e1tica de Jes\u00fas: \u00abHe venido a arrojar un fuego sobre la tierra y \u00a1cu\u00e1nto desear\u00eda que ya estuviera encendido!\u00bb. 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