{"id":4966,"date":"2019-07-28T00:00:34","date_gmt":"2019-07-28T04:00:34","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=4966"},"modified":"2019-07-27T20:11:42","modified_gmt":"2019-07-28T00:11:42","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-28-julio-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2019\/07\/28\/el-evangelio-de-hoy-domingo-28-julio-2019\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 28 julio 2019"},"content":{"rendered":"<p>Lc 11,1-13<\/p>\n<p>El Padre dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a quienes se lo pidan<\/p>\n<p>Una de las ideas centrales del Evangelio de Lucas es la oraci\u00f3n cristiana. Lucas no s\u00f3lo nos transmite la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre la oraci\u00f3n en forma m\u00e1s abundante que los otros evangelistas, sino tambi\u00e9n nos presenta m\u00e1s a menudo a Jes\u00fas mismo orando, es decir, ense\u00f1ando con su propia vida la necesidad de la oraci\u00f3n. Es lo que vemos en el Evangelio de este Domingo XVII del tiempo ordinario.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, en su calidad de Maestro que ense\u00f1a la Verdad revelada, acaba de hacer una afirmaci\u00f3n absoluta. Ante la dispersi\u00f3n de Marta, que se ocupa de muchas cosas, y la concentraci\u00f3n de Mar\u00eda, que, sentada a sus pies, escuchaba su Palabra, Jes\u00fas ha declarado: \u00abMarta, Marta, t\u00fa te preocupas y te agitas por muchas cosas; pero hay necesidad de una sola. Mar\u00eda ha elegido la parte buena, que no le ser\u00e1 quitada\u00bb (Lc 10,41-42). Repitamoslo: \u00ab\u00a1Hay necesidad de una sola cosa!\u00bb. Y \u00e9sta es la \u00abparte buena\u00bb. Cuando Jes\u00fas la declara \u00abbuena\u00bb, quiere decir que es buena en todo aspecto; no puede referirse m\u00e1s que a Dios: \u00abNadie es bueno, sino s\u00f3lo Dios\u00bb (Lc 18,19). Mar\u00eda estaba atenta a Dios. Todas las dem\u00e1s cosas que preocupan al ser humano, en comparaci\u00f3n con esa \u00fanica cosa, son prescindibles. Mirando a nuestro alrededor, podemos decir que nuestro mundo no ha asimilado esta verdad. Es una de esas ense\u00f1anzas sobre las cuales Jes\u00fas ha dicho: \u00abCuando venga \u00c9l, el Esp\u00edritu de la verdad, \u00c9l los llevar\u00e1 a la verdad plena\u00bb (Jn 16,13).<\/p>\n<p>Jes\u00fas ense\u00f1aba esta verdad tambi\u00e9n con su propia vida, como leemos en el Evangelio de hoy: \u00abEstaba Jes\u00fas orando en cierto lugar&#8230;\u00bb. Es una actitud constante en \u00c9l. As\u00ed lo muestra a menudo Lucas: \u00abJes\u00fas se retiraba a los lugares solitarios donde oraba\u00bb (Lc 5,16); \u00abJes\u00fas se fue al monte a orar y se pas\u00f3 la noche en la oraci\u00f3n de Dios\u00bb (Lc 6,12); \u00abJes\u00fas tom\u00f3 consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subi\u00f3 al monte a orar\u00bb (Lc 9,28); \u00abJes\u00fas se apart\u00f3 de sus disc\u00edpulos la distancia de un tiro de piedra, y\u00a0 puesto de rodillas oraba, diciendo: \u201cPadre&#8230;\u201d\u00bb (Lc 22,41). Cuando \u00c9l oraba se dirig\u00eda a Dios llamandolo \u00abPadre\u00bb. Nadie pod\u00eda orar como \u00c9l, el Hijo de Dios, que es uno con el Padre.<\/p>\n<p>Esto es lo que hace que la oraci\u00f3n de Jes\u00fas sea \u00fanica. Nadie puede orar como \u00c9l, sino aquel a quien se le concede, porque \u00abnadie conoce el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar\u00bb (Lc 10,22). Ahora entendemos, por qu\u00e9, cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de orar, le dijo uno de sus disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9nanos a orar, como ense\u00f1\u00f3 Juan a sus disc\u00edpulos\u00bb. Para motivar a Jes\u00fas, le presentan el ejemplo de Juan. As\u00ed sabemos que tambi\u00e9n Juan oraba y ense\u00f1aba a orar. Juan estaba lleno del Esp\u00edritu Santo desde el seno materno y se comunicaba con Dios por medio de los Salmos, inspirados por el mismo Esp\u00edritu. Su oraci\u00f3n era como toda su vida: un anuncio del que iba a venir, es decir, de Jes\u00fas. No era, sin embargo, a\u00fan la oraci\u00f3n que ense\u00f1a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos ense\u00f1a a orar como lo hac\u00eda \u00c9l mismo: \u00abCuando ustedes oren, digan: \u201cPadre&#8230;\u201d\u00bb. Nos promueve a la condici\u00f3n de hijos de Dios y nos ense\u00f1a a dirigirnos a \u00c9l como un hijo a su padre. Esto es absolutamente nuevo. Pero es imposible practicarlo, si no act\u00faa en nuestro coraz\u00f3n el Esp\u00edritu Santo, concediendonos la plena verdad sobre Dios y sobre nosotros: \u00abLa prueba de que ustedes son hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo que clama: \u201c\u00a1Abb\u00e1, Padre!\u201d\u00bb (Gal 4,6). Esta es la oraci\u00f3n cristiana. No puede hacerse, sino en el Esp\u00edritu del Hijo; es ese Esp\u00edritu quien clama en nuestro coraz\u00f3n: \u00abPadre\u00bb. Tenemos toda esta vida y toda la eternidad para aprender esta ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre la oraci\u00f3n cristiana. Y, cuando alguien la aprende en este mundo, verifica que es verdad esta promesa de Jes\u00fas: \u00abTodo lo que pidan en mi Nombre, yo lo har\u00e9, para que el Padre sea glorificado en el Hijo\u00bb (Jn 14,13). \u00abPedir en su Nombre\u00bb significa pedir movido por su Esp\u00edritu de Hijo. Lo dice Jes\u00fas con insistencia: \u00abPidan y se les dar\u00e1; busquen y hallar\u00e1n; llamen y se les abrir\u00e1. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrir\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Para convencer a sus disc\u00edpulos de esa promesa, Jes\u00fas usa una comparaci\u00f3n tomada de la vida diaria: \u00ab\u00bfQu\u00e9 padre hay entre ustedes que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una serpiente; o, si pide un huevo, \u00bfle da un escorpi\u00f3n?\u00bb. Ciertamente, todos los oyentes habr\u00e1n exclamado: \u00abNing\u00fan padre hay entre nosotros que haga eso\u00bb. A fortiori, menos lo hace Dios con sus hijos: \u00abSi, pues, ustedes, siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s el Padre del cielo dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a quienes se lo pidan!\u00bb. Mateo cita la misma sentencia, pero repitiendo el don de cosas buenas que Dios dar\u00e1: \u00ab\u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s el Padre de ustedes que est\u00e1 en el cielo dar\u00e1 cosas buenas a quienes se las pidan!\u00bb (Mt 7,11). Lucas va directamente a la cosa infinitamente buena: \u00abDar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo\u00bb. Este es el don necesario para que podamos orar en el Esp\u00edritu del Hijo y as\u00ed podamos llamar a Dios: \u00abPadre\u00bb. Esta es la oraci\u00f3n cristiana. Esta es la oraci\u00f3n de los hijos de Dios. que obtiene todo lo que pedimos.<\/p>\n<p>Esta es la oraci\u00f3n que hacen los santos y obtienen incluso milagros; es la oraci\u00f3n que hac\u00eda San Bernardo y lograba la paz entre los pueblos; es la oraci\u00f3n que hac\u00eda San Francisco de As\u00eds y atra\u00eda a multitud de hermanos a Cristo; es la oraci\u00f3n que hac\u00eda Santa Teresa de Jes\u00fas y llen\u00f3 Espa\u00f1a de monasterios; es la oraci\u00f3n del Santo Padre P\u00edo y provey\u00f3 a su pueblo del hospital m\u00e1s moderno de Italia. Los ejemplos se podr\u00edan multiplicar. Esta es la oraci\u00f3n que salvar\u00e1 a toda la creaci\u00f3n de la esclavitud del pecado, como lo expresa San Pablo: \u00abLa ansiosa espera de la creaci\u00f3n desea vivamente la revelaci\u00f3n de los hijos de Dios&#8230; espera ser liberada de la esclavitud de la corrupci\u00f3n para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios\u00bb (Rom 8,19.21). El mundo anhela ser habitado por los hijos de Dios, los que, movidos por el Esp\u00edritu del Hijo, oran diciendo: \u00abPadre\u00bb.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lc 11,1-13 El Padre dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a quienes se lo pidan Una de las ideas centrales del Evangelio de Lucas es la oraci\u00f3n cristiana. Lucas no s\u00f3lo nos transmite la ense\u00f1anza de Jes\u00fas sobre la oraci\u00f3n en forma m\u00e1s abundante que los otros evangelistas, sino tambi\u00e9n nos presenta m\u00e1s a menudo a Jes\u00fas &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4967,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,49],"class_list":["post-4966","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4966"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4968,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4966\/revisions\/4968"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4967"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}