{"id":4753,"date":"2019-06-23T00:00:24","date_gmt":"2019-06-23T04:00:24","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=4753"},"modified":"2019-06-21T09:51:17","modified_gmt":"2019-06-21T13:51:17","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-23-junio-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2019\/06\/23\/el-evangelio-de-hoy-domingo-23-junio-2019\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 23 junio 2019"},"content":{"rendered":"<p>Lc 9,11-17<\/p>\n<p>Denles ustedes de comer<\/p>\n<p>La Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, que celebra la Iglesia este domingo, se ubica en el calendario lit\u00fargico despu\u00e9s de la Solemnidad de la Sant\u00edsima Trinidad, porque es Uno de la Trinidad, el Hijo, quien se encarn\u00f3 y, como verdadero Dios y verdadero hombre, en este Sacramento admirable nos da su carne y su sangre como alimento de vida eterna. Si el Hijo de Dios no se hubiera encarnado, nosotros no tendr\u00edamos acceso a Dios. Nosotros, que tenemos carne y sangre, tenemos acceso a Dios como hijos en el Hijo, que tambi\u00e9n tiene carne y sangre (cf. Heb 2,14). As\u00ed se explica la afirmaci\u00f3n absoluta de Jes\u00fas: \u00abYo soy el camino&#8230; nadie va al Padre, sino por m\u00ed\u00bb (Jn 14,6).<\/p>\n<p>Jes\u00fas es quien da cumplimiento al Salmo 110: \u00abDijo el Se\u00f1or (Dios) a mi Se\u00f1or (el Cristo): \u201cSientate a mi derecha\u201d\u00bb (Sal 110,1). En efecto, este es el texto del Antiguo Testamento que m\u00e1s veces se cita o se evoca en el Nuevo Testamento, como lo hace, por ejemplo, la introducci\u00f3n de la ep\u00edstola a los Hebreos: \u00abMuchas veces y de muchos modos habl\u00f3 Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos \u00faltimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo&#8230; el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia&#8230;, despu\u00e9s de llevar a cabo la purificaci\u00f3n de los pecados, se sent\u00f3 a la derecha de la Majestad en las alturas\u00bb (Heb 1,1.2.3). Pero no se fue all\u00e1 sin llevarnos consigo a nosotros, como lo prometi\u00f3 a sus ap\u00f3stoles: \u00abVoy a prepararles un lugar. Y, cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volver\u00e9 y los tomar\u00e9 conmigo, para que donde estoy Yo est\u00e9n tambi\u00e9n ustedes\u00bb (Jn 14,2b-3). Esta es la experiencia de San Pablo: \u00abDios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos am\u00f3, estando nosotros muertos a causa de nuestros delitos, nos vivific\u00f3 junto con Cristo&#8230;\u00a0 y con \u00c9l nos resucit\u00f3 y con \u00c9l nos sent\u00f3 en los cielos en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Ef 2,4.5.6).<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se realiza esto? \u00bfEs s\u00f3lo un buen deseo, una aspiraci\u00f3n, un modo de hablar? No, \u00a1es una realidad! Se realiza en la Eucarist\u00eda. Su efecto \u00faltimo es la comuni\u00f3n con Cristo. \u00c9l lo expresa de la manera m\u00e1s clara y definitiva: \u00abMi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en m\u00ed y Yo en \u00e9l\u00bb (Jn 6,55-56). Por medio de la Eucarist\u00eda, estamos verdaderamente donde est\u00e1 Cristo: \u00abVuestra vida est\u00e1 escondida con Cristo en Dios\u00bb (Col 3,3). \u00c9l nos dio a comer su carne y a beber su sangre bajo la apariencia del pan y del vino, cuando dijo: \u00abEsto es mi Cuerpo&#8230; Este es el c\u00e1liz de mi Sangre\u00bb y luego agreg\u00f3 el mandato: \u00abHagan esto en memoria m\u00eda\u00bb (Lc 22,19; 1Cor 11,24.25). Los ap\u00f3stoles obedecieron este mandato y pronto, entre todo lo que Jes\u00fas hizo y ense\u00f1\u00f3, recordaron, como un anunci\u00f3 de la Eucarist\u00eda, el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes. El hecho de que este milagro se recuerde en los cuatro Evangelios (es el \u00fanico milagro que est\u00e1 en los cuatro Evangelios) y aparezca dos veces en Marcos y Mateo, es prueba de la importancia que tuvo la Eucarist\u00eda desde el principio. La Iglesia no ha dejado de celebrarla en todo el tiempo sucesivo hasta hoy \u00abcomo fuente y cima de toda la vida cristiana\u00bb (Catecismo N. 1324).<\/p>\n<p>Dado el valor de anuncio de la Eucarist\u00eda que tiene la multiplicaci\u00f3n de los panes, en el Evangelio de esta Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, leemos ese episodio tomado de Lucas. Los ap\u00f3stoles recordaban que, en esa ocasi\u00f3n, encontrandose Jes\u00fas en un lugar desierto seguido por cinco mil hombres, siendo imposible procurar all\u00ed alimento para esa multitud, \u00c9l les dio, sin embargo, este mandato: \u00abDenles ustedes de comer\u00bb. Ante la objeci\u00f3n de ellos \u2013no se encontraron m\u00e1s que cinco panes y dos peces\u2013, Jes\u00fas mand\u00f3 acomodarse a la gente para un banquete y luego \u00abtom\u00f3 los cinco panes y los dos peces, y elevando los ojos al cielo, los bendijo y los parti\u00f3, y los dio a los disc\u00edpulos para que los dieran a la multitud\u00bb. Se saciaron todos y sobraron doce canastos llenos. Pero a los ap\u00f3stoles y tambi\u00e9n a nosotros nos queda la pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas les mand\u00f3 a ellos darles de comer? En realidad, ese mandato de Jes\u00fas y tambi\u00e9n el milagro que \u00c9l hizo de dar de comer a esa multitud son un gesto prof\u00e9tico que estaba destinado a ser comprendido despu\u00e9s, precisamente cuando la Iglesia comenz\u00f3 a celebrar la Eucarist\u00eda, imitando los gestos y palabras de Jes\u00fas. Entonces los ap\u00f3stoles verdaderamente dieron de comer a una multitud, pero no el pan de este mundo, sino el alimento de vida eterna. Comprendieron que la orden de Jes\u00fas se cumplir\u00eda cada vez que un sacerdote celebra la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>La Iglesia record\u00f3 la multiplicaci\u00f3n de los panes en relaci\u00f3n con la Eucarist\u00eda, no s\u00f3lo por los gestos de Jes\u00fas que son los mismos en uno y otro caso \u2013\u00abtom\u00f3 pan, lo bendijo, lo parti\u00f3 y lo dio a sus disc\u00edpulos\u00bb\u2013, sino tambi\u00e9n por el detalle particular que leemos en el Evangelio de hoy: \u00abelevando los ojos al cielo\u00bb bendijo el pan. Este gesto fue incorporado en la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y durante muchos siglos se hac\u00eda en todas las celebraciones. Se mantiene hasta hoy en la Plegaria Eucar\u00edstica I: \u00abLa v\u00edspera de su Pasi\u00f3n, tom\u00f3 pan en sus santas y venerables manos y, elevando los ojos al cielo (el sacerdote eleva los ojos), hacia Ti, Dios Padre suyo todopoderoso, dando gracias, te bendijo, lo parti\u00f3 y lo dio a sus disc\u00edpulos diciendo: \u201cTomen y coman todos de \u00e9l, porque esto es mi Cuerpo que ser\u00e1 entregado por ustedes\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>En este d\u00eda del Cuerpo y la Sangre de Cristo se hacen en todas las ciudades procesiones en honor del Sant\u00edsimo Sacramento para expresar el culto de adoraci\u00f3n y alabanza a nuestro Se\u00f1or Jesucristo real y sustancialmente presente en la Eucarist\u00eda. En \u00c9l est\u00e1 la salvaci\u00f3n. \u00abNo se nos ha dado bajo el cielo otro Nombre por el cual podamos ser salvados\u00bb (Hech 4,12). Por eso el Catecismo, citando a San Juan Pablo II, recomienda: \u00abLa Iglesia y el mundo tienen una gran necesidad del culto eucar\u00edstico. Jes\u00fas nos espera en este sacramento del amor. No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoraci\u00f3n, en la contemplaci\u00f3n llena de fe y abierta a reparar las faltas graves y delitos del mundo. No cese nunca nuestra adoraci\u00f3n\u00bb (Catecismo N. 1380).<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lc 9,11-17 Denles ustedes de comer La Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, que celebra la Iglesia este domingo, se ubica en el calendario lit\u00fargico despu\u00e9s de la Solemnidad de la Sant\u00edsima Trinidad, porque es Uno de la Trinidad, el Hijo, quien se encarn\u00f3 y, como verdadero Dios y verdadero hombre, en este &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4754,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25,31],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-4753","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","category-portada","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4753"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4755,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4753\/revisions\/4755"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}