{"id":4393,"date":"2019-04-21T00:00:01","date_gmt":"2019-04-21T04:00:01","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=4393"},"modified":"2019-04-20T10:43:14","modified_gmt":"2019-04-20T14:43:14","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-21-abril-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2019\/04\/21\/el-evangelio-de-hoy-domingo-21-abril-2019\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 21 abril 2019"},"content":{"rendered":"<p>Lc 24,1-12<\/p>\n<p>Quien resucit\u00f3 a Jes\u00fas nos resucitar\u00e1 tambi\u00e9n a nosotros<\/p>\n<p>El Concilio Vaticano II, en su Constituci\u00f3n sobre la Iglesia en el mundo de hoy, refiri\u00e9ndose a la interrogante fundamental: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el hombre?\u00bb (GS 10) y a los dem\u00e1s interrogantes que asedian el coraz\u00f3n humano, agrega: \u00abEl enigma del ser humano alcanza su punto m\u00e1ximo en la muerte\u00bb (GS 18). Aquel mandato que el escritor sagrado pone en boca del Creador en el origen de la existencia humana: \u00abLlenen la tierra y som\u00e9tanla\u00bb (Gen 1,28), gracias a los adelantos asombrosos de la tecnolog\u00eda, ha sido en gran medida cumplido. Pero, aunque esos mismos adelantos han prolongado la vida del ser humano, el enigma m\u00e1ximo permanece.<\/p>\n<p>Ese enigma no lo puede resolver la inteligencia humana abandonada a sus propias fuerzas. La soluci\u00f3n de ese enigma se concede s\u00f3lo a la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre. Siendo Dios, \u00c9l se hizo semejante a nosotros tambi\u00e9n en la muerte: \u00abSe despoj\u00f3 de s\u00ed mismo, tomando la condici\u00f3n de esclavo\u2026 haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz\u00bb (Fil 2,7.8). Pero resucit\u00f3, venciendo a la muerte. Se hizo semejante a nosotros en la muerto, concediendonos a nosotros ser semejantes a \u00c9l en la resurrecci\u00f3n. La muerte ya no es un enigma, porque no es el \u00faltimo cap\u00edtulo de la vida humana; el \u00faltimo cap\u00edtulo es la resurrecci\u00f3n y la vida eterna. As\u00ed, lo confesamos los cristianos: \u00abCreo en la resurrecci\u00f3n de la carne y en la vida eterna\u00bb.<\/p>\n<p>Las mujeres, que hab\u00edan seguido a Jes\u00fas desde Galilea, pensaban que con su muerte hab\u00eda concluido todo, que ese era el \u00faltimo cap\u00edtulo de la existencia de Jes\u00fas, como lo era el de todo ser humano. Por eso, \u00abel primer d\u00eda de la semana, muy de alba, fueron al sepulcro llevando los aromas que hab\u00edan preparado\u00bb. Van a embalsamar el cuerpo sin vida de Jes\u00fas, como se hace con todo difunto, cosa que no hab\u00edan podido hacer despu\u00e9s de su muerte, porque el s\u00e1bado, el s\u00e9ptimo d\u00eda, que ya comenzaba, obligaba al descanso. Un primer impacto fue encontrar \u00a1a esa temprana hora! la piedra retirada del sepulcro y, sobre todo, no encontrar el cuerpo de Jes\u00fas. No encontraban ninguna hip\u00f3tesis plausible para explicar esa ausencia: \u00abNo sab\u00edan qu\u00e9 pensar de esto\u00bb.<\/p>\n<p>La incertidumbre no dur\u00f3 mucho tiempo, porque en ese momento \u00abse presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes\u00bb que hacen una pregunta desconcertante: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 buscan entre los muertos al que est\u00e1 vivo?\u00bb. Ellas saben a qui\u00e9n buscan y bien saben que est\u00e1 muerto; por eso vienen a un sepulcro, que es lugar de los muertos; y vienen a ofrecerle los cuidados que se dan a un difunto. Pero esos dos hombres afirman que \u00a1est\u00e1 vivo! Las mujeres no tienen tiempo de discutir, cuando ellos agregan: \u00abNo est\u00e1 aqu\u00ed, ha resucitado\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa: \u00abHa resucitado\u00bb? Obviamente, est\u00e1n explicando as\u00ed la afirmaci\u00f3n precedente: \u00abEst\u00e1 vivo\u00bb. \u00bfC\u00f3mo puede ser? El Evangelio identifica a esas mujeres por sus nombres: \u00abEran Mar\u00eda Magdalena, Juana y Mar\u00eda la de Santiago y las dem\u00e1s que estaban con ellas\u00bb. Ellas han visto que el cuerpo de Jes\u00fas fue completamente desangrado, por los azotes, por la corona de espinas y por los clavos, y que su pecho fue atravesado por una lanza. \u00bfC\u00f3mo puede vivir? Siguen pensando en clave de muerte. En esta clave un cuerpo humano sin sangre y con el coraz\u00f3n atravesado por una lanza no puede vivir. El cuerpo resucitado pertenece a otro orden de cosas. Para entender su condici\u00f3n hay que pensar en clave del Esp\u00edritu que da vida. El cuerpo resucitado es verdadero cuerpo de carne y huesos, pero ya no est\u00e1 bajo el dominio de la muerte: \u00abSabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere m\u00e1s, y que la muerte no tiene ya dominio sobre \u00c9l\u00bb (Rom 6,9). El cuerpo resucitado ya no muere m\u00e1s, es incorruptible y no est\u00e1 limitado por el tiempo y el espacio.<\/p>\n<p>La uni\u00f3n con Cristo resucitado que nos concede el Bautismo, la Confirmaci\u00f3n y, sobre todo, la Eucarist\u00eda, es lo que nos concede la vida eterna y la resurrecci\u00f3n final. Lo dice Jes\u00fas como una promesa: \u00abEl que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitar\u00e9 el \u00faltimo d\u00eda\u00bb (Jn 6,54). La vida que este alimento posee y comunica es la misma que tiene ahora Jes\u00fas crucificado; es la vida divina que se nos comunica. Quien vive desde ahora de esa vida no puede permanecer en la muerte: \u00abAunque muera, vivir\u00e1\u00bb (Jn 11,5), nos promete Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Las mujeres, \u00abregresando del sepulcro, anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los dem\u00e1s\u00bb. Pero ellos no creyeron: \u00abTodas estas palabras les parec\u00edan como desatinos y no les cre\u00edan\u00bb. Hace una excepci\u00f3n de Pedro: \u00abPedro se levant\u00f3 y corri\u00f3 al sepulcro. Se inclin\u00f3, pero s\u00f3lo vio las vendas y se volvi\u00f3 a su casa, asombrado por lo sucedido\u00bb. Como las mujeres, que vieron el sepulcro vac\u00edo, Pedro no sabe qu\u00e9 pensar. \u00c9l no goz\u00f3 de la aparici\u00f3n de dos hombres con t\u00fanicas resplandecientes que le dijeran: \u00abHa resucitado\u00bb. Pero, a \u00e9l se present\u00f3 Jes\u00fas mismo vivo, como lo declaran m\u00e1s adelante todos los disc\u00edpulos: \u00ab\u00a1Es verdad! \u00a1El Se\u00f1or ha resucitado y se ha aparecido a Sim\u00f3n!\u00bb (Lc 24,34).<\/p>\n<p>Los creyentes tenemos la respuesta al enigma de la muerte, no porque lo hayamos resuelto con nuestra inteligencia, sino porque nos ha sido revelado y nosotros hemos cre\u00eddo. Nuestra fe la expresa San Pablo en su segunda carta a los Corintios: \u00abSabemos que quien resucit\u00f3 al Se\u00f1or Jes\u00fas, nos resucitar\u00e1 tambi\u00e9n a nosotros con Jes\u00fas y nos presentar\u00e1 ante \u00c9l junto con ustedes\u00bb (2Cor 4,14).<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lc 24,1-12 Quien resucit\u00f3 a Jes\u00fas nos resucitar\u00e1 tambi\u00e9n a nosotros El Concilio Vaticano II, en su Constituci\u00f3n sobre la Iglesia en el mundo de hoy, refiri\u00e9ndose a la interrogante fundamental: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el hombre?\u00bb (GS 10) y a los dem\u00e1s interrogantes que asedian el coraz\u00f3n humano, agrega: \u00abEl enigma del ser humano alcanza su &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4394,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25,31],"tags":[48,81,49],"class_list":["post-4393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","category-portada","tag-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4393"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4395,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4393\/revisions\/4395"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}