{"id":4231,"date":"2019-03-26T11:00:50","date_gmt":"2019-03-26T14:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=4231"},"modified":"2019-03-26T11:00:50","modified_gmt":"2019-03-26T14:00:50","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-26-de-marzo-de-2019","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2019\/03\/26\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-26-de-marzo-de-2019\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 26 de marzo de 2019"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes III de Cuaresma<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/EVANGELIO-26-MARZO.mp3\">Escuchar audio<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/evangeli.net\/evangelio\/dia\/II_27?utm_term=Contemplar+el+Evangelio+de+hoy&amp;utm_campaign=Subscriptor+servicio+diario&amp;utm_source=e-goi&amp;utm_medium=email#lecturas\">Ver 1\u00aa Lectura y Salmo<\/a><\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Mt 18,21-35):<\/p>\n<p>En aquel tiempo, Pedro se acerc\u00f3 entonces y le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? \u00bfHasta siete veces?\u00bb. D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.<\/p>\n<p>\u00bbPor eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le deb\u00eda 10.000 talentos. Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, orden\u00f3 el se\u00f1or que fuese vendido \u00e9l, su mujer y sus hijos y todo cuanto ten\u00eda, y que se le pagase. Entonces el siervo se ech\u00f3 a sus pies, y postrado le dec\u00eda: \u2018Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagar\u00e9\u2019. Movido a compasi\u00f3n el se\u00f1or de aquel siervo, le dej\u00f3 en libertad y le perdon\u00f3 la deuda.<\/p>\n<p>\u00bbAl salir de all\u00ed aquel siervo se encontr\u00f3 con uno de sus compa\u00f1eros, que le deb\u00eda cien denarios; le agarr\u00f3 y, ahog\u00e1ndole, le dec\u00eda: \u2018Paga lo que debes\u2019. Su compa\u00f1ero, cayendo a sus pies, le suplicaba: \u2018Ten paciencia conmigo, que ya te pagar\u00e9\u2019. Pero \u00e9l no quiso, sino que fue y le ech\u00f3 en la c\u00e1rcel, hasta que pagase lo que deb\u00eda. Al ver sus compa\u00f1eros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su se\u00f1or todo lo sucedido. Su se\u00f1or entonces le mand\u00f3 llamar y le dijo: \u2018Siervo malvado, yo te perdon\u00e9 a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n compadecerte de tu compa\u00f1ero, del mismo modo que yo me compadec\u00ed de ti?\u2019. Y encolerizado su se\u00f1or, le entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagase todo lo que le deb\u00eda. Esto mismo har\u00e1 con vosotros mi Padre celestial, si no perdon\u00e1is de coraz\u00f3n cada uno a vuestro hermano\u00bb.<\/p>\n<p>Comentario:<\/p>\n<p>Rev. D. Enric PRAT i Jordana (Sort, Lleida, Espa\u00f1a)<\/p>\n<p>\u00abMovido a compasi\u00f3n (&#8230;) le perdon\u00f3 la deuda\u00bb<\/p>\n<p>Hoy, el Evangelio de Mateo nos invita a una reflexi\u00f3n sobre el misterio del perd\u00f3n, proponiendo un paralelismo entre el estilo de Dios y el nuestro a la hora de perdonar.<\/p>\n<p>El hombre se atreve a medir y a llevar la cuenta de su magnanimidad perdonadora: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? \u00bfHasta siete veces?\u00bb (Mt 18,21). A Pedro le parece que siete veces ya es mucho o que es, quiz\u00e1, el m\u00e1ximo que podemos soportar. Bien mirado, Pedro resulta todav\u00eda espl\u00e9ndido, si lo comparamos con el hombre de la par\u00e1bola que, cuando encontr\u00f3 a un compa\u00f1ero suyo que le deb\u00eda cien denarios, \u00able agarr\u00f3 y, ahog\u00e1ndole, le dec\u00eda: \u2018Paga lo que debes\u2019\u00bb (Mt 18,28), neg\u00e1ndose a escuchar su s\u00faplica y la promesa de pago.<\/p>\n<p>Echadas las cuentas, el hombre, o se niega a perdonar, o mide estrictamente a la baja su perd\u00f3n. Verdaderamente, nadie dir\u00eda que venimos de recibir de parte de Dios un perd\u00f3n infinitamente reiterado y sin l\u00edmites. La par\u00e1bola dice: \u00abMovido a compasi\u00f3n el se\u00f1or de aquel siervo, le dej\u00f3 en libertad y le perdon\u00f3 la deuda\u00bb (Mt 18,27). Y eso que la deuda era muy grande.<\/p>\n<p>Pero la par\u00e1bola que comentamos pone el acento en el estilo de Dios a la hora de otorgar el perd\u00f3n. Despu\u00e9s de llamar al orden a su deudor moroso y de haberle hecho ver la gravedad de la situaci\u00f3n, se dej\u00f3 enternecer repentinamente por su petici\u00f3n compungida y humilde: \u00abPostrado le dec\u00eda: \u2018Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagar\u00e9\u2019. Movido a compasi\u00f3n&#8230;\u00bb (Mt 18,26-27). Este episodio pone en pantalla aquello que cada uno de nosotros conoce por propia experiencia y con profundo agradecimiento: que Dios perdona sin l\u00edmites al arrepentido y convertido. El final negativo y triste de la par\u00e1bola, con todo, hace honor a la justicia y pone de manifiesto la veracidad de aquella otra sentencia de Jes\u00fas en Lc 6,38: \u00abCon la medida con que mid\u00e1is se os medir\u00e1\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes III de Cuaresma Escuchar audio Ver 1\u00aa Lectura y Salmo Texto del Evangelio (Mt 18,21-35): En aquel tiempo, Pedro se acerc\u00f3 entonces y le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? \u00bfHasta siete veces?\u00bb. D\u00edcele Jes\u00fas: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25,31],"tags":[48,79],"class_list":["post-4231","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","category-portada","tag-evangelio-del-dia","tag-san-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4231"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4234,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4231\/revisions\/4234"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}