{"id":3509,"date":"2018-10-23T09:57:20","date_gmt":"2018-10-23T12:57:20","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=3509"},"modified":"2018-10-23T09:57:20","modified_gmt":"2018-10-23T12:57:20","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-23-de-octubre-de-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2018\/10\/23\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-23-de-octubre-de-2018\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 23 de octubre de 2018"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes XXIX del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Ver 1\u00aa Lectura y Salmo<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 12,35-38):<\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEst\u00e9n ce\u00f1idos vuestros lomos y las l\u00e1mparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su se\u00f1or vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos, que el se\u00f1or al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ce\u00f1ir\u00e1, los har\u00e1 ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servir\u00e1. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra as\u00ed, \u00a1dichosos de ellos!\u00bb.<\/p>\n<p>Comentario:<\/p>\n<p>Rev. D. Miquel VENQUE i To (Barcelona, Espa\u00f1a)<\/p>\n<p>\u00abSed como hombres que esperan a que su se\u00f1or vuelva de la boda\u00bb<\/p>\n<p>Hoy es preciso fijarse en estas palabras de Jes\u00fas: \u00abSed como hombres que esperan a que su se\u00f1or vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran\u00bb (Lc 12,36). \u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda descubrir que, aunque sea pecador y peque\u00f1o, yo mismo abrir\u00e9 la puerta al Se\u00f1or cuando venga! S\u00ed, en el momento de la muerte ser\u00e9 yo quien abra la puerta o la cierre, nadie podr\u00e1 hacerlo por m\u00ed. \u00abPersuad\u00e1monos de que Dios nos pedir\u00e1 cuentas no s\u00f3lo de nuestras acciones y palabras, sino tambi\u00e9n de c\u00f3mo hayamos usado el tiempo\u00bb (San Gregorio Nacianceno).<\/p>\n<p>Estar en la puerta y con los ojos abiertos es un planteamiento clave y a mi alcance. No puedo distraerme. Estar distra\u00eddo es olvidar el objetivo, querer ir al cielo, pero sin una voluntad operativa; es hacer pompas de jab\u00f3n, sin un deseo comprometido y evaluable. Tener puesto el delantal significa estar en la cocina, preparado hasta el \u00faltimo detalle. Mi padre, que era agricultor, dec\u00eda que no se puede sembrar si la tierra est\u00e1 \u00abenfadada\u00bb; para hacer una buena siembra hay que pasearse por el campo y tocar las semillas con atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El cristiano no es un n\u00e1ufrago sin br\u00fajula, sino que sabe de d\u00f3nde viene, a d\u00f3nde va y c\u00f3mo llegar; conoce el objetivo, los medios para ir y las dificultades. Tenerlo en cuenta nos ayudar\u00e1 a vigilar y a abrir la puerta cuando el Se\u00f1or nos avise. La exhortaci\u00f3n a la vigilancia y a la responsabilidad se repite con frecuencia en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas por dos razones obvias: porque Jes\u00fas nos ama y nos \u201cvela\u201d; el que ama no se duerme. Y, porque el enemigo, el diablo, no para de tentarnos. El pensamiento del cielo y del infierno no podr\u00e1 distraernos nunca de las obligaciones de la vida presente, pero es un pensamiento saludable y encarnado, y merece la felicitaci\u00f3n del Se\u00f1or: \u00abQue venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra as\u00ed, \u00a1dichosos de ellos!\u00bb (Lc 12,38). Jes\u00fas, ay\u00fadame a vivir atento y vigilante cada d\u00eda, am\u00e1ndote siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes XXIX del tiempo ordinario Ver 1\u00aa Lectura y Salmo Texto del Evangelio (Lc 12,35-38): En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEst\u00e9n ce\u00f1idos vuestros lomos y las l\u00e1mparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su se\u00f1or vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3510,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25,31],"tags":[48,47],"class_list":["post-3509","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","category-portada","tag-evangelio-del-dia","tag-san-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3509"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3511,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3509\/revisions\/3511"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}