{"id":2654,"date":"2018-06-17T00:00:37","date_gmt":"2018-06-17T04:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=2654"},"modified":"2018-06-16T14:15:34","modified_gmt":"2018-06-16T18:15:34","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-17-junio-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2018\/06\/17\/el-evangelio-de-hoy-domingo-17-junio-2018\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 17 junio 2018"},"content":{"rendered":"<p>Mc 4,26-34<\/p>\n<p>Ser\u00e1 predicado este Evangelio en el mundo entero<\/p>\n<p>Nadie que conozca el Evangelio, aunque sea superficialmente, ignora que Jes\u00fas a menudo expuso su ense\u00f1anza por medio de par\u00e1bolas. En el Evangelio de este Domingo XI del tiempo ordinario leemos dos de esas par\u00e1bolas. Ambas tienen como objetivo explicar un aspecto del Reino de Dios y ambas tienen como punto de comparaci\u00f3n la semilla.<\/p>\n<p>La primera de esas par\u00e1bolas comienza as\u00ed: \u00abEl Reino de Dios es como un hombre que esparce la semilla en la tierra&#8230;\u00bb. La otra comienza as\u00ed: \u00ab(El Reino de Dios) es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es m\u00e1s peque\u00f1o que todas las semillas sobre la tierra&#8230;\u00bb. Podemos afirmar que la realidad de la semilla produc\u00eda en Jes\u00fas cierta fascinaci\u00f3n. De hecho, la usa en otras dos par\u00e1bolas: \u00abSali\u00f3 el sembrador a sembrar&#8230; El sembrador siembra la Palabra&#8230;\u00bb (Mc 4,3.14). Tambi\u00e9n: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo. Pero, mientras su gente dorm\u00eda, vino su enemigo, sembr\u00f3 encima ciza\u00f1a entre el trigo, y se fue\u00bb (Mt 13,24-25). Usa la imagen de la semilla tambi\u00e9n para describir su propia misi\u00f3n: \u00abEn verdad, en verdad les digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda \u00e9l solo; pero si muere, da mucho fruto\u00bb (Jn 12,24). Tambi\u00e9n San Pablo recurre a la imagen de la semilla para explicar la resurrecci\u00f3n: \u00abLo que t\u00fa siembras no revive si no muere. Y lo que t\u00fa siembras no es el cuerpo que va a brotar, sino un simple grano, de trigo, por ejemplo, o de alguna otra planta. Y Dios le da un cuerpo a su voluntad: a cada semilla un cuerpo propio&#8230; As\u00ed tambi\u00e9n en la resurrecci\u00f3n de los muertos: se siembra corrupci\u00f3n, resucita incorrupci\u00f3n&#8230;\u00bb (1Cor 15,36-38.42).<\/p>\n<p>Con la primera de las par\u00e1bolas que leemos hoy Jes\u00fas quiere ense\u00f1ar que el crecimiento del Reino de Dios no es obra del ser humano; se produce por su propia virtud: \u00ab(El sembrador) duerma o se levante, de noche o de d\u00eda, el grano brota y crece, sin que \u00e9l sepa c\u00f3mo. La tierra da el fruto por s\u00ed misma; primero hierba, luego espiga, despu\u00e9s trigo abundante en la espiga\u00bb. Afirma que el crecimiento del Reino de Dios es imprevisible para el ser humano: \u00abCrece sin que \u00e9l (el sembrador) sepa c\u00f3mo\u00bb, y que no depende de \u00e9l: \u00abLa tierra da el fruto por s\u00ed misma (lit. autom\u00e1ticamente)\u00bb. El sembrador tiene, sin embargo, una tarea importante que hacer. \u00c9l debe preparar el terreno y sembrar. Lo dice tambi\u00e9n San Pablo: \u00abYo plant\u00e9, Apolo reg\u00f3; pero fue Dios quien dio el crecimiento. De modo que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que hace crecer\u00bb (1Cor 3,6-7). Si la expresi\u00f3n \u00abReino de Dios\u00bb es la presencia salvadora de Cristo en el mundo, entonces, nuestra misi\u00f3n es anunciar a Cristo con el mayor fervor y celo apost\u00f3lico posibles. Si lo hacemos as\u00ed, podemos estar seguros de que la conversi\u00f3n interior de las personas, que es obra exclusiva de Dios, se producir\u00e1 indefectiblemente, aunque de manera misteriosa, sin que nosotros sepamos c\u00f3mo. En efecto, \u00bfqui\u00e9n puede conocer la acci\u00f3n de la gracia divina en el interior de cada persona?<\/p>\n<p>Con la segunda par\u00e1bola Jes\u00fas tambi\u00e9n quiere destacar el crecimiento del Reino de Dios. Pero esta vez el acento est\u00e1 puesto en la magnitud de dicho crecimiento: desde un grano de mostaza, que \u00abes m\u00e1s peque\u00f1o que todas las semillas sobre la tierra\u00bb hasta convertirse en un arbusto que \u00abecha ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra\u00bb. Esa par\u00e1bola es tambi\u00e9n una admirable profec\u00eda. Nadie puede discutir que los or\u00edgenes del cristianismo fueron extremadamente humildes, tanto que su propio Fundador fue rechazado por su pueblo y crucificado, despu\u00e9s de haber sido abandonado por sus propios seguidores. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda imaginar que tendr\u00eda el desarrollo posterior que tuvo? Ten\u00eda plena raz\u00f3n el fariseo Gamaliel, que respecto de los ap\u00f3stoles de Cristo, pronuncia en el sanedr\u00edn (el tribunal jud\u00edo) este consejo: \u00ab\u201cIsraelitas, miren bien lo que van a hacer con estos hombres. Porque hace alg\u00fan tiempo se levant\u00f3 Teudas, que pretend\u00eda ser alguien y que reuni\u00f3 a su alrededor unos cuatrocientos hombres; fue muerto y todos los que lo segu\u00edan se disgregaron y quedaron en nada. Despu\u00e9s de \u00e9ste, en los d\u00edas del empadronamiento, se levant\u00f3 Judas el Galileo, que arrastr\u00f3 al pueblo en pos de s\u00ed; tambi\u00e9n \u00e9ste pereci\u00f3 y todos los que le hab\u00edan seguido se dispersaron. Les digo, pues, ahora: desentiendanse de estos hombres y dejenlos. Porque si este designio o esta obra es de los hombres, se destruir\u00e1; pero si es de Dios, ustedes no podr\u00e1n destruirlos. No sea que se encuentren luchando contra Dios\u201d. Y aceptaron su parecer\u00bb (Hech 5,35.38-39).<\/p>\n<p>Con estas par\u00e1bolas de crecimiento Jes\u00fas quiere responder a una duda respecto de \u00c9l que deb\u00eda estar presente en la mente de sus disc\u00edpulos: Si \u00c9l es el Cristo, el Salvador del mundo, \u00bfpor qu\u00e9 no lo siguen los grandes del mundo y s\u00f3lo se hace rodear por pescadores de Galilea y otra gente sencilla? Jes\u00fas responde que la comunidad de sus seguidores es muy peque\u00f1a en sus or\u00edgenes \u2013como un grano de mostaza\u2013, pero que crecer\u00e1, sin que se sepa c\u00f3mo, hasta llenar el mundo. Es un mensaje de mucha esperanza. Ning\u00fan poder humano ha podido detener el crecimiento de la Iglesia de Cristo en la historia. Al contrario, entre m\u00e1s ha sido perseguida, m\u00e1s ha crecido. Jes\u00fas predijo este crecimiento tambi\u00e9n con sentencias expl\u00edcitas. En efecto, hablando sobre el fin del mundo, dice: \u00abSer\u00e1 predicado este Evangelio del Reino en el mundo entero, para testimonio ante todas las naciones. Y entonces vendr\u00e1 el fin\u00bb (Mt 24,14). Demuestra que Jes\u00fas tiene un designio universal de salvaci\u00f3n por medio del Evangelio. El cumplimiento de este objetivo \u2013predicar el Evangelio al mundo entero, ante todas las naciones\u2013 es la misi\u00f3n que encomend\u00f3 Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abHagan disc\u00edpulos a todas las naciones\u00bb (Mt 28,19). Jes\u00fas indica la predicaci\u00f3n del Evangelio al mundo entero como uno de los signos del fin del mundo. En buena medida se ha cumplido.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mc 4,26-34 Ser\u00e1 predicado este Evangelio en el mundo entero Nadie que conozca el Evangelio, aunque sea superficialmente, ignora que Jes\u00fas a menudo expuso su ense\u00f1anza por medio de par\u00e1bolas. En el Evangelio de este Domingo XI del tiempo ordinario leemos dos de esas par\u00e1bolas. 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